Gliomar Contreras, un joven que creó una casa hogar para niños en situación de calle

Gliomar Contreras es un joven carabobeño que un día dejó de ser indiferente a una situación grave en la región: niños en situación de calle. Hoy se ha convertido en padre de 10 niños, debido a una idea de crear una casa hogar para ellos.

Gliomar Contreras

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La historia de Gliomar Contreras empezó cuando adoptó a Sebastián

Hace varios años, Gliomar Contreras vio a un niño con heridas abiertas, sin cabello y con hambre, su corazón no pudo soportar esa imagen e hizo algo. Lo llevó a su casa y buscó la forma de ayudarlo, lo primero en su mente era buscar a su familia y saber las razones del porqué el niño, llamado Sebastián, se encontraba en ese estado.

Gliomar se topó con la noticia de que los padres biológicos no lo querían y tampoco encontraba una casa hogar que le generara suficiente paz, porque el niño había pasado por muchas situaciones, así que lo adoptó. Sebastián luego de un tiempo adaptándose a su nueva vida, cambió su semblante y se convirtió en un hijo ejemplar, sin embargo, aún en su cabeza rondaba la imagen de sus amigos de calle.

Le propuso a su padre Gliomar hacer una casa hogar, allí comenzó otra aventura. Lo pensó y pudo hilar contactos para ayudar a construir la casa donde vivirían otros niños en situación de calle y cambiarles la vida. El joven influencer, además de ser el fundador de «Casa Abrigo El Sebaskid», ubicada en Naguanagua, ha logrado documentar toda su experiencia en TikTok e Instagram y acumula millones de seguidores.

«Para la realización de la casa se sumó algún famoso a ayudarme, se sumó alguna persona que me dijo: ‘Te llevo una paca de cemento’; otra parte la compré yo y sí bueno, la inversión en un 60% la hice yo y luego se mudan los niños con nosotros y ya ha pasado desde ese momento un año y tres meses aproximadamente, está reciente, pero hemos conseguido logros muy importantes», declaró.

Cambios físicos y psicológicos en los niños

«El cambio físico es notorio, en ellos es muy notable pues todo lo he mostrado. Si se van abajo en mis redes los primeros videos aparecieron otros niños. Estaban completamente demacrados desnutridos tenían otro semblante, en eso han cambiado. Yo creo que eso es fácil (…) aquí lo difícil ha sido la reformación conductual, ingresar a los niños a una sociedad, a una estructura a ellos ha sido bastante complicado».

Precisó que estuvo trabajando todo este tiempo con psicólogos, educadores, psicopedagogos y más expertos en el área para lograr que los niños ingresaran al colegio y mejorar sus actitudes. El equipo que ha tenido, junto a él se han dedicado a trabajar con cada uno de los niños para lograr esa inserción a la sociedad.

«Cuando alguno llega a tener una conducta inapropiada siempre me siento con ellos y conversamos», enfatizó. Dijo que todos los niños estudian en colegios privados y los cubre con todas las necesidades, comen bien, los lleva a la piscina, a la playa y demás entretenimientos que debería vivir cualquier niño.

300 a 400 dólares, los gastos semanales en la casita

Gliomar comentó a NTA que a pesar del esfuerzo de muchos por hacer realidad la casa abrigo, los gastos son grandes y los asume por completo. Tiene un sistema de apadrinamiento por cada niño, pero es un proceso más largo para elegir quienes serían competentes.

Dijo que gasta en promedio de 300 a 400 dólares semanales para el gasto de los niños y sus cuidadores. Tiene a un joven llamado que se encarga de ayudar en la casa y una señora para cocinar, junto a otros deberes. Los niños son activos y están llenos de alegría desde que llegaron a la casa, tener una persona que los cuida y un techo que los protege, los hace sentir más tranquilos.

La casa hogar es pequeña, pero bastante cómoda para que los niños pasen los días, algunos estudian aún en primaria y bachillerato; los más grandes también hacen sus equivalencias en parasistema y algunos tienen trabajos para usar en ellos.

Después de tanto luchar, Gliomar con 29 años, vive feliz y encantado con sus hijos. Quienes con sus personalidades dan vida a cada rincón de la casa hogar, ya uno de los niños que llevó a la casa hace un año logró conseguir un hogar que lo adoptara;  esa es la meta de él, que todos consigan una familia que los abrigue, mientras tanto viven sus aventuras y crean lazos irrompibles.

 

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