La enfermera venezolana que volvió a soñar en un centro de testeo de COVID-19 en Argentina

A sus 26 años y con una segunda carrera universitaria que recién comenzaba, Nataly Gamero, tomó la decisión más difícil: dejar su tierra, Venezuela.

Oriunda de Ciudad Bolívar, la enfermera venezolana que desde hace dos años reside en la ciudad de Buenos Aires, en medio de la pandemia encontró una oportunidad que le ha dado no solo estabilidad sino orgullo pleno.

La oportunidad que no encontró en su país, se la dio Argentina

En su país trabajaba desde casa, pero no en su carrera. No pudo ejercerla a pleno para su gente, como hubiese querido y como tanto se preparó. Las condiciones no se lo permitieron.

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La enfermera trabajaba para una agencia de viajes de junto a su hermano, se desempeñaba en ventas de pasajes y paquetes. Un trabajo digno pero muy alejado a sus planes profesionales y de vida.

Lo intentó todo antes de emigrar; empezó a estudiar su segunda carrera, medicina, pero la tuvo que parar.  «Tenía que decidir si trabajaba para comer o estudiaba. No podía cubrir los tres gastos a la vez y por eso hice el sacrificio de parar la carrera que estaba empezando y salir a buscar un nuevo horizonte», expresó.

Paradójicamente un tiempo después, la pandemia de la Covid-19 le cambiaría su vida. Logró ser aceptaba para formar parte de un centro de detección del coronavirus, dónde se ha reencontrado con sus sueños, que trajo consigo en un par de maletas.

Un chance valioso en medio de la pandemia

La venezolana se consiguió con una convocatoria abierta por internet. En el anuncio, solicitaban personal de salud para atender la complicada situación por el virus. Y aunque estaba un poco resignada por no contar con la matrícula necesaria para ejercer, se postuló y fue seleccionada.

«Cuando vi la oportunidad que no pedían como requisito excluyente tener matrícula, me postulé. El 30 de junio envié la solicitud y el dos de julio ingresé al Almagro Detectar», nos contó.

Nataly define su experiencia como única. No solo ha conseguido crecimiento profesional, además reconoce la valoración personal de todo este nuevo comienzo. «Compartir con un montón de personas de diferentes nacionalidades, lo hace más que un trabajo, un intercambio cultural maravilloso. Al final unirnos todo por un mismo fin que es prevenir el contagio y propagación del coronavirus es algo muy hermoso».

Lo más duro para esta enfermera al estar tan cerca del virus 

Al consultarle sobre qué ha sido lo más duro de trabajar en el contexto actual, después de un suspiro respondió: «Muchas veces ver que el esfuerzo que hacemos ha sido en vano. Ponemos nuestros miedos a un lado que es contagiarnos o contagiar a las personas que están a nuestro alrededor, familiares amigos… pero ese esfuerzo que hacemos de dejar hasta el alma a veces no es considerado y es difícil cuando vemos que hay quienes prefieren no testearse», sentenció.

Sin embargo, no deja de sentirse honrada y orgullosa por estar aportando su granito de arena al país que le abrió las puertas y le brindo una oportunidad que en su país no la estaba teniendo. «La palabra gracias queda pequeña para Argentina. Estoy infinitamente agradecida por todo lo que me ha brindado. Por su rica comida, por su rica cultura, por su gran aceptación con los extranjeros, son tantas cosas… que creo solamente se resume con un gracias».

Lo que más extraña de Venezuela es su familia, su casa, a su mamá. «Es mi talón de Aquiles y es lo que más añoro», con esa frase llena de emociones se despidió la joven.

2 responses to “La enfermera venezolana que volvió a soñar en un centro de testeo de COVID-19 en Argentina

  1. Hermosoooooo Viva Argentina Gracias por abrirnos sus puertas… a miles de profesionales quienes buscamos un poco de paz.

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