El caso de presunta corrupción de Juan Carlos I con Panamá como epicentro

Cuando se trata de algún miembro de la familia real, los medios no dejan de replicar la información. Juan Carlos I de España, quien ya no ejerce funciones constitucionales sino protocolares, le transfirió dos millones de euros a su ex amiga intima, Corinna Larsen. Esto para comprar dos apartamentos lujosos en los Alpes suizos, informa El Mundo.

Juan Carlos I, quien utilizó a través de “sociedad pantalla” o empresas fantasmas, radicadas en Panamá transferir grandes cantidades de dinero para adquirir apartamentos en la estación de Villars-sur-Ollon.

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Datos del caso

Para los lectores de escándalos de money laundering, saben que funciona con testaferros y sociedades registradas en países que puedan evadir impuestos. En estos casos Panamá no es un obstáculo para eso. Según El Diario de España, el rey emérito realizó operaciones con Siam Partners S.A y Caden Overseas INC, ambas con registros en Panamá un mes antes de efectuarse el primer pago de “1.7millones de euros a Corinna en 2009”.

La versión de la ex amiga intima, Larsen, declaró que su inmueble en Villars era “demasiado pequeño para acomodar al rey”. Por eso decidieron comprar otros dos apartamentos en el mismo lugar.

Juan Carlos I, involucró a Canónica, el presunto testaferro, para los movimientos financieros que se realizaron con dinero de Arabia Saudita, quien declaró ante la fiscal Bertossa, que el entonces jefe de Estado español (Juan Carlos I) ordenó “en la Zarzurela, crear una estructura para ocultar dinero saudí en Suiza”

Otras sociedades pantalla

Definitivamente, Juan Carlos I ha dado de qué conversar. Desde diversos testaferros que ha logrado vincular las investigaciones de la fiscal Bertossa, como Arturo Fasana del famoso Panama Papers, Dante Canónica, encargado de crear la estructura financiera, hasta Álvaro de Orleans y Borbón, también señalado en los Papeles de Panamá.

Hasta la creación de la fundación Lucum que actuaba como “banco custodio” con donaciones sospechosas y que con apenas unos días de explotar el caso Urgangarin, el rey Juan Carlos I, ordenó a Fasana, transferir un millón de euros a su amiga Marta Gayá para que ella mantenga “un nivel de vida decente”. Así lo dejó por escrito el fiduciario suizo.

Como también, la fundación Zagatka creada en el 2003 con una administración de 10 millones de euros, según El Pais España. Dicha cuenta estaba en la condición de “necesidades personales y facturas” De esa manera, garantizaba la opacidad sobre la identidad de quién los pagaba realmente. Los viajes eran organizados al margen del protocolo de Palacio de la Zarzuela, reseñó Ok Diario.

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