Jóvenes venezolanos cambian sus profesiones por emprendimientos 

Debido a la situación económica y salarial el país, los jóvenes venezolanos deciden darle un giro a su vida, en muchas oportunidades dejando a un lado su carrera universitaria, para iniciar con un emprendimiento. Tal es el caso de Hillary Guerrero, una joven de 26 años de edad habitante del municipio Cárdenas del estado Táchira, recién egresada de Comunicación Social en La Universidad de Los Andes Táchira.

Hillary Guerrero, una joven venezolana que no ha podido ejercer su profesión debido a la falta de oportunidades y el bajo salario. Foto NTA.
Hillary Guerrero, una joven venezolana que no ha podido ejercer su profesión debido a la falta de oportunidades y el bajo salario. Foto NTA.

Hillary comentó a NTA lo difícil que es conseguir un empleo en el medio, y lo que ha tenido que hacer para tener su sustento diario. Graduada hace apenas 6 meses, Hillary, como muchos otros jóvenes venezolanos, enfrenta desafíos que van más allá de los rigores académicos.

«Mientras estudiaba, me tocó hacer muchas cosas», recuerda Hillary. «Trabajé mucho tiempo llevando títeres a Colombia, con eso pague muchos gastos de la universidad». Pero su verdadero desafío comenzó después de egresar. A pesar de buscar oportunidades como profesional, se encontró con un mercado laboral difícil. «No conseguí,» admitió con franqueza.

Jóvenes venezolanos no se detienen: de comunicadora social a expendedora de frenos

Con la necesidad de apoyar a su abuela, quien sufre de Alzheimer, y contribuir con los gastos médicos y de cuidado, la joven venezolana tomó una decisión valiente, iniciar su propio emprendimiento, en su residencia ubicada en el municipio Cárdenas.

Jóvenes venezolanos buscan alternativas. Hillary montó su emprendimiento en el espació de su casa en el municipio Cárdenas, desde allí labora diariamente. Foto NTA.
Jóvenes venezolanos buscan alternativas. Hillary montó su emprendimiento en el espació de su casa en el municipio Cárdenas, desde allí labora diariamente. Foto NTA.

«Monté un emprendimiento, un pequeño taller de frenos para vehículos», dijo. Este paso no solo fue una alternativa a la falta de empleo profesional, sino también una forma de enfrentar la realidad económica. «Los sueldos no alcanzan», explicó la joven venezolana.

El taller de frenos de Hillary es un éxito relativo en comparación a los ingresos que podría ganar con un sueldo mínimo. Sin embargo, no está exenta de dificultades. Expresó que durante las semanas donde se observan largas colas por combustible, la atención en su negocio disminuye. Esto impacta directamente en su economía.

A pesar de los obstáculos, Hillary mantiene una actitud positiva. «Tener la frente alto, ánimos y seguir trabajando,» son sus palabras de aliento. Sus expectativas pueden haber cambiado, pero su esperanza permanece intacta. Espera en un futuro lograr conseguir un trabajo como profesional de la comunicación.

La joven venezolana mantiene la esperanza de conseguir un empleo acorde a su profesión. Foto NTA.
La joven venezolana mantiene la esperanza de conseguir un empleo acorde a su profesión. Foto NTA.

Para Hillary, la educación sigue siendo una prioridad. «Es algo que los jóvenes no deberían dejar a un lado,» aconseja. Dijo que a pesar de su situación es importante que otros jóvenes venezolanos sigan persiguiendo sus sueños educativos y profesionales sin importar los desafíos.

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