«No puedo seguir con mi vida normal»: el calvario de una venezolana acosada y amenazada en Argentina

«Estoy siendo acosada hace unos meses por una persona que asistía al mismo gimnasio al que iba». Así empezó el relato de una joven venezolana en la ciudad de La Plata, en Argentina, quién hoy teme por su vida, luego de recibir los mensajes más perturbadores que en su vida le hayan escrito.

Referencial / Cortesía
“Me siento desprotegida»: habla venezolana acosada y amenazada por un hombre en Argentina / Foto referencial

La joven, a quien llamaremos Patricia para proteger su identidad, en conversación con Todos Ahora relató el calvario que ha vivido en las últimas semanas por este hombre. Lo que comenzó con mensajes, terminó con fotos y vídeos subidos de tono. Incluso con amenazas de ir por ella y abusar sexualmente.

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“Al día recibía más de diez mensajes de esta persona, y como no le respondía, mandaba más y más mensajes… Siempre le dije que no quería ser su amiga, que no quería nada de él… Yo ya quise que parara y lo bloqueé para que no me molestara más y ahí todo se puso peor. Esta persona no entiende que no es no”.

La incomodidad que puso a la venezolana en alerta

A este hombre, a quien identificó como José María Núñez, lo conoció en el gimnasio al que ambos asistían. “Siempre quería hablarme, pero yo estaba con auriculares y solo me molestaba decirme cosas. Luego obtuvo mi Instagram por medio del gimnasio y me empezó a seguir”.

Al principio Patricia vio todo “normal”, según cuenta, los primeros mensajes fueron comunes, pero notó que el hombre le comentaba lo más mínimo que ella publicara. Después, empezó a subir el tono de sus comentarios, y fue justamente esa incomodidad que la puso en alerta.

“Me empezó a preguntar cosas incómodas, a hacer comentarios sexuales. Me preguntaba si él me gustaba, me invitó a salir y a todo le dije que no, no le di ni el más mínimo indicio de que aceptaría algo”.

A pesar de su rotundo no, el hombre insistió. Y al notar que había sido bloqueado por la joven, se creó múltiples cuentas en la red social y desde todas le escribía, ya no para preguntarle si le gustaba, sino para asegurarle que iría a buscarla.

De mensajes subidos de tono a amenazas de ir por ella

Antes de hacer público su caso, le advirtió al sujeto que de no parar con su acoso lo iba a exponer por las redes sociales y lo denunciaría ante las autoridades. “Me dijo que lo hiciera, que él iba a hacer lo mismo, que iba a lograr que me sacaran del país porque yo era una venezolana que se vino a matar el hambre aquí a Argentina. Trataba de amenazar con ir a Migraciones para que me deporten, pero eso obviamente es una estupidez”, detalló.

Y aunque al principio ella pensó que podía parar la situación con el simple rechazo, hoy con el miedo latente nos cuenta el momento exacto que la hizo caer en cuenta del peligro que corría. “En el momento que me sentí en riesgo, fue cuando me dijo que no iba a descansar hasta encontrarme. Que así perdiera una semana de su vida él me iba a encontrar, que me iba a buscar porque lo hacía enojar”.

Pero su miedo es que esas amenazas podrían volverse realidad en cuestión de minutos, pues ese hombre vive a los alrededores de su casa, y concurre a los mismos sitios que Patricia suele frecuentar. “El día que me fui a poner la vacuna coloqué una foto del centro en mis redes, y me escribió para decirme que iba saliendo para allá y tuve que correr por mi vida, me di cuenta de que era una situación peligrosa, aunque parecía una tontería al inicio”, agregó.

Una denuncia que no tuvo resultados y una familia preocupada al otro lado de la pantalla

En vista que el tiempo transcurría y la situación no paraba, la venezolana puso la denuncia ante la comisaría de la zona, pero no tuvo una respuesta satisfactoria por parte de los funcionarios. Aunque les mostró mensajes, fotos, videos y amenazas, le dijeron que para poder hacer algo, debía existir una acción por parte del hombre. Por eso ahora, la joven se apoya en la difusión de su caso en las redes sociales para alzar su voz.

Patricia pisó suelo argentino en el año 2018, y dejó aparte de familia en Venezuela, quienes hoy viven a la distancia y con una pantalla de por medio esta pesadilla junto a ella. “Temen que un día yo les deje de contestar el teléfono, ya que no están acá conmigo. Realmente les da miedo si me llega a pasar algo, están muy preocupados por mí”, dijo con voz entrecortada.

Se siente desprotegida, como las miles de mujeres que a diario son acosadas, amenazas y temen por sus vidas, por ser parte de las estadísticas, de un país donde ser mujer duele. De acuerdo a cifras no oficiales, pero contabilizadas por la organización MuMaLá-Mujeres, para agosto de 2021 se registraron más de 142 feminicidios en Argentina.

“Patricia”: la venezolana que teme por su vida y solo pide que la situación pare

“No sé si mañana yo me baje del colectivo -autobús- y ese hombre me esté esperando en la esquina, o por yo exponerlo él tome represalias en mi contra”, insiste la joven.

Después de hacer público el acoso que ha vivido durante los últimos meses, su vida ha quedado en pausa. “No puedo seguir con mi vida normal, no estoy tranquila, no puedo salir a la calle todavía porque me da miedo. Tengo que optar por hacerme un cambio de apariencia porque no sé si el día de mañana pueda estar contando lo que me pasa, o lo que me pasó”, dijo antes de despedirse.

Su objetivo es que este hombre se detenga y no repita estas conductas, ni con ella, ni con otras personas. “Ya todos están alertas, él ha hecho esto muchas veces, con chicas, con chicos, con diferentes personas y es un peligro para la sociedad”.

Al momento de esta nota, Patricia ha recibido múltiples mensajes en su cuenta de Instagram de otras personas que aseguran haber vivido una situación similar por el mismo sujeto.

 

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