Empanaderas de Puerto La Cruz, entre la perseverancia, sacrificio y tradición por Venezuela

Sin temor a decir sus edades y hablar sobre lo que ha sido sus vidas como vendedoras de empanadas en el histórico Boulevard de las Empanadas del Ferry en Puerto La Cruz, Ana Astudillo y Petra Díaz en entrevista para Todos Ahora nos cuentan su historia.

Empanaderas de Puerto La Cruz, una tradición de la ciudad oriental. Foto: Lucelys Rodríguez. Todos Ahora

El kiosco de Ana Astudillo es uno de los más antiguos del Boulevard de las Empanadas, tiene 34 años y en ese tiempo ha sido el sustento de sus hermanas y sus hijos y nietos. Actualmente es una de las hijas de Ana quien comienza a llevar las riendas del mismo para seguir con la tradición familiar. 

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Historia de perseverancia y sacrificio 

Para 1972, un grupo de mujeres entre ellas la mamá de Ana, vendían empanadas y todo tipo de comidas en el muelle principal de la ciudad oriental. Estaban ubicadas en pequeños tarantines improvisados por estas amas de casa que querían sacar a su familia adelante. En ese momento Ana Astudillo, era la ayudante de su madre, quien madrugaba todos los días para aprovechar las buenas ventas desde temprano. 

Empanaderas en Anzoátegui. Foto: Cortesía

“Desde pequeña aprendí a concina, a freír y no tenerle miedo a la candela, mi mamá me enseño todo para yo después seguir con su legado, que actualmente sostengo con mucho sacrificio”, afirmó. 

En este tiempo como vendedora en el Boulevard de las Empanadas del Ferry, ha vivido momentos inolvidables y que mantiene en sus recuerdos con deseo de que algún día vuelvan. 

Empanaderas de Puerto La Cruz confían en que vendrán tiempos mejores

Ana Astudillo no se arrepiente de haberle dedicado gran parte de su vida al hacer empanadas. Actualmente está próxima a cumplir los 50 años y para ella, es sinónimo de orgullo que la recuerden por lo que fue: “una mujer sencilla, simpática, y que cocinaba sabroso”, citó.  

“Espero que Dios me de vida, para ver que las cosas mejoren en Venezuela, y tener a mis hijos a cargo del negocio y que la tradición no se pierda, porque nosotros somos parte de la historia de Puerto La Cruz, una ciudad que fue de las mejores en el pasado”, reflexionó una de las empanaderas de Puerto La Cruz.  

Petra Díaz, una mujer que cree en el potencial de Venezuela

Comenzó a trabajar como empleada hace más de 20 años en un puesto en el boulevard de las empanadas. Luego logró reunir el dinero para alquilar un puesto propio, que fue llenando de su energía y esfuerzo familiar. 

Petra ha trabajado como vendedora de empanadas con la convicción de dejar una huella en sus hijos, dejando el legado del trabajo y la responsabilidad como primeras premisas de vida. 

Empanaderas en Anzoátegui. Foto: Cortesía

“Mis hijos se graduaron en universidades privadas y han tenido una vida digna, gracias a este puesto que me ha mantenido luchando todavía por Venezuela y Puerto La Cruz, que es mi hogar”, dijo. 

Con los ojos aguados y su rostro entristecido esta portocruzana, cierra la entrevista con su esperanza y fe en que Venezuela volverá  a ser el destino turístico que llegó a ser, y que los negocios familiares no tendrán que fracturarse por la huía de sus herederos en busca de mejor vida. 

 

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