Ellos huyen de la crisis del país: son los caminantes de Venezuela

Caminan para escapar del hambre y la necesidad, huyen de su patria buscando las condiciones mínimas para garantizar la vida. Empleo, seguridad alimentaria, atención en salud y  acceso a servicios básicos son las causas para huir en tiempos de pandemia. Caminantes venezolanos atraviesan cientos de kilómetros sin un medio de movilidad para solo dejar de estar en Venezuela. 

La economía venezolana es un escenario de terror, con un retroceso de 92,4 % entre 2013 y 2020. Políticas económicas de los regímenes de Chávez y Maduro que imposibilitan que el venezolano común de hoy pueda  al menos alimentarse.

Los salarios en la clase trabajadora fijados desde el régimen obligan a muchos venezolanos a moverse para no morir. Un salario mensual de 400.000 bolívares que representa aproximadamente 0.75 dólares no logra cubrir los gastos básicos para un día.

Las condiciones de pandemia empeoraron, las operaciones de manufactura y comercio. Además del colapso de los servicios de electricidad, agua, internet y gas.

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Luis Ernesto Pineda de Anaco, estado Anzoátegui dejó su hogar y su vida en el país por la necesidad: “no hay trabajo, no hay comida, si hay está demasiado cara”. 

Solo estaba comiendo una o dos veces al día, expresó a Todos Ahora. “Venimos a buscar la manera de ayudar a mi mama, el compañero que va conmigo quiere ayudar a su mamá y a su hermana. Y buscar mejoras para la familia.”

Afirmaron con esperanza y certeza luego de 5 días de viaje con un largo camino por recorrer hacia Perú. Sienten tristeza y a la vez alegría al dejar el país porque no es fácil desprenderse de la familia, lo están haciendo por una mejor vida.

Jóvenes caminantes venezolanos en búsqueda de su destino

Cleiby Sánchez, joven caraqueño con 18 años decidió aventurarse a tierras extranjeras porque tiene un hijo y la situación para él era insostenible. “Demasiado difícil, uno pasa demasiado roncha,  con la comida demasiado, de vaina alcanza para una harina pan (…) Duramos todo un día sin comer eso es lo que pasa allá, por eso todo el mundo busca para donde salir”.

Los jóvenes migrantes con poca experiencia laboral representan un segmento importante de la población de caminantes, en ellos está la esperanza de sus familias que esperan un sustento en la presente necesidad. 

Grupos de familias también huyen de sus hogares como la familia Sánchez de Barcelona, estado Anzoátegui. Dos niños  de 4 y 8 años, junto a su madre y abuelo cruzaron desde el oriente al occidente venezolano para irse a Bogotá. El abuelo Eliazar Sánchez afirmó con emoción estar cerca de Colombia, representando la esperanza de un mejor futuro.

Familias de jóvenes madres y niños en brazos, personas de edad mayor y jóvenes solitarios caminan largos kilómetros  de carreteras en los llanos venezolanos buscando una vida menor. Los caminantes son un reflejo de la realidad económica nacional que para muchos es insostenible. La mayoría de ellos, en su condición, aplican a catalogarse como refugiados antes que migrantes. La mayoría no tiene un panorama seguro sobre su futuro.

La esperanza que les motiva a moverse es dejar las pésimas y limitantes condiciones de vida impuestas por el régimen de Nicolás Maduro. El Táchira en el servicio y desprendimiento de sus habitantes da a los venezolanos que huyen la última despedida calurosa de una patria llora a sus hijos que huyen.

Un refugio lleno de emociones 

Una demostración del calor humano es el refugio de la comunidad de las delicias en el poblado de Capacho, municipio Libertad. La comunidad pese a las amenazas de los grupos irregulares brinda techo, alimentos, y baños a personas que no tienen absolutamente nada. 

Refugio en Capacho. Foto: Abraham Blanco

De acuerdo a las últimas cifras oficiales de la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) actualizadas el 05 de noviembre. 5,448,441 es la cantidad de refugiados y migrantes venezolanos que huyeron de su país Venezuela. La cifra de venezolanos que solicitaron la condición de asilo aumentó en un 8.000%. Sin embargo, cientos de miles de venezolanos permanecen sin ningún tipo de documentación para estar regularmente en los países cercanos. Representando una población vulnerable a la explotación laboral y sexual, el tráfico de personas, la violencia, la discriminacion y la xenofobia.

Los caminantes venezolanos están obligados a tomar caminos irregulares para alcanzar la seguridad. Arriesgándose a ser víctimas de traficantes, tratantes y grupos armados irregulares. Familias enteras requieren urgentemente de documentación, protección, albergue, alimentos y medicamentos. Una muestra más de la emergencia humanitaria compleja. 

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