Jóvenes que hacen delivery en bicicleta son víctimas de los antisociales en Anzoátegui

Debido a la situación por la falta de combustible en Venezuela, muchas personas han retrocedido unos años atrás. Esto, utilizando una bicicleta como medio de transporte. Algunos, han utilizado esto a su favor para poder obtener un ingreso y llevar la comida a su hogar o poder culminar sus estudios universitarios.

Roban bicicletas a jóvenes que hacen delivery en Anzoátegui. Foto: Referencial. Cortesía

Este es el caso del joven Raúl Fernández, estudiante de ingeniería de 27 años de edad. Fernández, debido a la cuarentena perdió su empleo, siendo este además quien lleva la mayor parte de los gastos en su hogar. Al ver esta situación, Raúl le vio el lado positivo y empezó a generar ingresos gracias a su bicicleta.

Ahora es noticia: Saab solicitó detención contra trabajadores de Gas Comunal Pdvsa por corrupción

“Con la situación de la pandemia, perdí mi empleo. Fue un golpe duro porque soy cabeza de mi familia. Luego, vi que estaba en auge el delivery y como tenía una bicicleta decidí intentarlo y llevar un ingreso a mi hogar y poder tratar de finalizar mis estudios”, indicó Fernández.

Bicicletas son un blanco fácil para el hampa

Con el auge y demanda que tienen las bicicletas hoy en día, muchos antisociales hacen de las suyas, despojando a las personas para obtener un beneficio propio. Fernández, fue víctima de los antisociales, mientras hacía un delivery en donde lo despojaron a él y a su amigo de sus bicicletas y todas sus pertenencias, hasta los zapatos. Dejándolo sin su principal fuente de ingreso para su hogar.

“Sin mi bicicleta, que era mi fuente de ingreso, me es forzoso llevar un sustento a mi hogar. Mis papás son mayores y yo soy el responsable de ellos. Espero que el que esté usando mi bicicleta le esté yendo bien” informó Fernández.

Buscar otro ingreso para culminar estudios

Ante la necesidad de llevar la comida a su casa y poder culminar sus estudios, pues se encuentra en el último semestre de su carrera, Raúl se ha visto en la necesidad de buscar un empleo para poder empezar de nuevo.

“Me encuentro trabajando de vigilante en una residencia en horario nocturno, es un poco duro, pero ahí vamos. Esperando recuperarme para poder culminar mis estudios y que nada le pueda faltar a mis papás” lamentó Fernández.

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver