La acemita tocuyana, el pan tradicional que lucha para no extinguirse

Se trata de un pan dulce, un verdadero tesoro entre la panadería autóctona del país, tradicional de la región de El Tocuyo, estado Lara, por eso se llama: «La acema o acemita tocuyana». Se dice que la palabra acema o acemita significa flor de la harina o pan hecho con levadura. 

Este aporte gastronómico según la historia, es una receta que proviene desde los tiempos coloniales. Para la fecha los esclavos se quedaban con parte del trigo, papelón y especias y entonces elaboraban este pan escondido de sus amos. Posteriormente les permitieron la preparación al comprobarse el máximo nivel de su delicioso gusto o sabor.

Ahora es noticia: Desbordamiento de quebrada afecta viviendas del municipio Jiménez en el estado Lara

Esta tradición venezolana se prepara entre hornos de barro y prodigiosas manos y utensilios desde hace más de 400 años, actualmente se cuenta con algunas máquinas eléctricas para el amasijo.

Si hablamos de tradición culinaria en la elaboración de la acema y de identificación de este oficio en una transformación emblemática con la cultura tocuyana fue «La Niña Engracia», (Engracia Pastora Pérez Yepez); quien se destacó por más de 60 años en esta próvida actividad con una sazón y gusto que no pudo ser superado por otros panaderos. Su familia heredó esta tradición. 

Hornos eléctricos o de gasoil

Últimamente se ha demostrado que con los hornos eléctricos o de gasoil el sabor de la acema no queda gustoso en comparación al horno de barro y fuego proporcionado por la leña. Desde hace muchos años en la labor de la preparación de la acema tocuyana, se ha acompañado asimismo en estos establecimientos por la tradicional catalina; pan de horno, pan de leche y hojaldras. 

En la actualidad los establecimientos para la elaboración y venta de la acemita tocuyana han disminuido considerablemente ante la actual situación económica del país. Los panaderos en esta rama manifiestan que la materia prima determinada sube de precio considerablemente; lo cual aumenta los costos de producción y muchas veces genera pérdidas por tal desequilibrio obligándolos a tomar medidas con tal de no irse a la quiebra. Mientras que otros emprendedores fracasan en esta ocupación. 

El turismo siempre busca de manera primordial estos establecimientos con el fin de comprar y probar la emblemática acema tocuyana. Desde el sector de Sabaneta en Carora, hasta El Rodeo, en las cercanías de Barquisimeto es muy común observar la venta de este pan a orillas de carretera. Aunque también últimamente estos establecimientos formales e informales han tendido a disminuir.

 

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver