A dos años de una Colostomía, Massiel Aular no puede más y pide ayuda

Massiel Aular de 37 años de edad vive en Naguanagua, específicamente en la Vivienda Rural, cerca de la montaña donde las noches son frías y algunas mañanas de neblina, a pesar de ser un clima que muchos querrían, sus manos llenas de artritis, a causa de su enfermedad, pueden ser un enemigo para su paz.

Referencial / Cortesía
A dos años de una Colostomía, Massiel Aular no puede más y pide ayuda / Foto TAH

En el 2019 casi muere por una obstrucción intestinal a causa de una peritonitis, relató a Todos Ahora, que en ese momento llegó a estar tan grave que vomitaba sus propias heces, para ese momento la única forma de sobrevivir era con haciéndole una colostomía.

Ahora es noticia: Delcy Rodríguez anunció comisión para “recuperar espacios” de la UCV

Massiel no absorbe vitaminas, está muy débil lo que desencadena otras enfermedades como la artritis, sin embargo, a diario saca fuerzas de donde no las tiene porque su meta de vida es cuidar a su hijo Samuel.

Los doctores le dijeron a Massiel Aular: Usted está viva de milagro

Su condición fue repentina, explicó que los doctores no sabían exactamente lo que sucedía, le hicieron varios estudios para descartar y conseguir cuál era el problema. No podía comer porque todo lo vomitaba, además el dolor que sintió en ese momento eran bastante fuertes.

“Ningún estudio reflejaba lo que tenía, comía y todo lo vomitaba y los dolores eran fuertes. Me intervinieron en el Hospital Central, me hicieron una limpieza, pero vieron que seguía con la misma patología, me volvieron a hacer otra cirugía y en la segunda fue que me pusieron la colostomía” relató.

Massiel dijo que su recuperación fue un milagro, ya que los doctores no veían cambios ni esperanza de que sobreviviera con esa situación, la querían operar nuevamente porque se veía aún inflamada sin mejorías, por ello rezó a Dios porque ella no quería dejar a su hijo solo.

“Dios mío no dejes que Samuel (su hijo) esté huérfano, le decía, ten misericordia, no le tengo miedo a la muerte. Los doctores dijeron: “usted está viva de milagro” porque no me hicieron la tercera cirugía sino que fui mejorando y ellos tuvieron que aceptarlo” contó.

Solo debía durar un año con la colostomía

Los doctores le dijeron que no debía durar mucho tiempo con este procedimiento, solamente seis meses o un año a más tardar mientras sus intestinos se recuperaban, pero como a todos, en el 2020 la pandemia agarró a más de uno desprevenido incluyendo a Massiel, quien por las circunstancias no pudo continuar con su tratamiento.

“Todos se complicó, los hospitales colapsaron, peor de lo que ya estaban. Ya tengo dos años con esto por eso me he debilitado tanto, estoy pidiendo ayuda porque no cuento con los recursos, solamente el examen que necesito hacerme para ver como estoy por dentro cuesta 270$”

Comentó además que gracias a la viralización de su contenido en Twitter, el Gobernador del estado Carabobo, respondió y dijo que apoyarían en el pago de este examen, sin embargo, está en la espera de la respuesta definitiva para comenzar con su tratamiento.

También explicó que ese no es el único gasto que debe hacer para recuperarse, necesita cremas para las quemaduras que le ocasiona la colostomía en la piel, bolsas para cambiarse diariamente, otros exámenes que permitirán realizarse los estudios correspondientes.

Las redes sociales como grito de ayuda para Masiel Aular

Como última esperanza de vida, a pesar de nunca haber pedido ayuda durante estos dos años que tiene su operación, recurrió a las redes sociales para luchar por su vida, ya que su hijo de (edad) la necesita, pues nació con una parálisis que impide pueda realizar algunas tareas solo.

Antes de la ayuda proporcionada por una usuaria en redes sociales, la cual le regaló varias bolsas, llamadas dispositivo de ostomía que se adhieren a la piel para drenar los desechos, Massiel debía dormir sentada, ya que sin recursos para cambiarse recurrentemente la bolsa ya no aguantaba el líquido, dormir como cualquiera era amanecer con toda la cama empapada de sus heces.

“Miles de bendiciones para este ángel que me ha donado 4 cajas de bolsas para mi colostomía. Yo dependía de las bolsas que me daban en el hospital, aunque eran de gran ayuda duraban solo horas y muchas venían sin base. No se imaginan la felicidad que siento al poder tener estas” escribió, agradeciendo a la persona quien donó las bolsas.

Dijo que nunca pensó en molestar a los demás, ya que entiende que cada persona en el país y fuera de él, tienen sus propios problemas, pero que un día ya no pudo más, no pudo levantarse de la cama y no pudo ayudar a su hijo por ello con la ayuda de un excompañero crearon la cuenta en Twitter para ver si alguien escuchaba sus gritos de ayuda.

Una vida llena de artes

Su hijo, a su corta edad entiende perfectamente la situación de su madre y la apoya. Es un niño alegre, creativo e inteligente, que le gusta cantar tanto como a su mamá, ya que en una época ella fue actriz de teatro, malabarista, contorsionista y cantante.

Antes de su problema intestinal, Massiel, estaba siempre inmiscuida en el área cultural, participó en varios eventos. Cuando comenzó su carrera en las artes, era estudiante de Educación,  para poder pagarse los estudios y tener tiempo era el trabajo que más le convenía, pero con el tiempo fue enamorándose del malabarismo y las artes en general que decidió abandonar sus estudios por ya no quedarle tiempo.

“También era miembro activo de mi iglesia, siempre he encontrado fortaleza en Cristo para superar estos momentos tan duros. Además, impartía tareas dirigidas a los niños de mi barrio. Y todavía lo hago a pesar del malestar que siento, los papás me colaboran con productos y comida”  manifestó Massiel.

Asimismo antes de la pandemia, ella se mantenía haciendo malabares en un semáforo, dando clases de tareas dirigidas y otras actividades,  mientras su hijo estaba en la escuela. También su ex pareja, la ayudaba  muchísimo y sigue haciéndolo pero con la situación de la cuarentena se vio limitada en muchos sentidos.

Exámenes e insumos médicos costosos

Massiel, confesó a Todos Ahora, que es difícil pagar solamente las bolsas, ya que tienen un costo alrededor de 10$. Ha sobrevivido gracias a muchas personas que la han ayudado de alguna manera, regalándole un dólar o simplemente un producto de comida. Dijo sentirse bendecida porque a pesar de todo tiene energías para seguir luchando.

“Solo para los exámenes de preoperatorio y los materiales del quirófano que me piden, necesitaría alrededor de 500$. Todavía no sé cuánto cueste la operación de reconstrucción, pero en la situación que me encuentro, simplemente no tengo el dinero”

¿Cómo ayudar a Massiel Aular?

Pueden ayudar a Massiel y su hijo Samuel, a través de las siguientes cuentas o escribirle directamente a ella por Twitter @Massiel40923993

Paypal:

Renny Sánchez Duque

Teléfono: +56934865883

Correo: rennysanchezduque3@gmail.com

Western Unión

Renny Sánchez Duque

Pasaporte: 072176997

Banco de Venezuela

Massiel Aular

C.I: V16.874.813

Número de cuenta: 0102-0740-1300-0026-6611

Teléfono: 0424-493.73.43 / 0412-073.35.56

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver