Centro cívico de San Cristóbal, un monumento a la incivilidad

El complejo arquitectónico de San Cristóbal que en algún momento de bonanza se planteó transformar el casco central de la ciudad, es hoy la mayor expresión del deterioro institucional y social de los asuntos públicos desde autoridades de Gobierno y ciudadanía.

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Centro Cívico de San Cristóbal

El Centro Cívico de San Cristóbal se inauguró el 31 de marzo de 1986 en el 425 aniversario de San Cristóbal. Un proyecto creado para mejorar  todo el urbanismo central de la ciudad. Obra que en su primera etapa se propuso albergar la sede del Ayuntamiento, acompañado de un edificio rental, auditorio, locales comerciales y el primer estacionamiento subterráneo de la región. Espacio diseñado con fuentes, detalles de paisajismo que hoy solo es una ilusión de lo que en algún momento significó.

Para el 2 de diciembre del 2006 el centro urbano sufrió un grave incendio, que más de una década después no se ha recuperado. La torre B del complejo que albergó la Asamblea Legislativa del estado y la Contraloría General fue consumida en su totalidad. Daños que no se han restaurado, sin recibir asignación de recursos desde ninguna institución.

Centro Cívico

El Centro Cívico es hoy un monumento a la incivilidad. El deterioro de su infraestructura es la demostración material de las debilidades en la cultura pública. La principal actividad hoy en sus espacios es el comercio informal de reparación y venta de teléfonos celulares usados. Además de casas de empeño entre otras actividades de desconocido origen, que también ocupan los espacios en que quisieron demostrar la civilidad de la ciudad.

Asimismo, fuentes abandonadas, ascensores averiados, escaleras eléctricas dañadas y decenas de oficinas vacías son la realidad del complejo que aleja inversiones. La inseguridad es la constante en sus espacios, representando un lugar de alto peligro para los sancristobalenses. Actualmente San Cristóbal carece de planes de atención y mantenimiento a las infraestructuras de su zona central. Por otra parte, la ausencia de autoridad, el crecimiento de población en condiciones de indigencia y la delincuencia generan el ambiente caracterizado por la hostilidad, inseguridad miedo y desarmonía sus espacios. Es el Centro Cívico una realidad que pide una necesaria transformación.

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