#ReportajesTAH Una mirada a la comunidad LGBTQ+ en Venezuela

La colectividad LGBTQ+ en Venezuela tiene distintas perspectivas. Para algunos ha significado un riesgo hacer pública su preferencia sexual, bien sea con sus familiares o con otro tipo de personas vinculadas a su entorno.

Durante años, la lucha por sus derechos se ha dado desde varios ámbitos. En el país, estos reclamos son más complejos. Básicamente por la falta de leyes que protejan a gays, lesbianas, transexuales, bisexuales; entre otros.

En el territorio nacional, la agresión a los sexodiversos se registra de distintas formas. Algunos viven maltratos físicos, verbales y en otros casos se da con la expulsión de centros educativos o trabajos. Simplemente por el hecho de pertenecer a la comunidad LGBTQ+.

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En Todos Ahora recopilamos, a propósito del mes pride, testimonios provenientes de diversas partes del país. En el reportaje que disfrutará a continuación encontrará historias de rechazo y aceptación. También la descripción de personas que han vivido momentos variopintos luego de revelar sus preferencias sexuales en un país que aún no digiere el tema por completo.

El amor no sabe de género

Leonardo Noguera, es un comunicador social perteneciente a la comunidad LGBTQ+, desde temprana edad se sintió atraído la feminidad porque siempre estuvo jugando con vestidos, tacones y con maquillaje junto a sus primas, realizando actividades que lo identificaban más con el sexo femenino.

Se siente orgulloso de pertenecer a este grupo de personas porque al pasar del tiempo han luchado por sus derechos y para demostrarle a la sociedad y al mundo que el amor es el mismo, es un sentimiento que todo lo acepta, sin importar si es del mismo género.

Piensa que debería de existir el matrimonio igualitario, no solo en Venezuela, sino en todas partes del mundo porque los seres humanos tienen derecho a ser felices y formar la vida con la persona que aman.

Creció en una familia que lo acepta tal y como es, a lo largo de sus 24 años tan solo en una ocasión se ha sentido discriminado por una señora de la tercera edad, simplemente por estar posando para una foto. Nos comentó que analizó esta situación. Y a pesar de haberse sentido mal, entendió que las personas crecen con los valores que les inculcan desde muy pequeños en sus hogares. Por esta razón insistió en que hay que educarse en este tema para no tener desconocimiento.

«Los hombres y las mujeres comparten los mismos derechos, así que no creo que sea un problema de desigualdad», explicó a nuestro corresponsal Kelvin Romero.

En el mundo de la política

La homosexualidad se presenta también en escenarios tan herméticos como la política. En este caso, nuestra corresponsal en Carabobo, Daniela Salcedo, reseñó el testimonio de Carlos Martínez, activista LGBTQ+. Él también es secretario general del Centro de Estudiantes de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.

El joven contó algunas de las dificultades que se presentan en este ámbito en donde la aceptación se ha ido asimilando de a poco.

Martínez también pertenece al movimiento estudiantil Futuro EEI y de la Red de Activistas de la Fundación Váyalo.

En cada una de sus labores, el joven busca dar un mensaje de inclusión y tolerancia para aceptar a la comunidad gay.

Reportaje LGBTQ

La defensa de los derechos humanos LGBTQ+

Hernán Goyo, quien funge como defensor de derechos humanos, abogado, y coordinador regional de Asuntos LGBT del partido Un Nuevo Tiempo Zulia, aseguró a la corresponsal Milagros Colmenar que la vida de un defensor de derechos humanos de la comunidad sexodiversa no es fácil. Principalmente porque les toca luchar a diario «contra perjuicios morales y la hipocresía de una sociedad que se niega a aceptarlos y a tolerarlos».

Enfatizó que hoy en día los gays han demostrado que pueden desempeñar cualquier oficio y profesión de manera exitosa. También habló sobre labor, que se ha convertido en su pasión luego de haber trabajado con ONGs en Maracaibo como: AZUL Positivo, Ciudiver, APROVIDA y Fundación Shopper. Todas han nadado contra corriente durante años, pero nunca se han cansado de levantar la voz por las personas más vulnerables del colectivo arcoiris.

Finalizó explicando que su rol también ha sido educativo ya que le ha tocado enseñar sobre los derechos humanos de las personas que tienen una orientación sexual diferente a la «heteronormalidad». En numerosos eventos académicos ha explicado que todos somos seres humanos independientemente de nuestros gustos y preferencias sexuales somos iguales ante la ley y tenemos derechos que deben ser respetados y garantizados.

Reportaje pride: Hernán Goyo, defensor de DDHH

Homosexual en el extranjero, siendo un artista

David Gámez, un venezolano carismático, sencillo y muy talentoso, es un hombre perteneciente a la comunidad LGBTQ+. Su profesión es higienista dental y cantante lirico. Esta última faceta es también una pasión que lo caracteriza, siempre por su voz profunda y armónica, de acuerdo con los datos recabados por la articulista Gerly Molina.

Desde hace algunos años migró a España y nos contó lo diferente que resulta vivir e integrarse en una sociedad que define como más abierta, comprensiva y menos racista; donde sin problemas un hombre o mujer pueden expresar su identidad sexual y de género libremente; pues el rechazo está muy mal visto, a diferencia de Venezuela donde existen muchos tabúes que siempre relegan a la comunidad.

El joven aseguró que legalmente a Venezuela le falta camino por recorrer.

Le ha resultado muy grato vivir en España expresó y, además el poder tener la oportunidad de seguir conectado con su pasión el canto. En este sentido, contó que sí bien en España el ejercicio del canto está muy conectado y vinculado a su estudio académico y formal, también existen espacios donde él ha podido desenvolverse.

Reportaje LGBTQ+

Rechazo escolar

Ariana Hidalgo es una valenciana de 21 años de edad. Siempre tuvo el apoyo de su familia y amigos, nunca recibió algún tipo de rechazo por parte de estos. Los problemas llegaron cuando en el colegio se enteraron que tenía una relación con otra chica del mismo año pero diferente sección.

Los directivos intentaron negociar con su madre en varias oportunidades. La propuesta era pasarle todas las materias si la retiraba del colegio. Además vigilaban a Ariana para que no se acercara a ninguna chica de ese colegio, de acuerdo con el testimonio que ofreció a la corresponsal Sydney Díaz de Carabobo.

En una ocasión en vista de que la mamá no retiraba a Ariana del colegio, le solicitaron un informe psicológico. Pero gracias a la asesoría que su madre tuvo, pudo denunciarlos ante la zona educativa y así Ariana se pudo graduar tranquila como cualquier otro estudiante.

En el colegio habían noviazgos de parejas heterosexuales y nunca se vio ese empeño que tuvieron los directivos con Ariana y su exnovia en que una de las partes debía retirarse del liceo.

Actualmente Ariana se encuentra viviendo en Valencia, España con su novia Luisa y los familiares de esta. Llevan una relación de más de dos años y hasta ahora están plenamente felices apoyándose una a la otra. “Yo lo único que les puedo decir y es que sé que no en todos los casos son iguales, no todos los padres o familiares son igual de tolerantes, pero que no tengan miedo de demostrar y decir lo que sienten, no se cohíban de sentirse libres, al principio no es fácil pero ya luego se va viendo la mejoría poco a poco, porque no hay nada mejor que librarse de ese peso y de una vez sentirte libre», dijo.

Reportaje LGBTQ. Ariana Hidalgo
Foto: Cortesía

Aspectos piscológicos

En la lista de historias entra la de Jackson Pérez, un joven carabobeño de 23 años de edad. Él es licenciado en Psicología mención clínica egresado de la Universidad Arturo Michelena. Actualmente ejerce en la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera del municipio Valencia estado Carabobo.

Se declaró gay ante sus padres hace seis años. Contó al corresponsal Andy Cordero que cuando le confirmó a su madre que era homosexual le consultó si quería vestirse de mujer, o si debido a ser gay no seguiría sus estudios profesionales.

Los primeros meses fueron de adaptabilidad para su mamá, pues no hablaba del tema y se sentía incómoda. Pero luego de ver que él seguía siendo el mismo, solo que ahora con una información confirmada, se calmó. “Hoy en día tenemos una excelente relación y hasta conoce a mi pareja con quien llevo  siete meses».

Jackson, quien también es músico, afirmó que el orgullo LGBTQ+ significa una lucha por los derechos de la comunidad que aún faltan, y por más aceptación dentro de la sociedad. “Si bien hay más libertades, aún seguimos pasando por malas experiencias por culpa de personas machistas y homofóbicas en las calles” concluyó.

Historia de un homosexual en el área de la salud

Sandy Zambrano, corresponsal en Mérida, conversó con un médico abiertamente homosexual. Se trata de Nelcido José Rincón Medina, quien contó parte de su historia.

El joven cirujano explicó que desde pequeño sentía estas preferencias, pero fue en la adolescencia cuando comenzó a tener conflictos consigo mismo. «En lo personal fue difícil lidiar con miedos internos en una familia homofóbica y me enfocaba en ser un buen estudiante, disciplinado y obediente. Además de atento con mis padres y hermanos, residiendo en un pueblo dependiente de una economía del sector primario tomé la desicion de mudarme a Mérida para cursar estudios de educación superior en el año 2010».

Luego de esto, comenzó su formación universitaria en la ULA de Mérida. «En principio aún al margen manteniendo un perfil heterosexual sin aceptarme, al pasar el año conocí personas con gustos similares y descubrí que era muy común, salir del closet en la Universidad fue algo sin novedad en un entorno dónde se acepta como normal, poco a poco me gane el respeto de amigos y familiares.

Al momento de ejercer profesionalmente como médico surge un nuevo reto, el ser aceptado sin ocultar mi orientación en el ámbito laboral. Sin embargo el potencial y cualidades de excelencia han de prevalecer antes que la preferencia sexual. «En el gremio hay muchos profesionales pertenecientes a la comunidad LGTBQ y aún así se nos forma para aliviar y sanar el sufrimiento humano, el trato médico-paciente se basa en respeto, confianza y confidencialidad, por ende con los pacientes no se ha presentado ningún inconveniente al momento de una consulta en dónde como humano se estudia de forma integral.», dijo.

Además sostuvo: «hoy en día aceptarme y ser aceptado por mis seres amados es pauta para la felicidad. No fue fácil, pero los obstáculos se presentan para derrumbarlos y fortalecernos y al final de todo arcoiris hay un gran corazón».

Reportaje LGBTQ+

Bisexualidad entre viajes y periodismo

Una merideña bisexual  llamada Alis Mora, quien dedica parte de su vida a los viajes, comentó a María Márquez, corresponsal de Lara, que al salir de Venezuela se nota inmediatamente que la mirada a la comunidad LGBT es muy distinta. En su caso, Alis manifiesta que su madre nunca apoyó su orientación sexual y no permite hablar del tema.

Por ende, Alis Mora sostiene que el ser flexibles de mente se aprende desde niños y en la generación de sus padres, eso no se aprendió. Entonces, el rechazo a estos temas predomina por la falta de conocimiento y el miedo al qué dirán.

En medio de los viajes que Alis ha emprendido, ha notado que, en Colombia por ejemplo, hay grupos donde se reúnen padres y familiares de personas LGBTQ+ y tales actividades son organizadas por las alcaldías y gobernaciones. Lo que ayuda a que las personas se involucren con el tema y acepten las diferencias.

¿Debe el hijo cuidarse del peligro de ser herido y rechazado también en el hogar? Con esta interrogante, Alis Mora invita a que se evite el rechazo y la burla, lo que se puede lograr viajando más, leyendo más y viviendo de verdad.

Reportaje LGBTQ+

Transexualidad en Venezuela

Emily es una chica transexual de 22 años, nacida en Valencia, Carabobo. Sin embargo, su futuro estaba en Mérida y al ser bachiller decidió mudarse para cumplir sus sueños. Además, quería cambiar su entorno social, encontrar nuevas amistades y tener personas que la valoren como la mujer que realmente es.

A continuación le presentamos la historia reseñada por la periodista Dibiana Torres de Todos Ahora:

“Escogí estudiar lejos de mi casa porque quería tener la libertad de explorar mi identidad y ser yo misma, cosa que no encontraba en Valencia, porque me recordaban como el chico gay afeminado. No quería que me tratarán de esa manera, quería conocer nuevas personas, que quisieran socializar conmigo, con quien en verdad soy”.

Para el 2017 Emily entró a estudiar Teatro Mención Actuación en la UNEARTE y sus proyectos se han dado de manera natural.

 “Creo que se debe a que estaba feliz por fin con mi realidad y eso se reflejaba. Conocí un Movimiento de Activistas LGBTIQ+ su nombre es SOMOS, entrar allí fue otro deseo cumplido. Siempre quise apoyar de alguna manera a mi comunidad y SOMOS me dio esta oportunidad de alzar mi voz y dar mi granito arena”

Actualmente Emily es lideresa trans del movimiento y de ahí saltó a cumplir otro de sus sueños, ser modelo. En Mérida está la Agencia LAMB para modelos alternativos, se interesaron en su perfil y se convirtió en modelo instructora de pasarela y foto pose.

“Esto fue un plus para mí autoestima porque pensaba que al ser trans nadie se iba a interesar en mí y estaba equivocada.  Llegar a Mérida fue la mejor decisión que he tomado, gracias a las artes pude explorar más mi identidad, conocí a personas que les fascina como soy. Eso que me hacía ser el bicho raro en mi infancia y adolescencia, es lo que me hizo ser querida en la actualidad”.

Reportaje LGBTQ+

Infancia y transición de Emily

La historia de Emily es realmente particular. Enfrentó su personalidad a una corta edad y desde pequeña sentía esas potentes ganas de ser diferentes a los demás. Emily relató que soñaba con ser una niña. «Algo que siempre recuerdo es que deseaba despertar al día siguiente y  ser como Bombón, tener el cabello largo, volar y luchar contra Mojo Jojo”.

Pero, como la mayoría de los trans se tenía que esconder en una realidad fingida por el miedo al desprecio, regaños y burlas.  Sin embargo, la valentía de Emily surgió a corta edad.

“A mis 13 años ya le había dicho a mis padres que me gustaban los chicos, pero no que me identificaba como una chica, esto fue complicado porque no entendían por qué actuaba tan «femenino». A mis 14 años me decidí a contarles, agendé una cita con mi psiquiatra especialmente para contarles, para mí sorpresa ya mi psiquiatra sabía, por mi perfil psicológico, la forma como me desenvolvía y los temas que tocaba en las consultas, ella estaba esperando que yo lo hablara. Tuve suerte de tener una psiquiatra sensibilizada con el tema. Ella me apoyó y les explicó desde el punto psiquiátrico qué es ser trans; comentándoles que no era nada malo, y que era una chica sana”.

La adolescencia es considerada una etapa difícil del ser humano, es cuando se redescubre y toma varias decisiones importantes. Durante este tiempo Emily contó con el apoyo de sus padres al comprender su forma de ser y de esta forma la vida de Emily se hizo más sencilla. «Fue de mucha ayuda en mi transición y orientó a mis padres en temas que desconocían por la forma de crianza heteronormada que tenemos en Venezuela, que es algo que no es su culpa, simplemente es una lucha que se tiene que seguir trabajando para sacar ese estigma que se tiene de la comunidad LGBTIQ+”.

Emily inició su transición al salir del liceo y considera este el momento más feliz de su vida “ya no tenía que cumplir reglamentos que me oprimían por ser trans”.

Sueños y planes de Emily

Emily en un futuro sueña con emigrar. También quiere hacerse algunas cirugías que en el país no son posibles. Su visión está plasmada en México por la atención gratuita que dan a la comunidad trans. “Aquí en Venezuela no puedo decir que estoy mal, pero referente a estas cosas, no puedo realizarlas tranquilamente sin tener que hacer tantas maromas, por el tema de la inflación, la escasez de medicamentos y lo caro al cambio del dólar para hacerme las intervenciones”.

Otra razón de querer salir a otro país, es la opción profesional para Emily de llegar a tener una oportunidad en el campo del arte y el modelaje. “Mi vida no se centra sólo en mi transición, soy una mujer y me siento cómoda en mi piel, mi transición es para mejorar ciertos aspectos que me gustaría para mí”.

Actualmente los planes de Emily se basan en lograr lanzarse a las redes sociales y crear contenido, para dejar documentado lo que es ser una chica trans en Venezuela. «Quiero dejar un registro porque todavía no hay mucho material en el país sobre la comunidad LGBTIQ+ y eso es algo que quiero cambiar con mi aporte”.

El canal en YouTube de Emily es “La Chica Rulos” y por allí irá subiendo vídeos relacionado a sus vivencias. “También lo hago pensando en unx niñx de Venezuela que está explorando su identidad, esto era algo que a mí me hubiera gustado tener, ya que cuando buscaba en aquel tiempo solo encontraba información y contenido de personas del exterior, si me ayudó y me pude educar con muchos temas, pero siempre me quedó esa necesidad de ver experiencias de personas trans venezolanas”.

Una relación amorosa en la comunidad

Con tres años de relación, Pris Velásquez y Daniela Meleán, contaron a María Bolívar, corresponsal de Todos Ahora en Anzoátegui, cómo fue decirle a sus padres sus preferencias sexuales.

Pris Velásquez asumió el compromiso de compartir con su familia sus gustos desde los 14 años de edad.

Aseguró que antes de hacerlo, primero tuvo que aceptarse a si misma. Agregó que al contarlo a su mamá, la noticia no fue «tan bien recibida». Por esta razón tuvo que vivir ese primer año, bajo ciertas condiciones. «Fue algo que con el pasar de los años me fui dando cuenta, al momento de aceptarlo, quise compartirlo con mis seres queridos. Decirlo a mi mamá fue un proceso complicado. Como todo proceso que al principio se hace difícil, con el pasar de tiempo fue mejorando», comentó. Y aunque este tema no será algo que podrán sentarse hablar abiertamente, han logrado respetarlo.

Por su parte, Daniela esperó casi 28 años para exponerlo a sus familiares y amigos. Aunque su padre fue bastante receptivo y lo asimiló más rápido, con su mamá la historia es distinta. Debido a temas religiosos, para la madre de Daniela ha sido más difícil. Sin embargo, ha ido aceptando y respetando la orientación sexual de su hija.

Para Daniela, la presión social jugó un gran papel, ya que durante su vida, solo había tenido relaciones amorosas con hombres. Pero al momento de haberlo contado, según sus palabras, fue un sentimiento liberador.

Pris y Daniela, anunciaron abiertamente su relación, que aunque para algunos sigue siendo un tema un poco tabú, la respetan y para ellas, eso es lo más importante.

Y si hablamos de turismo LGBTQ+, ¿es esto posible en Venezuela?

En las aristas que tratamos también está el tema del turismo para la comunidad gay. En este aspecto conversó Luis Eduardo Méndez, turismólogo de la Universidad Simón Bolívar y director ejecutivo de Páramo Tours.

Actualmente trabaja en el turismo colaborativo, formaciones a emprendedores en este sector y las nuevas estrategias e iniciativas para el turismo en  la comunidad LGTBQ+ que se encuentra muy atrasado en comparación a otros países del mundo.

«Para mí, actualmente Venezuela se encuentra en desventaja, en cuanto al desarrollo de políticas públicas turísticas y en el desarrollo innovador turístico del sector privado. Sin embargo, a pesar de eso, socialmente cada vez más son las personas que se suman al respeto y convivencia con personas de la comunidad, así que hablando en materia de desarrollo, pronto podremos habilitar más espacios de acción para ir propagando el mensaje de inclusión. Estimo al menos 5 a 7 años para convertir algunos estados de Venezuela en destinos Gayfriednly.

En este sentido agregó: «Me la imagino destacando como destino innovador en eventos y recursos turísticos para la comunidad, complementando nuestra sociedad, cultura y naturaleza con lo que nos caracteriza como grupo, libertad, diversidad y amor en muchos colores».  

El joven además afirmó que seguirá en el país. Esto con intenciones de crecer y aportar desde su espacio de acción. La idea es que todos tengan los mismos derechos a la hora de hacer turismo, y que no exista esa discriminación para la construcción de un hotel o posada para la comunidad LGTBQ+, o que en los que ya existen, la recriminación por ver a dos personas del mismo sexo tomadas de la mano, sea mal visto. «Es un trabajo de hormiga pero cada día se suman más personas para ver esos resultados más pronto», dijo a nuestra corresponsal en Anzoátegui Lucelys Rodríguez.

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