Indígenas de la Gran Sabana se niega a dejar morir su tradición a causa de la crisis venezolana

Con la venta de sus productos agrícolas, artesanías, caserías, productos elaborados de madera, así como productos de la cesta básica, los indígenas que viven actualmente en la Gran Sabana, estado Bolívar, se niegan a dejar morir su tradición a causa de la crisis que atraviesa Venezuela. 

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Indígenas se niegan a dejar morir su tradición

Alrededor de una veintena de comunidades aledañas y cercanas a la Gran Sábana, desde bien temprano los viernes de cada semana, se acercan al centro de la población para vender sus productos de mayor cuantía como por ejemplo: productos agrícolas, plátano, yuca, ocumo, batata, ají picante, entre otros, 

Además productos elaborados como casabe indígena de textura más gruesa y rugosa. También la versión del casabe molido llamado «farinha», muy consumido por las comunidades indígenas.

Salsa picante preparado por los indígenas

Por otro lado, realizan su propio picante llamado «cumache» este es elaborado con termitas, recogido a comienzos de las lluvias, entre los meses de abril y mayo, que de acuerdo a su ciclo biológico, estos insectos salen de sus cuevas para hacer el vuelo nupcial y reproducirse.

Asimismo, los pueblos pemones tienen la costumbre de consumir picante (cumache), y desde muy pequeños enseñan a sus hijos a consumirlo antes de los dos años. Pues es normal en la zona ver a un niño pemón con un pedazo de casabe untando salsa picante kumache.

Por su parte, algunos picantes son a base de una planta llamada «abrosá»; de sus hojas crean una especie de pasta que le añaden a su versión de sopa la cual llaman «tumá». 

Cacería y artesanía indígena

Por otro lado, los indígenas realizan su casería que además deben ahumar, para poder conservar sin refrigeración, ellos durante sus cacerías logran conseguir carne de chácharo (cochino de monte) lapas, venado y dantos. 

Además realizan para sus ventas artesanías hechas de fibra de palmas moriche, madera, arcos y flechas, ollas de barro; gran variedad de pulseras, collares con semillas, plumas de aves y toda una serie de artesanías de tallado de piedras y jaspes. 

Una tradición indígena que puede llegar a morir poco a poco

La situación apremiante de la economía, la escasez de combustible, los altos costos, los problemas de logística de traslado, la asistencia y puestos de venta, son algunas de las causas de que esté desapareciendo la tradición en el mercado indígena. Pues la poca afluencia de los pemones es notoria. Sin embargo es una tradición que se niega a morir.

Este mercado tradicional indígena hace tres años cambió de lugar, en tiempos antaños estuvo en los alrededores de la plaza Bolívar. 

Luego las autoridades lo cambiaron para los alrededores del Parque Ferial en el centro del pueblo. Sin embargo, después fue trasladado al mercado municipal en el sector Kewey II, dónde los pemones tienen un sector asignado. ¿Logrará desaparecer este mercado indígena? 

 

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