La historia de Javier: Un sueño sobre ruedas, la pandemia de por medio y la decisión de volver a casa

Tomar la decisión de salir de Venezuela, no fue fácil para Javier. Y aunque el miedo siempre estuvo presente, sus ganas de salir a cumplir sus sueños y ayudar a su familia pudieron más.

Fue así como en el año 2019 decidió tomar un vuelo desde Maiquetía hasta Buenos Aires con la ilusión de hacer danza y teatro en el país del tango.

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Su nombre es Javier Ávila, es artista de danza contemporánea inclusiva. Tener una discapacidad motora y ser usuario de silla de ruedas no fue impedimento para que este joven venezolano saliera del país como muchos, a buscar oportunidades en otras tierras.

«Tuve que hacerlo porque la economía estaba muy inestable, y aunque intentaba hacer todo tipo de cosas para poder sustentarme y ayudar a mi familia y no lo lograba. Tenía dos empleos y además de eso, hacía cosas extras, y aun así, no podía sobrellevar la situación», contó.

La pandemia le complicaron los planes que tenía en Argentina

En Venezuela se dedicaba a la danza contemporánea en el Teatro Teresa Carreño, pertenecía a una compañía de danza inclusiva o habilidades mixtas y trabajaba en la cancillería en el área de protocolo diplomático, pero al emigrar su vida dio un cambio de 360
grados.

Tenía solo meses en Argentina cuando llegó la cuarentena por la COVID-19 y sus planes también se vieron afectados. Era mucho más allá que un «encierro» para Javier. Significó la imposibilidad de conseguir un empleo estable para cubrir sus gastos diarios, adentrarse al mundo del arte en el país sureño y ayudar a los suyos que se quedaron en Venezuela.

«Mi experiencia como migrante, no ha sido la mejor. Sin embargo, poco a poco he logrado salir adelante. La pandemia empeoró las cosas y eso hizo que no fuera tan fácil como yo pensaba que podía ser. Episodios de discriminación no he sentido. Muchas veces siento que no es discriminación, sino falta de información. Hay muchísima gente con falta de información sobre este tema», agregó.

«Mi silla está inservible»:Javier se quedó sin silla de ruedas en plena pandemia

Aunque en su mente no existen límites, no deja de ser complicado. A sus 30 años no pensó que pasaría tantos días sin poder trabajar. Y aunque la principal razón fue la pandemia, también recuerda el problema de accesibilidad que existe en la sociedad para las personas con discapacidad.

Tuvo que dejar de lado sus principales sueños que trajo consigo en la maleta, para buscar sostenerse con actividades que nunca antes había hecho, como por ejemplo la barbería. Si bien no es un trabajo fijo, el contar con algunos clientes que van a su domicilio le sirve de alivio para el día a día.

Pero lo más complicado llegó hace al menos seis meses, cuando su silla de ruedas empezó a deteriorarse. Ahora, quedó inservible: se le partieron las dos ruedas delanteras, la base, el cuadro de la silla y una de las ruedas traseras. Esta vez, no hay «malabares» que valgan para poder movilizarse con ella.

«Me he ayudado con algunas fundaciones venezolanas acá que me brindan apoyo con el tema de alimentos. Los gastos de alquiler y servicios, algunos amigos me han tendido la mano y las personas que pueden ir a mi domicilio les hago el servicio de barbería. Quiero pedirles ayuda para poder recaudar fondos y tener una silla de ruedas, no puedo hacer mis labores como las venía haciendo, salir a la calle, movilizarme. Su ayuda me ayudará a continuar», expresó.

Espera un vuelo de repatriación para volver a casa

Javier es caraqueño, pero vivió su infancia en el estado Anzoátegui. Se encuentra solo en Argentina. Dejó todos sus afectos en Venezuela y no ve la hora de recibir ese entrañable abrazo al volver a casa.

«Estoy solicitando vuelo humanitario para retornar a Venezuela. Creo que llegó mi momento de volver. No porque la situación esté peor allá, o aquí esté peor, o que me haya arrepentido, sino que para mí, no han sido años productivos en Argentina, y me han
generado muchos gastos. En Venezuela tengo mi hogar, tengo mis cosas y a mi familia. Eeo me va a permitir estar un poco más tranquilo y estable», expresó el joven.

Para el venezolano lo más importante en este momento es poder estar en paz, asegura que lo conseguirá al estar de vuelta con su gente.

«Les diría a las personas con discapacidad que hoy tienen miedo, que se atrevan a luchar por sus sueños, que lo hagan. Que de una u otra manera cuando uno toma una decisión eso te va a ayudar. Aunque no logres el objetivo te hace crecer mucho, todo te va a sumar a cumplir tus sueños», dijo.

Para quienes deseen ayudar a Javier a completar para su silla de ruedas, pueden sumarse a su campaña haciendo clic aquí. 

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