Volver

Acoso a la misión diplomática francesa como medida de presión

Recientemente, se ha dado a conocer la disconformidad de la embajada francesa ante situaciones que se han presentado en su residencia y en la sede de la misma. Las mismas, han obstaculizado el desarrollo de las funciones diplomáticas. Por esto, se intuye un acoso a la misión diplomática francesa como medida de presión.

Las consecuencias de esto las relata el portal RunRun.es. “Esta acción afecta el ingreso a la calle donde se encuentran diversos espacios de la representación diplomática (embajada y residencia). El servicio eléctrico y de gas se encuentra cortado o con fallas desde el 3 de mayo, mientras que los funcionarios no dejan ingresar camiones cisternas para que las personas se surtan de agua”, expresó el portal.

Ahora es noticia: Julio Borges afirmó que la libertad de Venezuela también será la libertad de Cuba

La embajada del país europeo rechazó contundentemente estas acciones, solicitando al embajador de Venezuela que cesaran estas acciones. Asimismo, se exigió que se restablezca el funcionamiento normal del recinto diplomático. Pues, consideraron que estas acciones son contrarias a la convención de Viena sobre las relaciones diplomáticas.

¿Qué establece la convención de Viena con respecto a esto?

La convención establece, en su artículo 22, que el Estado receptor (en este caso Venezuela) debe velar por la protección de los locales de la misión. Esto, evitando que se turbe la tranquilidad de la misma o se atente contra su dignidad.

Igualmente, en su artículo 25, se denota la obligación de ofrecer todas las comodidades para el desarrollo de las funciones de cualquier embajada, lo cual está siendo completamente violado. La luz y el agua son servicios fundamentales además de un derecho indispensable, pero los mismos fueron suspendidos.

También, en el artículo 26, la convención muestra la obligación del Estado receptor de permitir la libre circulación del personal diplomático por su territorio sin restricción alguna. Cuestión que se obstaculiza teniendo presencia de miembros del SEBIN y de la PNB en las cercanías de los recintos y residencias diplomáticas.

¿Por qué se da todo esto contra la misión diplomática francesa?

En febrero del presente año, el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Jorge Arreza, denunció la conducta del embajador francés Romain Nadal través de una nota de protesta al Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores de Francia. Todo, por no cumplir con el artículo 41 de la convención de Viena en la que los representantes diplomáticos no pueden inmiscuirse en los asuntos internos del Estado receptor.

Esto, debido a que el pasado 11 de febrero Nadal recibió al presidente encargado de Venezuela al aeropuerto internacional de Maiquetía.

No es un secreto que la embajada de Francia en Venezuela es una de las más activas en el ámbito político y social, en especial en este último aspecto. La misma es muy concurrente en su apoyo a las iniciativas de las organizaciones de la sociedad civil.

Sin embargo, lo que tensa las relaciones entre ambos Estados es, aparte de su apoyo a estas organizaciones, el reconocimiento de la nación europea al presidente Juan Guaidó. Siendo este un factor clave para el actuar de lo demás países de la Unión Europea en el tema Venezolano.

Imagen cortesía. Juan Guaidó y el embajador de Francia en Venezuela

Conclusión

Esta es una manera del régimen venezolano de infundir temor en las representaciones diplomáticas. El mismo está tomando como excusa la pandemia para violar derechos, ejercer presiones desmedidas y además, infundir miedo generando presión. Todo, para que no se involucren en una posible transición democrática.

Esto, justificado por la COVID-19. No obstante, es importante que las embajadas no se dejen llevar por estas acciones para retirar sus apoyos a las iniciativas que buscan democratizar al país tanto de parte de la sociedad civil como de la élite política.

Hay que recordar que justamente este sustento ha sido clave para hacer frente a la crisis existente. Lo imprescindible es que la presión, a través de las vías internacionales, continúe. Que las denuncias como la de la misión francesa sean generadoras de acciones y no de miedo o resignación.

Que estas denuncias se visibilicen en el mundo entero y así, los mecanismos tanto internos como externos se intensifiquen para generar una transición democrática.

Siempre con cooperación y de la mano de la diplomacia. Es por ello que ahora el resistir, por parte de la misión diplomática francesa, es determinante para el futuro los venezolanos.

¿Te gustó lo que leíste?

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!