Suicidio, un tema silencioso en la población venezolana

Desde el 1 de enero al 29 de junio el Observatorio Venezolano de Violencia registró 94 suicidios en Venezuela. A partir de marzo, cuando comenzó el confinamiento por los casos de COVID-19, hubo un aumento. Principalmente en adultos, entre 30 y 64, sin embargo esto no debería dejar de ser alarmante para los niños y adolescentes venezolanos.

Yorelis Acosta, psicólogo clínico y profesora de la Universidad Central de Venezuela (UCV), nos explicó algunos puntos importantes. Uno de ellos es que el cambio emocional en los jóvenes venezolanos ha sido constante. Además, el estrés y la depresión se han agudizado de forma grave en los niños y adolescentes, que son quienes más sufren por el confinamiento.

Los niños incrementan los factores de riesgo ante el suicidio debido a hogares disfuncionales. También afecta la personalidad de los padres o los papás con enfermedades psiquiátricas, como la depresión materna, el alcoholismo o la esquizofrenia.

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En el caso de los adolescentes, también influye la disfunción familiar, el abuso escolar, los fracasos escolares y el consumo de alcohol o drogas. Sin embargo, también podrían influir los conflictos amorosos, las peleas entre amigos o problemas con los padres. 

¿Qué cifras se manejan en Venezuela sobre el suicidio?

Según la más reciente publicación del Observatorio Venezolano de la Violencia y Cecodap, de la cual la doctora Acosta formó parte, 88 niños, niñas y adolescentes se suicidaron durante el 2019. En estos casos siete fueron niños o niñas menores de 11 años, mientras que 81 de las víctimas eran adolescentes entre 12 y 17 años, quienes comenzaban a vivir etapas duras propias de la edad. 

Es allí donde hace hincapié. En su opinión, los padres son quienes tienen que estar atentos a los cambios de actitud de sus hijos y buscar herramientas necesarias para poder ayudarlos, sobre todo si existen frases como “ Yo quiero acabar con esto”, “Que pasaría si yo no estuviera”. Estas son señales de que algo no anda bien. 

“Es totalmente normal que la población mundial esté ansiosa por miedo a contaminarse pero si existe una condición especial en la familia la situación se hace mucho más difícil” , dijo.

Recomendaciones para los padres

La doctora acotó que los padres tienen que tenerlo doblemente claro en el manejo de las emociones propias y en el de otras personas que están con ellos ya que en el hogar se debería crear normas de convivencia para los niños y adolescentes que suelen estar acostumbrados a salir y estar en contacto con otras personas y que  a pesar de estar en casa todo el día y de vacaciones se debe crear una rutina sana que no perjudique a ninguna de las partes.   

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