El venezolano que muestra sus colores en un club de rugby de diversidad sexual en Buenos Aires

Luis Ponce, tiene 27 años de edad y emigró a Argentina en el año 2019. Hoy, juega en un club de rugby de diversidad sexual donde tiene la libertad de mostrar con orgullo al mundo sus colores.

Luis Ponce juega rugby en un club de diversidad sexual
Luis Ponce juega rugby en un club de diversidad sexual/ Foto: Noticias Todos Ahora

A lo largo del tiempo se ha estigmatizado que el deporte y la homosexualidad son polos opuestos. De hecho, han sido muchos los casos de deportistas que se convirtieron en un verdadero escándalo, simplemente porque fue expuesta su intimidad o fueron relacionados con personas de su mismo sexo.

De a poco, muchas cosas van cambiando, y Luis Ponce nos cuenta en Noticias Todos Ahora, cómo este equipo de rugby ‘lo salvó’ y lo hace sentir cada vez más libre de prejuicios. “En Ciervos Pampas no se discrimina, se escucha, se aprende, se respeta y se enseña. Es felicidad pura estar allí”, adelantó.

Su elección por este país se basó en lo que para el momento él buscaba, sentirse en casa y sentirse seguro. Además, contaba con amigos que previamente habían llegado al país sureño y le podían tender una mano. 

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Las diferencias de ser homosexual en Venezuela y Argentina

Su paso por el país sureño ha sido gratificante, con altas y bajas en términos de migración, pero con la grata sorpresa de sentirse verdaderamente aceptado, tal cual es.

“En estos tres años que llevo viviendo acá, nunca he sufrido ningun tipo de homofobia, discriminación y mucho menos xenofobia. Al contrario, ha sido un país bastante receptor y es una alegría poder estar aquí, y ser parte de la Argentina hoy”, expresó con emoción.

Lamentablemente no puede decir lo mismo de la tierra que lo vio nacer, Venezuela. Desde sus primeros años en el colegio sufrió discriminación y homofobia. Ponce recuerda que lo tildaban de ‘afeminado’, solo por no cumplir los estereotipos que la sociedad dictaba, la ‘heteronorma’.

Su llegada a Ciervos Pampas, el club de rugby de diversidad sexual

Luis Ponce juega rugby en un club de diversidad sexual/ Foto: Noticias Todos Ahora
Ciervos Pampas es el primer club de rugby de diversidad sexual en América Latina/ Foto: Noticias Todos Ahora

En un momento donde las cosas no estaban muy bien en su vida, había quedado desempleado y para nadie es secreto lo cuesta arriba que es estar en esta situación estando lejos de casa, Ponce buscó un escape para cubrir el tiempo libre, lo encontró y resultó mejor de lo que esperaba.

Llegó a Ciervos Pampas, el primer club de rugby de diversidad sexual en América Latina, con sede en Buenos Aires. “Necesitaba una actividad deportiva en dónde pudiese conocer gente, pero no me veía haciendo una disciplina común, pues en otro momento de mi vida había practicado deportes en dónde se cuestionaba hasta la forma de correr…”, nos cuenta.

Pero hubo algo que lo hizo quedarse y crecer hasta el día de hoy dentro del equipo, la receptividad que sintió desde ese primer día. “Fue espectacular, me siento feliz siendo parte del equipo, jugando un deporte que nunca pensé en mi vida jugar, pues en Venezuela no tenemos cultura de rugby, y además un equipo en donde todos somos diversos”.

Un deporte y un club de rugby que se convirtió en su ‘salvavidas’ 

En su infancia Luis practicó béisbol en Venezuela, y todavía resuenan en su cabeza las palabras que recibió de su abuelo cuando apenas tenía 9 años: «Hijo es un deporte donde te van hablar fuerte».

Y en efecto, fue el escenario que se encontró y que lo marcó. Escuchaba gritos alrededor, ofensas de todo tipo y que supuestamente ayudarían a hacer las cosas bien, pero que a su juicio, solo los minimizaba. “Bateas como niña”, “Corre bien”, “Ni tu hermana es tan lenta», fueron algunas de las frases que lo hicieron abandonar el deporte. 

Lo que no sabía, era que muchos años después, y a miles de kilómetros de su país, Ciervos Pampas lo reconciliaría con ese niño diverso que quería hacer deporte y que le quitaron ese derecho, “Ciervos ha sido un salvavida”, sentenció.

Más que jugar rugby, su paso por el equipo le ha enseñado que no hay peor golpe que la discriminación y la desigualdad. “He aprendido a ponerme a leer al otro incluso sin hablar. En Ciervos Pampas somos familia, la familia se protege, pero sobre todo la familia enseña desde el amor. Abrazamos y nos sostenemos entre todos”. 

Luis Ponce siente que su llegada a Curvos Pampas fue 'su salvavidas'
Luis Ponce siente que su llegada a Curvos Pampas fue ‘su salvavidas’/ Foto: Noticias Todos Ahora

El detonante para emigrar de Venezuela: un crimen de homofobia

Una de las razones por las que emigró de Venezuela y que guarda consigo como un hecho que marcó su vida, fue la muerte del mejor amigo de su madre. “Él era gay. No lo decía públicamente, no había salido del closet, pero fue un crimen de homofobia, de odio y que me paralizó por mucho tiempo”, revela. 

Ponce se siente afortunado de haber internalizado quién era, y poder hablar de este tema abiertamente con su familia, de anteponer su felicidad ante las opiniones del resto, y en parte se lo debe a su avasallante personalidad. “Sin embargo, conozco gente que no la pasó como yo y que nunca se han sincerado con su familia sobre su homosexualidad, aún cuando para el mundo saben que son homosexuales”. 

La libertad de Argentina lo atrapó

La libertad con la que las personas se relacionan, sin miedo al qué dirán lo atrapó de Argentina. “No hay discriminación si te pintas las uñas, si agarras a alguien de tu mismo sexo de la mano, si te maquillas… no se te minimiza tu personalidad, la capacidad de ser tú sin ninguna controversia”, agregó el venezolano.

A su juicio, Venezuela, es un país muy atrasado en materia de los Derechos Humanos GLBTI+, comenzando con que siquiera existe el reconocimiento a la unión estable de hecho, a diferencia de Argentina que el año pasado cumplió 10 años del matrimonio igualitario. 

“Me siento feliz, poder ser yo y que todo esté bien, que no pase nada por ser como soy, por tomar a mi pareja de la mano… Argentina me ha permitido deconstruir muchos pensamientos que pensaba estaban bien y que realmente no lo están. Argentina, no solo ha hecho libre mi homosexualidad sino mi mente y mi corazón”, finalizó.

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