Con 75 años y tres patologías, venezolana no fue llamada para vuelo de repatriación desde Argentina

Desde marzo de este año cuando se decretó la cuarentena en Argentina por la COVID-19, al menos 300 venezolanos que viajaron en plan de turista, quedaron varados. Pasados los meses siguen a la espera de los famosos vuelos humanitarios o de repatriación, donde la desinformación y los intereses han dicho presente.

Varias jornadas de protestas a las afueras de la embajada venezolana en Buenos Aires y comunicados a la prensa, parecen no haber sido suficientes. Sigue la incertidumbre para este grupo de venezolanos a quienes los recursos para continuar en el país sureño se les han agotado. Ellos solo piden que se les permita volver a casa.

Ahora es noticia: 10 poderosas frases que dejó aparición de Leopoldo López ante los medios en España

Un mismo drama, diferentes realidades

Ante las irregularidades del proceso se han organizado por grupos de WhatsApp. Pues, al final todos viven el mismo drama, aunque con realidades diferentes. No solo se actualizan de las informaciones que en su mayoría no las reciben de manera oficial, sino que se apoyan, se ayudan y se acompañan en los momentos de frustración donde sienten que se les cierran en la cara una a una las puertas.

Aunque todos buscan regresar lo más pronto posible, coincidieron en que se les dé prioridad a los adultos mayores que presentan complicaciones de salud. Sin embargo, esto no se cumplió en el vuelo que despegó el pasado 20 de octubre donde según explicaron, solo se les permitió abordar a 15 personas que no formaban parte del grupo más vulnerable.

La lista oficial de los connacionales reposa en la embajada, donde se especificó quiénes presentan urgencias médicas para ser tomados en cuenta en el próximo vuelo, pero nadie les garantiza que esto se cumplirá. Mientras tanto, muchos de ellos permanecen en refugios.

Adulta mayor y con varias patologías: sigue esperando volver

La señora Arelis pisó suelo argentino en febrero para después de dos años reencontrarse con su sobrina. Su plan inicial era regresar en mayo, cuando se cumplirían los tres meses reglamentarios como turista, pero como a todos, la pandemia le tomó por sorpresa y tuvo que prolongar su estadía.

Tiene 75 años, sufre de hipertensión, diabetes y gastritis crónica, lo que ha empeorado con esta situación. Ha tenido que visitar al médico por presentar crisis hipertensivas, lo que ha implicado un gasto en médicos privados por la limitación de los hospitales de atender solo “casos de emergencias” por el coronavirus.

“Es una cosa tras otra, no hemos tenido para poder comprarle sus medicamentos y que se sienta mejor. Todo se ha convertido en una angustia diaria  al ver que la embajada no da respuesta y no sabemos si van a cobrar o no el monto que dicen, eso nos causa más angustia porque no tenemos para cubrir ese gasto”, agregó su sobrina, quien se quedó sin empleo en medio de la pandemia.

Durante este tiempo lo ha intentado todo para regresar a Venezuela: más de 20 correos, muchas llamadas sin respuesta, y recurrentes visitas a la embajada. “En principio nos decían que no tenían información, que no sabían, que no había fecha. Pero ya salió un vuelo y nos parece una burla que no tomaron en cuenta a personas de la tercera edad y con patologías”, expresó.

Existen rumores que este 29 de octubre salga otro vuelo de repatriación ¿En qué condiciones? se desconoce. No existe información oficial y solo les queda seguir a la espera de recibir esa llamada que tanto han suplicado.

Venezolana en Argentina
Volver