Sin partidos políticos no hay democracia

Los partidos políticos representan un baluarte y pilar fundamental del régimen democrático. Estas instituciones son los tradicionales vehículos de las demandas ciudadanas al sistema político; de la credibilidad y legitimidad que tengan estas estructuras dependerá el funcionamiento del sistema político democrático. Chavez en 1999 emprendió un ataque sistemático a cada uno de los pilares que sostienen la democracia hasta erosionarla. Los partidos políticos no huyeron de esto.

¿Por qué el régimen ataca los partidos políticos?

Los partidos políticos son esenciales para el funcionamiento de la democracia, así lo explica Robert Dahl sosteniendo que el pluralismo democrático enfatiza la competición entre actores. Los partidos son los canales adecuados a la hora del funcionamiento del sistema político democrático, la agregación de intereses y la articulación de las demandas de la sociedad, las cuales nunca han sido del interés de la agenda política del socialismo del siglo XXI. El régimen blindó un proyecto político que persigue corromper la dinámica partidista en el país.

En este sentido, los intentos de socavar las organizaciones políticas que hacen oposición al régimen han sido muchos: La ilegalización del financiamiento público de los partidos a partir de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) de 1999, teniendo fuertes implicaciones en la transparencia y equidad en la competencia por el poder y el acceso a los recursos, interrumpiendo la posibilidad de costear gastos ordinarios y extraordinarios para su funcionamiento, desmantelando el equilibrio en un sistema de partidos y a su vez a la gobernabilidad democrática.

Obstáculos

Por otro lado, la persecución y encarcelamiento de su militancia y dirigencia, debilitando el liderazgo interno dentro de los partidos y sus estructuras. Además, de las prácticas y condiciones irregulares de los procesos de validación impuestas por el Consejo Nacional Electoral, los cuales no facilitaban estos procesos, sino que lo obstaculizaban, teniendo en cuenta el caso de Primero Justicia a quienes no les permitieron una segunda jornada de reparación para completar sus firmas debido a una arbitrariedad del CNE, entre otras medidas que contribuyen al debilitamiento de los partidos políticos.

Considerando el esquema político venezolano, se puede entender que cada vez existen muchas más limitaciones y restricciones para el funcionamiento de los partidos políticos, así como también una regresión del ejercicio de los derechos políticos y civiles de los venezolanos.

Es indispensable que los partidos sumen esfuerzos para frenar los intentos de anularlos. Están destinados a construir desde la base una sociedad con principios y valores democráticos necesaria para una transición política. Deben repensar y reflexionar el rol de los partidos políticos en la Venezuela de hoy, en la que más que nunca son necesarios.

¿Es posible que los partidos políticos se reinventen en la Venezuela de hoy?

Es una necesidad colectiva y de su capacidad de reinventarse, dar lectura a las necesidades y prioridades de los venezolanos. La efectividad de una trancisión a la democracia dependerá en primer lugar a la institucionalización de estos. Un partido es tal, en la medida en que trascienda un líder, debe ser principios y valores compartidos, una visión de país. Debemos empezar por superar la cultura caudillista desde lo más pequeño y fortalecer las reglas democráticas desde lo
interno. Sin ello, la legitimidad de la ciudadanía hacía los partidos seguirá quedando en entredicho.

Por otro lado, se debe superar la crisis de representatividad de los partidos y la desafección y credibilidad de los ciudadanos hacía con el partido a partir de una agregación y articulación de intereses, convirtiendo las demandas ciudadanas en propuestas políticas plausibles, incluyéndolas en agenda a través de soluciones reales.

En este sentido, los partidos políticos deben incentivar un esquema de reinvención desde adentro, fortaleciendo sus estructuras; pasando de un esquema vertical a una estructura mucho más horizontal de poder.

¿Cómo se logra la reinvención de los partidos?

Se logra pincipalmente democratizando la organización interna, mejorando los canales de comunicación, adaptando objetivos, principios y valores. Sin duda, el esquema de restricciones que tienen actualmente los partidos arremete contra la capacidad del partido de cumplir sus funciones. De sus esfuerzos de resistencia y su capacidad de adaptación y resiliencia dependerá una posible apertura a la democracia en un escenario de transición política.

En el mundo se está hablando sobre la vigencia de los partidos políticos y son muchas las críticas, desde su utilidad y de su poca capacidad de adaptarse a la era de la globalización. De modo que, las organizaciones políticas en Venezuela tienen una doble tarea, adaptarse a la dinámica actual valiéndose de las herramientas de la era del internet y la conectividad. Sin dejar de un lado funciones indispensables de los partidos como son la movilización, socialización política y la canalización de los intereses y demandas ciudadanas en la agenda política, ya que en el anhelado sistema político democrático que pudiera instaurarse en una transición, los partidos políticos serán los garantes de la gobernabilidad democrática, convirtiéndose en agentes de gestión de conflicto y en instrumentos de integración de la sociedad venezolana.

Tarea de los partidos políticos

En este sentido, no se puede esperar entrar a una dinámica de condiciones y reglas de juego limpias y transparentes de un escenario democrático. Es responsabilidad de la dirigencia de los partidos, el compromiso de ir construyendo capacidades y herramientas que permitan adaptarse a los tiempos de la globalización. Sin duda, no estamos en los tiempos de la partidocracia ni de ley de hierro de la oligarquía de Robert Mitchells; de manera que, necesitamos partidos cada vez más conectados a la realidad de los ciudadanos. Además es necesario un constante intercambio y dinamismo con la gente, esto actualmente favorecido por las herramientas de tecnología. La capacidad de movilización de los partidos cada vez es mayor, por lo que es importante que incrementen las herramientas de las que se pueden valer y las utilicen a su favor.

La doble tarea de los partidos debe sumar cada vez más apoyo de los ciudadanos. Principalmente los partidos deben entender la realidad de los venezolanos y actuar en función de las causas y problemáticas sociales con respuestas y soluciones reales; es una exigencia y necesidad a gritos de la sociedad venezolana. La transición política estable y sostenible depende en gran medida del rol de la reinvención de los partidos políticos democráticos en el país.

Por Mariana Hernández

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