En 2024 arrecia el uso de la prisión política como forma de represión en América Latina y el Caribe

Organizaciones de sociedad civil denuncian el incremento de encarcelamiento sistemático e infundado de más de 1.197 personas en Cuba, Nicaragua y Venezuela, sin embargo, el número de personas sometidas a esta represión es mucho mayor.

Está pasando de nuevo, campaña
Foto: Instagram Está pasando de nuevo

En la actualidad, miles de familias cubanas, nicaragüenses y venezolanas están incompletas y sus vidas destruidas porque los
gobiernos de estos países perfilan, hostigan, y encarcelan sin ningún tipo de garantía judicial a cualquier persona que manifieste estar en desacuerdo con sus políticas dictatoriales. Las personas presas por motivos políticos además de ser detenidas de manera arbitraria, son torturadas, se les niega un trato digno y sus derechos humanos son constantemente vulnerados.

En Cuba. Prisiones Defenders informó que hasta febrero de 2024 se registraron más de 800 presos políticos, incluyendo mujeres, menores de edad y personas trans.

En Nicaragua. Se han registrado detenciones incluso de sacerdotes, llegando a 128 presos políticos en febrero de 2024.

¿Qué pasa en el país?

En Venezuela. Foro Penal reportó 269 casos de presos políticos, con un alto número de ex militares detenidos. Por eso, organizaciones de los tres países se unieron para consolidar la campaña Está pasando de nuevo. Esta iniciativa colaborativa busca visibilizar, concientizar y exigir el fin de estas prácticas represivas, crueles e inhumanas. Apelando a la memoria que reposa en las personas de América Latina, el Caribe y España por el lamentable pasado de las crueles dictaduras que los une, al que los pactos democráticos prometieron nunca volver.

Este jueves 11 de abril, te invitamos a la rueda de prensa en vivo desde las 9 hasta las 9:30 de la mañana, hora Colombia, para discutir la situación a la que se enfrentan miles de cubanos, nicaragüenses y venezolanos debido a la represión política de sus gobiernos. En este espacio se socializarán también puntos claves de la campaña. El apoyo y acompañamiento en esta sesión es muy importante para empezar a trabajar en que la sociedad civil se accione en favor de todas las personas en detención por motivos políticos.

Datos de la campaña Está pasando de nuevo

La campaña Está pasando de nuevo apela a la conciencia colectiva de todos los ciudadanos de la región y nos recuerda que ahora mismo hay más de 1.197 personas en estos países que están injustamente privadas de su libertad por motivos políticos como es el caso del primer preso político de Ortega, Marvin Vargas Herrera “el cachorro”.

El domingo 8 de mayo de 2011, Marvin estaba en la casa de un vecino y llegaron 10 patrullas con 50 oficiales aproximadamente. Allanaron la casa y sin ninguna orden judicial, lo capturaron, lo golpearon y le quebraron la nariz y la clavícula. Le dijeron que se lo llevaban por ser un «terrorista» que tenía «armas para atacar al presidente». Han pasado 13 años desde que Marvin está lejos de su esposa, su hija y sus padres. Es víctima de un juicio irregular, permanece enfermo de cáncer de próstata, encerrado en una celda y privado de recibir atención médica, alimentos en buen estado e incluso luz solar, solo por ser considerado una amenaza para el régimen de Ortega.

Efecto «puerta giratoria»

La historia de Marvin es una de las miles que evidencian la arbitrariedad e injusticia de las detenciones por motivos políticos en Cuba, Nicaragua y Venezuela. También la prueba de cómo estos gobiernos han dispuesto diferentes mecanismos de control para reprimir, aterrorizar y silenciar a sus ciudadanos. Cuantificar el número de personas presas políticas es siempre un reto por la práctica denominada “puerta giratoria”, en la que se liberan una o varias personas presas políticas, mientras que simultáneamente, o poco después, se realizan nuevas detenciones; provocando una variación constante en las cifras reales. Además, es una ficha de transacción para obtener beneficios políticos, como por ejemplo, el levantamiento de sanciones.

Miguel Díaz-Canel, Daniel Ortega y Nicolás Maduro repiten en pleno siglo XXI las mismas prácticas que con dolor recordamos de las más despiadadas dictaduras de Argentina, Chile y España. Miles de familias sufrieron la crueldad de las dictaduras en el pasado, naciones completas juraron no permitir que este flagelo se repitiera. Sin embargo, en medio de tratados internacionales y pactos democráticos, estos gobiernos autoritarios ahora mismo torturan y violan los derechos fundamentales de personas inocentes simplemente por oponerse a sus banderas políticas.

¡Está pasando de nuevo!

Nota de prensa

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