Sobrevivir a la calle en medio del frío: La historia de dos jóvenes venezolanos en Buenos Aires golpeados por la pandemia

Emigrar y dejarlo todo en el país que te vio nacer, ya de por sí representa una decisión difícil. Pero, ¿Qué pasa cuándo todo se complica en ese nuevo destino y terminas pasando las noches en la calle, a la deriva, con el fuerte frío del invierno y golpeado por las dificultades económicas de la pandemia?

La historia de Daniel y Alirio, dos jóvenes venezolanos que residen en Buenos Aires, representa una cara de la migración que poco se muestra. Y que detrás solo guarda la desesperación de estar solo en otro país, a miles de kilómetros de tu gente y sin posibilidades de regresar de manera inmediata con los tuyos.

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Daniel recibiendo donativos de Kelvin García, joven venezolano. Foto: Cortesía

Daniel trabaja desde que pisó suelo argentino, pero no le alcanzaba para pagar un alquiler. Es un joven optimista y echado para adelante. Trabaja en un restaurante en la zona de San Telmo, pero lo que gana no le alcanza para cubrir los gastos de una
vivienda. Logra hacer menos de 15 mil pesos, lo que no representa ni un sueldo mínimo en el país sureño.

Su historia se conoció por otra venezolana que tras verlo varios días durmiendo en la calle se le acercó a tenderle la mano. A Daniel lo echaron del lugar donde alquilaba por no poder pagar más. Sin embargo, recibió la ayuda a tiempo, y pasó solo cuatro días intentando dormir con el frío de la noche porteña.

Con una apariencia de buen hombre, trabajador y educado, hizo que esta muchacha lo sacara de ese lugar y darle abrigo. A Daniel, le robaron sus cosas mientras dormía en una plaza, incluyendo su teléfono celular, por lo que pedir ayuda se le hacía más complicado.

La ayuda llegó a tiempo

Esa noche del 11 de junio lo invitaron a dormir finalmente bajo un techo. Fue Jorge, otro joven venezolano, fotógrafo quien lo recibió. «Le dije a mi amiga que lo mandaran en un Uber hasta mi casa. Daniel llegó y la verdad su rostro emanaba
mucha tristeza y estaba como desorientado», contó.

A través de sus redes sociales el fotógrafo pidió la ayuda de quienes quisieran aportar buscando un lugar donde pudiera alquilar este joven por un bajo costo, además le dio alimentos e incluso con ropa de invierno.

A la mañana siguiente Jorge escribió «Daniel se acaba de ir a trabajar, y aunque no pude ofrecerle mucho, su cara al salir de la casa no era la misma con la que llegó. Tenía un poco más de fe y eso es importante».

No solo compartieron techo y comida con él, le donaron un celular para que pudiera comunicarse y le consiguieron una habitación que pagaron por adelantado dos meses, donde duerme desde ese día. Muchas otras personas se han sumado a ayudarlo y su cara con cada acción que recibe, es de gratitud.

El caso de Alirio, un año a la intemperie

Alirio Alcides Nieves Quintero, es otro joven venezolano proveniente de Maturín, estado Monagas, que desde hace un año, cuando comenzó la pandemia, se encuentra en situación de calle. Su estado es bastante vulnerable, duerme al lado
de un estacionamiento, sobre cartones en una calle de la ciudad que, paradójicamente, se llama Venezuela a la altura 938.

Kelvin García, un muchacho que desde que llegó al país sureño se ha dispuesto a ayudar a sus connacionales, lo visitó y constató su situación.

Debido a las bajas temperaturas, el estar en la calle se hace doblemente complicado. No contaba al menos con cobijas para abrigarse del fuerte frío de invierno. Su rostro se hizo conocido para algunos, pues en varias ocasiones su foto circuló por las redes sociales. Su familia desde Venezuela pedían saber de él, porque según explicaron su estado emocional no era el mejor. «Necesita ayuda médica y un mejor lugar para vivir», decían.

Alirio recibiendo ayuda de una fundación. Foto: Cortesía

Una visita que le dio alivio

La mirada de Alirio cambió por completo cuando recibió la ayuda de Kelvin García y Jorge Lucena. No solo le llevaron alimentos y abrigo, lo acompañaron a cortarse el cabello, le dieron ropa y lo invitaron a compartir en su casa una comida.

Su madre está al tanto de su situación y además del agradecimiento que siente por quienes le han tendido la mano, pide a las autoridades que lo tomen en cuenta para el próximo vuelo de repatriación, ya que no cuenta con los recursos económicos ni familiares para sostenerse en Argentina.

Son muchos los venezolanos que se quedaron sin empleo en el marco de la pandemia por la COVID-19, y muchos como estos dos venezolanos, están en la intemperie y en busca de un albergue.

Venezolanos en situación de calle en la provincia Salta

El Ministerio de Gobierno, Trabajo, Derechos Humanos y Justicia brindó asistencia a seis personas de nacionalidad venezolana, que también se encontraban en situación de calle, esta vez en la provincia de Salta. Fue a través de la Oficina de Atención Integral para Refugiados y Migrantes Forzados.

Al respecto el responsable del área, Daniel Jalil Malek, informó: «Recibimos una alerta sobre seis migrantes en situación de calle, e inmediatamente nos pusimos a trabajar en la asistencia integral. Nos enfocamos en cubrir las necesidades fundamentales, como hospedaje y tramitación de petición para refugiados ante migraciones», señaló el funcionario.

En Argentina viven unos 179 mil venezolanos, según la Dirección Nacional de Migraciones (DBM). El organismo informa en su página oficial que, en 2019, los inmigrantes provenientes de Venezuela encabezaron, por primera vez en la historia, el ranking de extranjeros radicados en el país, superando a los de nacionalidades paraguaya y boliviana, hasta entonces los de mayor flujo migratorio.

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