Volver
Los pacientes

Pacientes trasplantados afectados por falta de combustible en Mérida

Desde que se decretó la cuarentena en todo el país y la restricción del suministro de combustible como medida preventiva para evitar la propagación de la COVID-19, en Mérida los pacientes trasplantados y renales se han visto afectados ya que dependen de un tratamiento para seguir con vida, y la falta de combustible ha traído como consecuencia que estas personas no se trasladen a los centros asistenciales donde lo reciben.

PROMEDEHUM es una asociación civil sin fines de lucro para la promoción, educación y defensa  de los derechos humanos en Mérida. Se fundamentan en la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales sobre derechos humanos.

Ahora es noticia: Un emprendimiento de lettering se reinventa en cuarentena

El equipo de Todos Ahora conversó con Rigoberto Lobo, director general de PROMEDEHUM a propósito del comunicado emitido este lunes 30 de marzo, sobre las personas trasplantadas y con condiciones renales ante la emergencia sanitaria por la COVID-19.

En el caso de los pacientes con insuficiencia renal el proceso de «diálisis» dura alrededor de tres horas y a las personas se les hace imposible llegar a los centros asistenciales para recibir sus tratamientos por la falta de transporte público.

 «Hoy conversamos con unas personas que viven en el municipio Santos Marquina que tuvieron que salir de sus casas a la 1:30 de la mañana para poder llegar a tiempo para hacerse la diálisis eso no puede ser posible» sostuvo Lobo.

Asimismo, hay 28 pacientes trasplantados que tienen más de ochos meses sin recibir uno de los dos medicamentos que deben tomar para evitar que su organismo rechace el órgano que le fue trasplantado. Esos medicamentos eran suministrados por el gobierno nacional y hasta la fecha no han vuelto a llegar al estado.

Además, las personas trasplantadas tienen un sistema inmunológico delicado y ante la difícil situación con la COVID-19 se encuentran más expuesto ante esta y  cualquier otra enfermedad.

Cantidad de pacientes trasplantados afectados

Alrededor de 300 pacientes ubicados entre el eje metropolitano, el municipio Alberto Adrianí y el municipio Tovar se ven afectadas por la falta de combustible, desde el ejecutivo regional han informado que les están dando «salvocoducto» para que los pacientes se movilicen, pero muchos de ellos no cuentan con vehículos propios y deben transladarse en transporte público en dónde los mismos no están prestando el servicio en un 100%.

«El salvoconducto no es un medio de transporte y la vida de las personas está en riesgo» enfatizó Lobo

Lobo explicó que desde años atrás con la emergencia humanitaria compleja en el país, el desabastecimiento de medicamentos y las condiciones en el caso de las personas que se dializan no eran las más adecuadas, quizás Mérida no sería el peor lugar, pero en otros estados a los pacientes los estaban dializando con agua no potable pudiendo producir otro tipo de afectación a su salud.

Según PROMEDEHUM en el comunicado publicado sostienen que desde el año 2018 han exigido a los representantes regionales se declare en emergencia el estado Mérida por la escasez de medicamentos, salubridad en los espacios y la falta de insumos, cosa que ocurrió este año a causa de la COVID-19 sin verse ningún cambio en sus exigencias.

Está situación por la que atraviesan estos pacientes constituye una violación de los derechos a la salud y la vida de los venezolanos. Exigen respuestas urgentes al gobierno regional, que busquen las alternativas necesarias, en dónde se abran los canales con otras instituciones porque la vida de esas personas está en peligro.

¿Te gustó lo que leíste?

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!