Se reencontraron gracias a la solidaridad argentina: una familia venezolana que volvió a soñar en Córdoba

Al emigrar, la mayoría de los venezolanos además de las metas personales, se mete entre ceja y ceja una fecha, un período de tiempo límite para volver a abrazar a los suyos. 

Familia venezolana en Córdoba
Familia venezolana en Córdoba. Foto: La Voz

Antes de experimentar la migración, muchos se plantean un corto plazo para lograrlo, tres meses o seis meses, pero la realidad es que depende de cómo fluyen las cosas en el nuevo país, esta espera se hace más larga. No es imposible, pero requiere de mucho trabajo.

La familia Rodríguez lo vivió en carne propia. Elvis, venezolano y padre de familia llegó un día a su casa con la firme decisión de irse del país y buscar un mejor futuro para sus hijos. “Un día llegó a la casa y me dijo: ‘me voy a la Argentina. Lamentándolo mucho tenemos que tomar la decisión de irnos porque aquí los niños no tienen futuro”, recuerda su esposa. 

La historia de Elvis, un técnico petrolero que se quedó sin oportunidades en Venezuela

Elvis, cabeza de hogar y padre de dos hijos, tomó sus maletas y salió desde Maracay en el 2018 con rumbo a Argentina, con la convicción de que el sacrificio de dejar a su familia por un tiempo, valdría la pena para garantizarles un mejor futuro. 

Es técnico petrolero y trabajaba como ingeniero de procesos en Empresas Polar, una de las empresas más grandes del país. Todo iba bien hasta que la compañía fue tomada por el Gobierno y se quedó sin empleo. “Cayó en la desgracia”, dijo en entrevista al medio local La Voz.

Antes de decidir emigrar su familia tenía una buena posición económica. Al punto de ser dueños de un resort en Margarita. “Teníamos todo gracias a esa empresa. Nunca quise salir de Venezuela”, agregó.  

Y aunque su amor profundo por el país le hizo mucho más difícil la decisión, pensar en sus hijos le sirvió como factor determinante para no mirar atrás. 

Familia venezolana
Familia venezolana. Foto: La Voz

El futuro de sus hijos en Venezuela estaba en juego 

Lo intentaron todo, pero las circunstancias terminaron de convencerlo de que sus hijos tendrían dificultades para progresar en Venezuela. Samuel de 15 años es nadador de aguas abiertas y Sofía con 13 años, es bailarina de ballet. 

Ahora es noticia: Policía peruano arremetió en contra de un delivery venezolano

El detonante vino cuando el entrenador de Samuel le dijo a sus padres que no podría avanzar como atleta en el país. “Lo llevó hasta donde lo pudo llevar; no podía seguir entrenando, tenía una mala alimentación, estaba muy delgado, no estaban las condiciones”, cuenta Elvis. 

Fue el propio entrenador quien les sugirió el exilio si querían que sus hijos tuvieran éxito en sus carreras. Y le tomaron la palabra. “Sofía y Samuel representan una esperanza de nuestro país y llevar el nombre de Venezuela en alto gracias a la Argentina que los ayudó a continuar y a valorar la oportunidad”.

El primero en emigrar y un reencuentro que se hizo esperar

Era la primera vez que se separaban, pero no les quedaba otra opción. Elvis salió solo de Venezuela el 2 de noviembre de 2018, dejándole un permiso a su mujer para que pudiera emigrar con sus hijos después.

Fue recibido por una prima en la provincia de Córdoba, en Argentina, mientras la familia ya pensaba en el reencuentro. “Antes de irse mi papá nos dijo que no nos iba a abandonar, que solamente era para tener una vida mejor y un mejor futuro”, expresa su hija Sofía, quien nunca dudó que lo lograrían,

Los primeros días en la ciudad de Córdoba fueron difíciles para el venezolano. Sin embargo, a los cinco días de haber llegado consiguió empleo en una distribuidora de Coca Cola, lo que lo ayudó a poder proveer desde la distancia a su familia.

Al finalizar el contrato allí, colaboró en una verdulería por un tiempo, y a través del dueño del local, conoció a un matrimonio argentino que le ofreció empleo en una hacienda y serían el puente para lograr su reencuentro familiar.

Aceptó el empleo y en una de las tantas conversaciones, el venezolano le contó la historia de su familia a este matrimonio. Después que le tenían confianza y que se ganó su cariño, sorpresivamente lo ayudaron a traerse a su familia. “El señor Hugo me dice: vamos a rescatar a Samuel primero”, cuenta, ya que su pasaporte estaba a punto de vencerse. El hombre le prestó el dinero para el pasaje y lo logró.

Lo mismo sucedió tiempo después con su hija Sofía y aunque volver a abrazar a su esposa tomó un tiempo más por el Covid, también lo lograron. En marzo de 2021 lograron estar todos en la mesa como en los viejos tiempos, agradeciendo a esta familia que les cruzó la vida en el camino para que los ayudara a cumplir el sueño de comenzar una nueva vida juntos. 

Samuel y Sofía, el reflejo de la juventud venezolana que no para de soñar y levantar la bandera tricolor a la distancia

Al pisar suelo argentino, Samuel quedó bajo la tutela deportiva como atleta del Jockey Club en Córdoba. Y el mismo matrimonio que los ayudó a reencontrarse, colaboró con la gestión de una beca deportiva y otra, escolar.

Ahora el joven entrena doble turno todos los días en el club de barrio Jardín. Por su parte, Sofía audicionó en el Teatro Libertador y quedó seleccionada después de pasar tres pruebas. La jovencita obtuvo una segunda beca para estudiar en Estados Unidos.

“Allá muchas personas me decían que no tenía corazón porque dejaba ir a mis hijos, y yo decía que por tener corazón estaban en la Argentina. ¿Voy a ser una madre egoísta, tenerlos como gallinas debajo de mis alas, pero que ellos no tengan futuro?”, agregó Estilita, la esposa de Elvis.

Ahora como equipo estos padres venezolanos no paran de trabajar por ver cumplir sus sueños a sus hijos. Estilita realiza algunos trabajos en casas de familia o como apoyo escolar, mientras que Elvis actualmente  trabaja en una estación de servicio, aunque tiene expectativas de conseguir otras oportunidades de desarrollo laboral.

“Mi expectativa es ver crecer a nuestros hijos en lo personal y en lo profesional, que trabajen día a día por sus sueños, porque los sueños se cumplen. Nosotros como padres vivimos por ellos y para ellos”, concluyó. 

Se calcula que en Argentina viven 174.333 venezolanos; este movimiento de personas es el más dinámico de los últimos años. En Córdoba residen más de 16 mil venezolanos, según datos de 2021.

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Volver