Para comer bien en Venezuela «hay que hacer magia», consideran los jóvenes 

Hoy en día un joven en Venezuela deja atrás aspectos como la diversión, recreación e incluso los estudios. La principal preocupación, en la mayoría de los casos, es contribuir con la alimentación del hogar.

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Todos Ahora consultó a varios de ellos para conocer cuáles son sus perspectivas y experiencias en el contexto de crisis que vive el país y cómo la confrontan.

Entre sus testimonios los jóvenes aseguraron que para cubrir gastos alimenticios requieren un promedio de 50 a 120 dólares mensuales. Asimismo, destacaron que también ha sido necesario prescindir o sustituir unos alimentos por otros para reducir gastos.

«Pienso que para hacer un mercado gasto un promedio de 70 a 80 dólares. Yo soy fanático de todo lo que tenga que ver con la leche en polvo. Sin embargo, debido a su alto costo me veo en la necesidad de sustituirlo por otros productos como por ejemplo Lactovisoy», comentó David González.

Entre gastos compartidos

Estefany Alfaro contó que al vivir con su novio y suegra los gastos del hogar se hacen de forma conjunta, y de este modo logran tener una alimentación más balanceada en casa. Sin embargo, resaltó que la mayor dificultad de compra es para la proteína.

«Normalmente mi gasto quincenal es entre 20 y 25 dólares. En estos momentos mi situación es relativamente buena, ya que vivo con mi suegra y mi novio y entre los tres contribuimos con los gastos de la cesta básica. Lo que sí se ha visto un poco disminuido es el consumo de productos como pescado, pollo, que antes sí se consumían bastante», dijo.

Por su parte, Jony Molina consideró que la dolarización de facto que existe en Venezuela ha mejorado un poco la situación económica. Sin embargo, resaltó que pese a tener dos emprendimientos, sus ingresos no son suficientes para cubrir los gastos alimenticios.

«A pesar de que el país está dolarizado y un poco más estable, el sueldo no alcanza para cubrir la cesta básica que debería tener todo venezolano. Mensualmente puedo gastar un promedio de 120 dólares al mes comprando poca proteína», dijo.

Por el contrario, Nataly Palma manifestó que la dolarización de la economía nacional solo dificulta el poder adquisitivo del venezolano.

«En un país en donde la moneda oficial es el bolívar, todo está dolarizado y eso complica más acceder a una buena alimentación. Los venezolanos tenemos que hacer magia con el sueldo mínimo que no alcanza para nada. Mi promedio mensual para mis gastos de mercado es de 100 dólares, ya que tengo un niño y debo comprarle productos como compotas, Cerelac u otros. Ahorita ya no consumimos lácteos ni carnes. Hay que sustituirlo por verduras o vegetales», declaró.

 

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