Coronavirus: ¿Qué se sabe de las variantes de la COVID-19?

Luego de conocerse en el mundo las vacunas contra la COVID-19, se encendieron nuevamente las alarmas tras la aparición de algunas variantes surgidas del virus. A los expertos y a la comunidad en general no solo les preocupa el nivel de transmisión, sino los posibles efectos negativos.

Referencial / Cortesía

Entre las que existen, algunas han demostrado ser más contagiosas que otras y de momento, no se ha detectado ninguna capaz de neutralizar por completo los tratamientos creados. Lo que sí hay, son registros de personas fallecidas debido a algunas de estas nuevas variantes.

Ahora es noticia: Nació primer bebé con anticuerpos de una madre vacunada contra la COVID-19

¿Cómo se desarrollaron estas nuevas variantes de la COVID-19?

De acuerdo a lo expresado para medios internacionales por el especialista en enfermedades infecciosas y director médico de la National Foundation for Infectious Diseases, Dr. William Schaffner, los virus se multiplican rápidamente y por ellos siempre se presentan nuevas mutaciones. “La mayoría de estos diminutos cambios genéticos no tienen ningún impacto en el comportamiento del virus”.

Schaffner añadió que las nuevas variantes que rastrean los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se detectaron por propagarse con mayor facilidad. De modo que pueden sustituir rápidamente a otras variantes del virus y asumir una presencia predominante.

Las variantes existentes

En diciembre se conoció sobre la aparición de la primera variante. En poco tiempo la B.1.1.7 o británica, era capaz de elevar los contagios de la COVID-19 en la región sureste de Inglaterra antes de su propagación por el resto del país y extenderse rápidamente a otros territorios.

Hasta la fecha, esta variante se encuentra en al menos 70 países. Es capaz de sobrevivir unos cinco días más que el resto. Tiene una mayor capacidad de infección calculada entre un 30 y 50 por ciento. Esta, podría implicar un mayor riesgo de padecer enfermedades graves.

Se conoce que esta variante de la COVID-19, apunta a una mayor virulencia y letalidad. La misma no afecta la eficiencia de las vacunas según diversos estudios.

Variante B.1.351

La mejor conocida como variante sudafricana es una de las que más preocupa al estar involucrada en casos de reinfección, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es considerada como especialmente peligrosa porque es menos detectable al sistema inmune.

Investigaciones realizadas por diversos expertos, señalan -en este aspecto- una reducción de la eficacia de ciertas vacunas como la de Oxford/AstraZeneca contra los casos leves y moderados de COVID-19 de la nueva variante.

Incluso, según cartas publicadas en el New England Journal of Medicine, la respuesta de vacunas de ARN, como la de Pfizer o Moderna, de momento es “dudosa”.

P.1 o variante brasileña

Esta variante se identificó en octubre del 2020, pero se confirmó en febrero cuando surgió con mayor frecuencia. Actualmente, supone el 80% de los últimos positivos del país y se conoce por su alta capacidad de infección.

Estudios sobre su propagación en la ciudad de Manaos, indican que puede tener la capacidad de volver a infectar a personas que ya se infectaron con la cepa original.

Brasil se ha convertido en epicentro de la COVID-19 en América Latina y un aparente foco de nuevas variantes. La propia OMS considera que el gigante sudamericano está bajo una “amenaza extrema”.

“Representa un peligro para América Latina y el mundo”, según la OMS. El nivel de contagio de esta variante ya se encuentra presente no solo en el mismo país, sino en los que lo rodean, especialmente en Venezuela.

Los expertos aseguran que la vacuna de AstraZeneca protegerá “parcialmente” contra mutaciones brasileñas.

“Protege contra la enfermedad severa, va a proteger un poco menos que contra el virus original y probablemente va a disminuir menos la transmisión por los virus mutados. Pero eso vale para todas las vacunas. Todas las que tenemos se basan en el virus original. Entonces, no es algo particular de AstraZeneca”, dijo el Dr. Jan Drexler, virólogo y profesor de la Clínica Universitaria Charité de Berlín, según lo reseñado por DW.

Referencial / Cortesía

Variante francesa

Marzo sorprendió con una nueva variante, esta vez detectada en Francia. La cual, según autoridades locales es más difícil de detectar por las pruebas PCR clásicas. Esta se descubrió en la Bretaña francesa al noreste del país y descartan que sea más grave o contagiosa que la principal variante.

“Una posibilidad es que el virus se desplace más rápidamente entre las vías respiratorias superiores e inferiores”, según el jefe de la unidad regional de Salud Pública de Francia, Alain Tertre. “Solo se trata de una hipótesis”, añadió.

Una nueva pero más “agresiva y contagiosa”

En Ucrania las autoridades sanitarias detectaron una nueva variante de la COVID-19 que se diferencia por su carácter “agresivo y contagioso”. La misma tiene indicios de la cepa británica y otros que “hasta ahora no se han documentado por la Organización Mundial de la Salud”, según el regulador en Kiev, Oleg Ruban.

Esta variante ucraniana denominada, Combovirus, se identificó por el Instituto de Epidemiología Gromashevski. Según la mencionada autoridad, de momento no se conocen mayores detalles.

En este país la campaña de vacunación comenzó el 24 de febrero con la vacuna de Oxford/AstraZeneca. El cual, es producido en la India y se nombró como CoviShield.

Variantes nacionales

Las variantes del coronavirus continúan apareciendo en algunos países. Los investigadores están observando otras que se originaron en Estados Unidos -epicentro del virus-, como la conocida variante de Nueva York.

Ante esto… ¿Son más peligrosas las nuevas variantes de la COVID-19?

Según un análisis con revisión científica publicada el 10 de marzo en la revista BMJ, encontró que las personas infectadas con la variante del Reino Unido, tienen un alto porcentaje de probabilidades de morir que quienes contraen la cepa original del virus.

Sin embargo, aún no resulta claro si las otras variantes se vinculan con una enfermedad más grave. Por ser estas variantes más contagiosas, también es posible que puedan infectar a más personas rápidamente, lo que puede incrementar los niveles generales de hospitalización y muertes.

¿Cómo evitarlo?

Por ahora las recomendaciones sobre cómo protegerse de la COVID-19 siguen siendo las mismas. El uso correcto de la mascarilla y el constante lavado de manos debe prevalecer a cada momento, especialmente si se encuentra fuera del hogar. Además, tener en cuenta la importancia de mantener el adecuado distanciamiento social y evitar estar en lugar donde haya multitud de personas.

Referencial / Cortesía

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Volver