Desarrollaron olla solidaria en la parroquia Santa Lucía de Rubio, Táchira

Durante y antes de este confinamiento, varias ONG e iglesias religiosas han realizado jornadas de alimentación para las personas más vulnerables. Tal es el caso de la iglesia Santa Lucía en Rubio, estado Táchira, quien desarrolló una olla solidaria para la comunidad del municipio.

Dicha iglesia, de la mano del sacerdote Richard García y los feligreses, contribuye para que cada jornada realizada los fines de semana sea un total éxito. Todos Ahora conversó con diferentes colaboradores, quienes ayudan en esta buena causa denominada “olla solidaria”.

Ahora es noticia: Densa capa de polvo proveniente del Sahara cubre el cielo de Venezuela

Los colaboradores de la olla solidaria

Conversamos con Mirian Dávila, catequista y miembro de Cáritas parroquial. Ella indicó cómo ha sido esta ardua labor que realizan cada fin de semana.

“Hace dos años iniciamos con la olla solidaria. Empezamos con una sola, ya hoy son tres que se realizan todos los domingos, gracias a toda la población de Rubio que colabora para esta obra maravillosa”.

Además, informó que reparten casi 600 almuerzos cada domingo. “Se lleva comida al ancianato, a los presos y se reparte cada sábado el desayuno a los niños de la comunidad”.

Más testimonios

Por otra parte, hablamos con René Parra. Ella pertenece a Cáritas parroquial y mencionó que han recibido apoyo por parte de la diócesis de Cúcuta-Colombia, pero debido al cierre de frontera por la pandemia, no continuaron.

“Sin embargo, contamos con carnicerías, verdulerías y el esfuerzo de la parroquia para cumplir nuestro objetivo”.

Asimismo, indicó que tuvieron miedo al inicio de la cuarentena, pero poco a poco fueron solucionando. “El miedo se nos quitó, porque es una obra de Dios para Dios”, expresó.

También mencionó que cualquier ayuda es bienvenida, “desde un palito de leña, hasta una verdura o proteína”.

Párroco de la Iglesia de Santa Lucía

Richard García, sacerdote de la iglesia, señaló estar muy agradecido con toda la comunidad rubiense. Pues, a pesar de las dificultades que afronta el país, siguen brindando esa mano amiga.

“Siempre recorro el mercado, y como la gente ya me conoce, me regalan todo lo necesario para nuestra olla solidaria y misericordiosa de todos los domingos”, dijo.

Al mismo tiempo añadió que tienen una norma, “ayudar a las personas que más necesitan. Hay domingos que vienen más personas y a veces menos, pero igual seguimos con la misión que Dios nos encomendó”.

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Volver