Jóvenes universitarios ven paralizados sus emprendimientos por no tener gas en Táchira 

Jóvenes de Táchira atraviesan a diario una lucha entre la educación y la supervivencia. La deficiencia de servicios públicos, entre ellos el gas, dificulta el desarrollo económico de Marion Ramírez, una estudiante universitaria.

Mariel Ramírez, joven tachirense estudiante de Arquitectura en la UNET. Foto Luzfrandy Contreras.
Marion Ramírez, joven tachirense estudiante de Arquitectura en la UNET. Foto Luzfrandy Contreras.

Ramírez es estudiante de Arquitectura en la Universidad Experimental del Táchira -UNET-. Vive en el municipio Michelena, a unos 33 km de la ciudad capital. Enfrenta un grave obstáculo que amenaza con apagar la llama de su emprendimiento, y es la escasez de gas.

La joven comentó a NTA, que a través de la venta de papas rellenas dentro de la universidad, encontró una fuente de ingresos que sustenta gran parte de sus gastos estudiantiles. Explicó que la falta de gas ha llevado a su emprendimiento a un punto crítico. De hecho, esto le ha impedido cocinar durante semanas poniendo en riesgo el sustento de esta joven tachirense.

«La verdad trato de hacer lo que puedo con las papas rellenas, porque conseguir un trabajo fijo es difícil. Ahorita no puedo hacer nada vía online por tantos problemas con la luz. Y por ser estudiante universitario no tengo las mismas oportunidades, porque siempre buscan a alguien tiempo completo, así que esta es mi alternativa», aseguró.

Cuando Mariel puede llevar sus papas rellenas, alquila un espacio dentro del calentador que lleva otro emprendedor a la universidad. Foto Luzfrandy Contreras.
Cuando Marion puede llevar sus papas rellenas, alquila un espacio dentro del calentador que lleva otro emprendedor a la universidad, monto que también debe ser incluido en su inversión. Foto Luzfrandy Contreras

El servicio de gas doméstico a través del mercado negro alcanza los 38 dólares, para un cilindro de 27 kilos. Cifra que supera por mucho lo que puede hacer Marion con las ventas de sus papas rellenas.

Agregó que esta realidad no solo afecta a esta joven tachirense, sino a varios de sus compañeros, muchos de los cuales se encuentran en condiciones económicas similares. Esta semana, por ejemplo, no pudo vender sus papas rellenas en la universidad, ya que debe ahorrarla. La última vez que recibió el servicio de manera formal en su comunidad, fue en el mes de diciembre del año 2023.

¿Hacen sacrificios los jóvenes en Táchira?

Para poder ofrecer su producto, Marion se levanta a las 4 am para dejar todo organizado. Aunque vive aproximadamente a 45 minutos de la universidad, por fortuna existen rutas que solventan su necesidad de movilización. Prefiere ir y venir, pagar una residencia en San Cristóbal disminuiría su ingreso.

Varios son los jóvenes que mantienen su emprendimiento dentro de la Universidad Experimental del Táchira. Foto Luzfrandy Contreras NTA.
Varios son los jóvenes que mantienen su emprendimiento dentro de la Universidad Experimental del Táchira. Foto Luzfrandy Contreras NTA

A través de la venta de papas rellenas, Marion puede obtener un ingreso semanal de hasta 40 o 50 dólares. «Gracias a Dios puedo decir que algo me llevo. Porque este no es un ingreso fijo, esto es algo momentáneo», dijo.

La historia de Marion se convierte en una metáfora ante la necesidad de oportunidades y apoyo a los jóvenes del Táchira y Venezuela. A pesar de las adversidades, Marion mantiene su esperanza y espera que gracias a su emprendimiento pueda salir adelante y cumplir sus sueños.

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