Familias incompletas: las consecuencias de los naufragios en Sucre

Hoy se celebra el Día de la Familia, conmemoración que se da anualmente cada 15 de mayo, tras la proclamación por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 47/237 del 20 de septiembre de 1993. En este 2021 se contabilizan 28 años de festividad.

Naufragio en Guiria- Familias

Ante la crisis humanitaria que se vive en el país no todas las familias sucrenses pueden festejar este día. Es el caso de la descendencia Martínez que tras el último naufragio que se vivió entre la frontera marítima entre Trinidad y Tobago y el estado Sucre, al menos 15 miembros de este núcleo familiar perdieron la vida. En total, este suceso dejó 21 víctimas.

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Además de ello, hoy Luis Martínez, parte de esta familia y dueño de las tan nombradas embarcaciones «Mis Recuerdos» y «Mi Refugio» implicadas en uno de los últimos naufragios que marcaron la vida de las familias sucrense, se encuentra enfrentando un proceso judicial.

Familias rotas en Sucre por naufragios 

En el caso de esta familia particular «quería salir huyendo de Güiria, huir de la miseria, del hambre» pudo asegurar María Martínez. Ella es una joven educadora que sí logró llegar a la isla caribeña y hoy se gana la vida en Trinidad y Tobago lavando carros. María ofreció declaraciones a The Associated Press vía telefónica, asegurando entre llantos que «se fue toda mi familia».

Por otra parte, el diputado de la Asamblea Nacional electa en el 2015, Robert Alcalá, recordó recientemente vía Twitter que se cumplían dos años del anuncio de aquel naufragio que paralizó al Eje de Paria del estado Sucre, donde perdió la vida una adolescente de 16 años en el bote «Jhonnalys José» y aparte dejó 28 víctimas que lamentar.

Esta es la muestra de que otros tantos centros familiares quedaban incompletos tras jugarse la vida en esta eventualidad que hasta ahora se trataba de una supuesta comisión del delito de trata de personas.

Todos estos acontecimientos, sin duda alguna, constituyen una constante fractura de cientos de vínculos sanguíneos que en la búsqueda de sortear la crisis entre el hambre, la miseria y una mejor calidad de vida, terminan atrapados en el oleaje de «Boca de Dragón» como se le conocen a estas aguas fronterizas.

Por: Eduardo Roque

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