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La casa de las flores

La casa de las flores abre una puerta a la homosexualidad

La homofobia sigue latente a pesar de los avances que ha tenido el mundo con respecto a la homosexualidad. La industria del entretenimiento, a través de contenidos e historias que reflejen este tema, ha hecho aportes significativos para acabar contra este mal.

En la lista de contribuciones aparece la serie La casa de las flores (Netflix), la cual presenta a personajes gays, trasvestis y hasta transexuales. Esto para enviar mensajes de aceptación hacia la comunidad LGBTI.

En sus tres temporadas, los guiños que hacen hacia los sexodiversos son múltiples. Sin embargo, en estas líneas destaco la incorporación del personaje de Pato, interpretado por el actor mexicano Christian Chávez, recordado por su actuación en RBD y otras grandes producciones.

El mejor amigo de Virginia de la Mora en su juventud es un claro grito contra la homofobia en una sociedad que enfiló duramente en el pasado contra los gays, generando agresiones y en el peor de los escenarios, asesinatos.

La aparición de Pato habla del amor entre hombres, del miedo a ser descubierto como gay. También refleja la feminidad que todos tenemos y que algunos exploran en mayor medida que otros.

En algunos casos el miedo a decir sus preferencias sexuales se ha reducido. Sin embargo, hay algunas personas que temen revelarlo a sus familiares o cercanos por temor a ser señalados. Esto es un claro ejemplo de homofobia.

La casa de las flores inclusiva

Pato y su desenlace -del cual no daré mayores detalles para no hacer spoiler- demuestra lo duro que puede ser la vida para algunos gays, lesbianas, bisexuales o transexuales. Aún en el 2020 hay padres que echan a sus hijos de la casa o dejan de hablarles por el simple hecho de que les guste alguien de su mismo sexo. Un daño irreparable para un ser humano.

También existen individuos capaces de hacer daño a otro por algo que no debería ser juzgado. Sin ánimos de caer en debates moralistas o religiosos, cada uno tiene el derecho de elegir a quien amar. Resulta impensable que alguien le diga a otra persona cómo debe vivir su vida.

A Manolo Caro, creador de esta serie y sus actores hay que agradecer, porque forman parte de esos movimientos significativos para los LGBTI. En esta historia no se muestra al típico peluquero o diseñador, también abren el espectro con la incorporación de María José como una abogada transexual, o la pareja de Julián y Diego, en donde muestran problemas típicos de una relación gay como lo son sus deseos de tener hijos. Claras pinceladas de aceptación.

La vida es un momento y a veces perdemos tiempo valioso en cosas que realmente no terminan de sumar. Digámosle no a la homofobia y aprendamos a entender que todos somos iguales sin importar a quien decidamos amar.

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