Populismo en Bolivia y Chile pone en riesgo la lucha por la democracia en Venezuela

En las últimas semanas la región ha sufrido bastantes cambios políticos importantes como lo fueron las elecciones en Bolivia y en Chile, las mismas con objetivos diversos, en el primer caso a fin de escoger un presidente para un nuevo gobierno y el segundo para redactar una nueva constitución. Aunque muchos crean que estos movimientos no afectan a la dinámica del continente, la verdad es que son determinantes para su futuro, especialmente teniendo en cuenta cómo Venezuela se ha vuelto un tema de interés para el mismo y hace que el cambio de gobierno en primera instancia y una nueva constitución en segunda que incremente las tensiones políticas y haga de este proceso un poco más difícil.

Ahora es noticia: Ecocidio: la muerte del país también es la muerte del mundo

El proceso boliviano

Bolivia ha sufrido transformaciones políticas importantes luego de una elección con irregularidades denunciadas por la Organización de Estados Americanos (OEA) en el 2019, lo cual llevó a Evo Morales a renunciar mediante presiones del parlamento, colocando al país bajo el mando de la presidenta interina Jeanine Áñez. Esta situación sumada a la pandemia del coronavirus, ha generado una inestabilidad política en la que los candidatos del centro y la derecha fueron derrotados en la primera vuelta, siendo Luis Arce del partido del expresidente Morales el ganador de esta.

El proceso de Chile

Desde el año pasado, Santiago se encuentra viviendo protestas, que muchos denominan como un “estallido social”, las mismas se basan en reivindicaciones salariales, salud, la educación pública y la desigualdad. Esto incluso antes de que se expandiera la COVID-19 que impactó fuertemente en el desarrollo económico de la nación acentuando estos problemas. Aunque la constitución haya tenido ciertas reformas durante el gobierno de Ricardo Lagos (200-2006), los Chilenos aún tienen la percepción de que no se adapta a sus necesidades y que es momento de reformar la heredada de Augusto Pinochet, resultado que incluso el presidente Piñera celebró.

En este caso en particular, el eje de disputa entre élites no era si aprobar o no el proceso de reforma, sino el de quiénes la reformarían si constitutyentes electos y parlamentarios en ejercicio o únicamente los ciudadanos elegidos en su totalidad por voto popular, siendo esta la opción ganadora y lo que hará que los actores tengan un ardua campaña por delante basada en reivindicaciones sociales sumamente intensas debido a la crisis económica que atraviesa este país.

¿Y cómo queda la región con los hechos en Bolivia y Chile?

Ambos casos son consecuencia de una desigualdad y coyuntura social y económica sumamente compleja que tiene como protagonista al coronavirus, que puso de cabeza el comercio de todos los países. Sin embargo, hay mucho descontento con los liderazgos y su mandato, por prácticas poco populares que han incrementado las desigualdades y el sub desarrollo en estos Estados, cosa que hace que los discursos populistas, las promesas utópicas y emocionales cobren fuerza, aumenten la presión política y en consecuencia se elijan gobernantes que basan su retórica en estos elementos.

Por consiguiente, la situación política en Chile será sumamente complicada, siendo una reforma constitucional un mecanismo que los populismos utilizan para anclarse en el poder, aprobando mecanismos que debilitan los elementos fundamentales de una constitución, esto según Bewer Carías en una entrevista a la BBC de Londres. Finalmente en el caso Boliviano no hay mucho que hacer, Evo Morales vuelve a ser parte de la élite gobernante mediante su ex Ministro de Finanzas y esto coloca de nuevo a La Paz en el espiral de la izquierda.

¿Cómo afecta los resultados en Bolivia y Chile a Venezuela?

Estos dos países fueron claves en el año 2019 para validar ante instancias internacionales las acciones del Gobierno encargado, fueron un apoyo en la Organización de Estados Americanos rechazando las condiciones del fraude electoral del 6 D hace unos días, además son miembros del Grupo Internacional de Contacto, seguirán siendo miembros de la ONU, por lo que ante lo impredecible del proceso Chileno, como lo tangible del próximo gobierno Boliviano, solo es posible ver que se restan aliados en la lucha democrática por Venezuela, por lo que es necesario agilizar las acciones al respecto antes de que la lucha en los espacios internacionales que determinarán el encauce nacional sea sepultada por los cambios de gobierno que se están generando alrededor del populismo empoderado por la grave crisis económica producto del coronavirus.

Volver