La lucha diaria de una estudiante venezolana contra los cortes eléctricos de Táchira 

La Universidad de Los Andes (ULA) en Venezuela es conocida por su excelencia académica, pero para estudiantes como Samantha Escobar, la realidad va más allá de los desafíos académicos. Samantha es estudiante de Contaduría Pública y Entrenamiento Deportivo Integral. Enfrenta una lucha diaria contra los cortes eléctricos que se registran en Táchira y que afectan su educación y su vida cotidiana.

Samantha Escobar, joven universitaria afectada por los cortes eléctricos en Táchira. Foto Luzfrandy Contreras.
Samantha Escobar, joven universitaria afectada por los cortes eléctricos en Táchira. Foto Luzfrandy Contreras.

«Es un tema bastante difícil», explica Samantha. «De 24 horas al día, hay días que tenemos ocho horas de corte, otros días son doce, otros días son seis. Son cortes eléctricos que casi nunca son ciertos y afectan todo en Táchira». 

La inestabilidad eléctrica no solo interrumpe su capacidad para estudiar y asistir a algunas clases prácticas, sino que también pone en riesgo sus equipos electrónicos. «Si tú no tienes un protector, se te puede quemar el CPU como en mi caso», comenta con preocupación.

Cumplir con las actividades académicas se ha convertido en un reto debido a los <yoastmark class=

Para Samantha, ser universitaria hoy es más complicado que nunca. «Tenemos que prepararnos para muchas piedras en el camino», dice, refiriéndose a la escasez de profesores y la inestabilidad eléctrica. «Es triste porque estamos haciendo un gran sacrificio para cumplir con nuestras metas y por cosas inciertas no las estamos pudiendo cumplir como queremos».

Su rutina diaria es una carrera contra el tiempo y la adversidad. Vive en Monte Carmelo de Cordero en el municipio Andrés Bello. Para llegar a sus clases, debe levantarse a las 5 am, preparar su desayuno y viajar durante 2 horas. «Los miércoles, en particular, son frustrantes, venimos solo por la clase de la tarde, en la cuál necesitamos electricidad sí o sí, y muchos perdemos el viaje».

Las alternativas económicas de los estudiantes universitarios también se ven afectados por los cortes eléctricos en Táchira

Además de sus estudios, Samantha trabaja como manicurista, una actividad que también se ve afectada por los cortes de luz. «Si tengo alguna clienta y se me va la electricidad, no puedo tener este pequeño aporte extra para ayudarme con los gastos de la universidad», expresa.

Como toda una lucha diaria cataloga Samantha su día a día en la universidad. Foto Luzfrandy Contreras.
Como toda una lucha diaria cataloga Samantha su día a día en la universidad. Foto Luzfrandy Contreras.

Esta es la realidad de muchos estudiantes en Táchira, donde el acceso a servicios básicos como la electricidad se ha convertido en un lujo, y el derecho a la educación, en una lucha diaria.

Síguenos
Suscríbete a nuestro
grupo de whatsapp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0
0

También puedes leer