Reto de educar a distancia en tiempos de coronavirus

Estudiantes de todos los niveles educativos se ven obligados a seguir con su formación desde casa tras decretarse el estado de alarma por el coronavirus. Se cumplen 59 días de cuarentena nacional y los alumnos de escuelas, liceos y universidades siguen realizando sus actividades académicas, ahora de manera virtual. Es todo un reto educar a distancia.

La rutina sigue para todos, aunque la situación obliga a adaptarse, tanto a los profesores como a los alumnos. Esto incluye a los padres, que adaptan su propio trabajo a la formación de sus hijos intentando que el caos no se adueñe del hogar.

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Aprendizaje interactivo y nuevas tecnologías

La COVID-19 es un virus que paralizó al mundo, y esa realidad por supuesto interrumpe las actividades sociales cotidianas. La asistencia a clases presenciales es una de esas actividades, pero se debe resaltar que la aparición de éste virus dejó en evidencia el colapso del sistema educativo venezolano.

Son evidentes las aportaciones de las nuevas tecnologías al aprendizaje dialógico, interactivo, colaborativo y social, elementos muy necesarios hoy en día. Sin embargo, esta nueva realidad en las que se instruye la utilización de herramientas tecnológicas que implican inevitablemente el uso del internet o de red telefónica para así poder recibir la formación académica. Esto es lo que mantiene a los estudiantes con preocupación, pues, temen la continuidad de sus estudios.

Estrategias de enseñanza

Esta medida tomó por sorpresa a instituciones y universidades públicas y privadas de la región zuliana, quienes debieron definir una estrategia de contingencia de emergencia para acatar el decreto nacional, sin perder su cronograma escolar.

Foto cortesía

Stephany Rincón, madre de una niña que cursa estudios de preescolar relató a Todos Ahora cómo es su experiencia y asegura que gracias a esto pasa más tiempo con su hija y le es más fácil ayudarla con las actividades.

Afirmó que conoce muchos casos de padres que esta situación se les torna muy complicada, no es a lo que están acostumbrados.

«No es lo mismo ayudarlos en una tarea, que tener que hacer todo con ellos, generalmente se tarda 30 minutos, máximo una hora al día para las actividades y de esas tareas, hace tres o cuatro, y lee una página de algún libro».

Es un reto educar a distancia para los maestros

Ligia Briceño, docente de la Escuela Básica Nacional 12 de octubre ubicada en el Sector El Manzanillo del municipio San Francisco, comentó a Todos Ahora sobre esta situación.

Los docentes buscan la forma más funcional y didáctica posible para que los alumnos de manera recreativa y en compañía de sus padres realicen las actividades asignadas y así aprender cosas nuevas.

«En el área inicial y básica tratamos de que los niños sigan un horario y, aunque sabemos que no se levantan temprano como para ir a la escuela, por las mañanas estudian y hacen las tareas que les dejamos por correo o por las plataformas virtuales».

Briceño recalcó que los estudios son sumamente importantes. En medio del caos generado por el coronavirus para el gremio docente esto representa un enorme reto. No estaban acostumbrados a trabajar de esa manera, y que a pesar de las adversidades siempre tratan de hacer una educación virtual de alta calidad.

Nuevas estrategias para enfrentar el reto de educar a distancia

La educación a distancia es un plan de acción pedagógico que pretende crear las condiciones para el desarrollo de estrategias didácticas dirigidas a las familias y a los estudiantes, para darle continuidad a la educación en la distancia. En este caso desde el hogar se dan respuesta al contexto de emergencia institucional y nacional ante la pandemia COVID-19.

Las actividades se están impartiendo por medio de los recursos tecnológicos disponibles. La televisión, telefonía con plataformas como WhatsApp, mensajería de texto, correo electrónico, llamadas telefónicas, reuniones virtuales y en casos extremos presenciales.

La respuesta de niños y padres es progresivamente positiva, aunque con limitaciones por la ausencia de equipos telefónicos inteligentes, rentas bajas que no aguantan la demanda de las actividades pedagógicas.

Foto cortesía

Las fallas constantes de electricidad y señal generan inestabilidad en el horario que las familias han establecido para la atención de sus hijos.

Comunidad académica

Cada familia incorpora a su rutina diaria el horario de atención de acuerdo a las circunstancias metodológicas y tecnológicas. Algunos buscan conectarse por WiFi tomando señales prestadas, otros trabajan de noche, o incluso en casa de su docente para recibir mejor ayuda.

El cambio de estrategias metodológicas para poder seguir dando clases en un escenario adverso como el que vivimos. Debe venir acompañado, por un lado, de una mayor inversión tecnológica como lo es el internet y servicio de telefonía fija ya que éste es el requisito principal que comunica al mundo entero.

Saber educar ahora, en tiempos del virus, es importante, pero también lo es que la comunidad educativa se sienta acompañada en el proceso.

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