La educación privada, lejos del alcance de los universitarios en Lara

La pandemia, la diáspora y el alto costo de las matrículas universitarias mantienen al margen a los jóvenes universitarios en el estado Lara. En los últimos meses, ha sido notoria la deserción estudiantil que existe en la mayoría de las universidades, específicamente en las privadas.

Universidad de Lara, cortesía

Un joven estudiante que desee culminar su educación superior, actualmente debe destinar al menos entre 150 y 400 dólares para pagar su trimestre, semestre o año académico dependiendo la universidad que en la que estudie. Dejando a un lado, los gastos de transporte, alimentación e insumos básicos como lápices, libretas, libros, entre otros.

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Aunque la tecnología ha sido de gran apoyo durante el último año, esta también representa algunos gastos adicionales tanto para docentes como para alumnos. Esto ya que el costo de los dispositivos móviles y los planes de internet resultan incosteables para
muchos.

Las becas y el financiamiento de los padres, lo que permite que muchos logren estudiar

Es común que, algunos jóvenes opten por estudiar y trabajar a la vez para poder costear sus estudios. Sin embargo, los sueldos ahora resultan insuficientes para cubrir todas las necesidades. Por ello, personas como María Gil, quien cursa la carrera de contaduría pública en la Universidad Yacambú (UNY), ha seguido adelante con sus estudios debido a que cuenta con una beca, la cual al principio de su carrera cubría un 30 % de la matrícula y ahora abarca el 50 %.

La estudiante comentó que, por formar parte del movimiento estudiantil Unidos, la beca le fue aprobada. Gracias a ello paga solo 80 dólares de los 160 dólares que en total vale su trimestre.

«No estoy en una universidad privada porque me sobre el dinero, sino porque para mis padres y para mí la educación es una prioridad», dijo Gil. Agregó, además que, en una universidad pública no tendría las mismas posibilidades.

Así mismo, Pablo Ordóñez estudiante de comunicación social de dicha universidad, mencionó que, para él ha sido posible estar culminando su carrera por el apoyo de sus padres. Aseguró que lo contrario solo no habría podido.

La situación es similar entre quienes apuestan por seguir adelante y no abandonar sus estudios, ya que para los bachilleres entrar a la universidad muchas veces ni siquiera es una opción.

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