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Oro

No todo lo que brilla es oro: la diplomacia errada de Delcy Rodríguez

El gobierno venezolano, a través del Banco Central de Venezuela (BCV), continúa en su búsqueda de reconocimiento y recursos de manera desesperada. La diplomacia errada, ha llevado a tensar aún más sus relaciones con Inglaterra.

Esto debido a que recientemente se han dado audiencias con respecto a este tema como lo relata el portal de noticias Reuters. “Las autoridades designadas por el gobierno de Nicolás Maduro al frente del BCV acudieron hace una semana a una corte en Londres. A reclamar que la institución financiera británica no cumplía con la instrucción de vender parte del oro, equivalente a 1.000 millones de dólares y entregar los fondos a Naciones Unidas para combatir la pandemia del coronavirus”.

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Juan Guaidó, el año pasado nombró una comisión Ad Hoc para esta institución. Es por ello, que la corte inglesa está definiendo en quien recae la autoridad de solicitar este oro y disponer de él. Si es la Presidencia encargada, a través de la junta antes nombrada o es el régimen usurpador.

Aquí juega un papel fundamental lo que es el reconocimiento de los mandatarios, en el que Inglaterra ha sido sumamente claro en su apoyo al Presidente (E). Por lo que aceptar algún tipo de alternativa propuesta por el gobierno sería un retroceso en esto.

¿Cuál es la propuesta de la diplomacia errada?

La propuesta por parte de Nicolás Maduro, ha sido que el banco inglés venda una parte del oro equivalente a unos 1.000 millones de dólares y que este sea entregado al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Esto, para combatir la pandemia de la COVID-19.

Es importante resaltar que este es un simple intento más, ya que desde el año 2019 se encuentran tras la diplomacia errada y este oro debido a la falta de liquidez que vive el usurpador, por lo que el coronavirus no es realmente la razón principal de esta solicitud.

Asimismo, es una excusa para poder tener un poco de oxígeno y usar a la pandemia como justificación de su ineficiencia. Siempre valiéndose de la misión de los organismos internacionales y su neutralidad para apaciguar la tormenta política que está cayendo en el país desde hace años.

Esto lo ideó el gobierno nacional para disponer de una manera u otra de dinero, ya que escudándose en la ONU buscará la ayuda con respecto al coronavirus. Lo cual ahorrará gastos en sus recursos destinados para la pandemia y serán direccionados a otras actividades, a fin de poder mantenerse en el poder. Teniendo en cuenta que estas acciones no son siempre lícitas cuando de estos personajes se trata.

Uno de los aspectos más resaltantes son las declaraciones de la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Según la fuente antes nombrada ella afirmó que “ustedes están atacando al país en medio de la peor pandemia que está viviendo la humanidad. Cada hora que ellos retrasan la decisión del tribunal son responsables por cualquier fallecido de COVID-19 en Venezuela”.

Las reacciones

Aunque a mí de los violadores de Derechos Humanos no me sorprende nada, es muy descabellado culpar a una institución extranjera. A pesar de que en la misma se han confiado, desde hace años, los bienes del país de la falta de previsión. Además de la alta corrupción en la que se ha sumergido el Estado Venezolano y ha llevado a que hoy la crisis sea inmanejable.

Es absurdo pensar y declarar en cadena nacional que la responsabilidad de una crisis humanitaria compleja en medio de una pandemia es de un Banco. Más durante un proceso de audiencias sobre este tema.

Es simplemente despreciable y así debería verlo la comunidad internacional, que la alta corrupción y en consecuencia el daño generado al país como las miles de muertes por falta de medicamentos desde el año 2014, la pobreza de más del 80% de la población y los más de cinco millones de migrantes, sea ocultado por Rodríguez a través de una declaración irresponsable como medida de presión para estas audiencias y su veredicto.

Es importante aclarar que el PNUD está fungiendo como alternativa ante esta problemática. Sin embargo, solo de la voz de Calixto Ortega es que se ha escuchado que el BCV ha llegado a un acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas.

Si bien, su función es brindar asistencia técnica a los Estados, no está dentro de sus funciones involucrarse en este tipo de controversias con otras instituciones. Pues es algo que solo puede arreglarse de manera bilateral, eso explica que no se haya confirmado este supuesto “acuerdo” de parte del organismo.

En conclusión

Finalmente, es indignante la manera en la que la vicepresidenta se ha dirigido a la institución Inglesa. No solo por la diplomacia errada, sino también por la falta de moral y certeza.

Es por ello que aquí la transparencia del Estado está puesta en duda. Dar un céntimo es ahorrarles a ellos dinero que es de los venezolanos y que se robaron.

En consecuencia, la comunidad internacional y sus organismos no pueden caer en este juego. Es imprescindible ayudar de la mano de la sociedad civil organizada y no de la mano de un gobierno que carece de legitimidad por su falta de transparencia y su violación a los DDHH.

Lo que hace que hoy el mundo desconfíe y sea incapaz de aun así con un mediador respetable como el PNUD otorgar algún voto de confianza, el costo es demasiado alto. Puede hasta llevarnos a alentar de manera indirecta mayor corrupción.

Por ello, desde mi análisis, no serán otorgados estos recursos. A menos que exista una presión de alguna potencia mundial sobre el sistema inglés y sus instituciones que lo haga cambiar de opinión.

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