FC Barcelona: El origen de una crisis

“Todo tiene su final, nada dura para siempre”. Seguramente en algún momento todos hemos escuchado esa frase cantada por la voz del gran Héctor Lavoe. Y eso aplica también en el fútbol y lo ocurrido en el Camp Nou a mediados de la semana pasada. Dolorosa derrota por 1-4 sufrida por el FC Barcelona a manos del Paris Saint-Germain, en la lo más curioso no fue el resultado en sí, ni el hecho de que el equipo culé tiene un pie fuera de la actual edición de la Champions League, las fotos de un Lionel Messi cabizbajo, la falta de reacción de Ronald Koeman para buscarle la vuelta al partido e incluso el hat-trick de un sensacional Kylian Mbappé, sino el reclamo hecho por Gerard Piqué a sus compañeros, pidiéndoles tener “una p… posesión larga”.

FC Barcelona: un equipo en crisis. Foto: Composición Todos Ahora

Esa exigencia es el mayor indicador del estado actual de un club que se ha caracterizado siempre, sobre todo en las últimas décadas, por tener mucho juego asociado, con el famoso “tiki-taka” y su máxima expresión en la era de Pep Guardiola como técnico, siendo aquel equipo considerado por muchos el mejor que alguna vez haya pisado una cancha de fútbol. Dado esto nos preguntamos: ¿Cómo llegó el Barça hasta este punto? ¿Qué influyó (o está influyendo) en los resultados del equipo catalán? En esta pieza abordaremos estas interrogantes e intentaremos darles una respuesta.

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El inexorable paso del tiempo

Un denominador común en los éxitos del Barcelona en los últimos 15 años ha sido, como no, sus efectivos. Ya en la era de Frank Rijkaard estaban en el primer equipo figuras como Carles Puyol, Xavi Hernández, Andrés Iniesta y un muy joven Lionel Messi, poco después con Pep en el banquillo, debutaron de azulgrana Dani Alves, Sergio Busquets, Pedro, Cesc Fábregas y el propio Piqué, entre otros que fueron la base de un conjunto que ha ganado desde el año 2005 un total de 10 Ligas, 6 Copas del Rey, 8 Supercopas de España, 3 Supercopas de Europa, 4 Champions y 3 Mundiales de Clubes. No obstante, todos estos astros han ido envejeciendo y, entre retiros y traspasos, sólo Messi, Busquets y Piqué permanecen aún como miembros de la plantilla.

El uso de la cantera

Todos los jugadores mencionados en el punto anterior, salvo Dani Alves, fueron formados en La Masía (academia del Barcelona) y llegaron al primer equipo bien sea por promoción, o recuperados de otros conjuntos. El problema de haber tenido una generación tan extraordinaria es que hizo que los directivos, y en algunos casos, los propios cuerpos técnicos que han pasado por el club esperaran que los que venían después tuviesen rendimientos similares en muy corto plazo, siendo subidos en algunos casos muy pronto a la plantilla principal y tras pocas oportunidades resultaron cedidos o vendidos, con sólo algunas excepciones.

Malas decisiones en los mercados de traspasos

Como consecuencia de lo anterior, la directiva azulgrana decidió ser más agresiva en la negociación de fichajes con otros equipos. No es que anteriormente hayan sido ajenos a traer jugadores por grandes sumas de dinero, como fueron los casos de Zlatan Ibrahimović, Luis Suárez o Neymar, sino que el concepto original de complementar la base de la plantilla con estas contrataciones pasó a ser el de encontrar desesperadamente socios para Lionel Messi. Así llegaron en las últimas seis temporadas, jugadores como Arda Turán, André Gomes, Phillipe Coutinho, Ousmane Dembélé, Malcom o Antoine Griezmann. Sólo en ellos el club catalán desembolsó más de 500 millones de euros (sumando el resto de los fichajes de esos años, la cifra supera los 1000 millones) con resultados muy por debajo de lo esperado.

Problemas económicos en el FC Barcelona

La poca fortuna en los fichajes, sumada a los efectos de la pandemia, ha dejado a la entidad fuertemente golpeada en el aspecto económico. Nada más en el último año el equipo culé perdió más de 100 millones de euros. Si a esto se le agrega que aún no se tiene una fecha para que el público vuelva a los estadios de forma normal, que la plantilla tiene el sueldo anual promedio más alto a nivel mundial (superando los 13 millones de dólares) y los malos resultados deportivos, hace no solo que el equipo no sea capaz de contratar jugadores que los lleven a revertir la situación, sino que también nos lleva al último punto.

Messi y el posible fin de una era

El 16 de octubre de 2004 un joven con solo 17 años y el dorsal número 30 en su espalda, debutó en el primer equipo del Fútbol Club Barcelona. Su nombre: Lionel Messi y lo demás, es historia pura. Más de 500 partidos y 450 goles con la casaca azulgrana así lo confirman. Sin embargo, todos los puntos anteriores hacen pensar que probablemente esta sea la última temporada del astro rosarino con el plantel. Ya a finales del pasado ciclo dio un aviso, enviando el famoso burofax pidiendo a la directiva su salida. Este año, que es el último de su vínculo contractual, la historia en cuanto a lo deportivo no ha sido distinta, salvo algún milagro que permita que el conjunto culé revierta la situación en la Champions o la Liga. 

Desde el punto de vista económico, como ya vimos, la situación tampoco es alentadora, dejando al club en una encrucijada. Si logra convencer al argentino de renovar su contrato (que actualmente supera los 8 millones de euros mensuales), deberá buscar alternativas, como vender jugadores o buscar inversores que permitan cubrir esa inversión. Por otro lado, si no lo consigue, estaría dejando ir a uno de los mejores jugadores de la historia sin recibir un solo centavo.

¿Qué depara el futuro?

El próximo 7 de marzo serán las elecciones del club blaugrana, con Joan Laporta (quien ya fue presidente del club en la era Guardiola) partiendo como favorito. Tanto él como el resto de los candidatos tiene como principal promesa electoral la renovación de Messi y el saneamiento de las finanzas de la institución. Lograr ambas cosas es una tarea bastante difícil, pero en general se muestran optimistas en poder conseguirla.

Por otro lado, la hinchada de Barcelona puede tener esperanza que dentro de su plantilla igual cuenta con talentos jóvenes importantes, como el caso de Pedri, Araújo, Ansu Fati (que se está recuperando de una lesión) o Trincão, por lo que potenciarlos puede ser parte de la clave, en conjunto con encarrilar nuevamente a efectivos como Griezmann o Coutinho, que en una buena tarde pueden marcar la diferencia.

Los equipos grandes son así no porque sean ajenos a las crisis, sino porque han tenido la capacidad de poder enfrentarlas y sortearlas exitosamente. Tengan la seguridad de que más temprano que tarde, el Barcelona volverá a pelear entre los más grandes de Europa y el mundo.

Por: Miguel De Los Ríos

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