La escasez de agua en Barcelona se convirtió en una forma de generar dinero

La escasez de agua en sectores de Barcelona, capital del estado Anzoátegui, se convirtió en una forma de generar dinero para algunas personas. Seguro te preguntas ¿De qué forma? Bueno, la respuesta es más sencilla de lo que parece.

Escasez de agua en Barcelona
Cargar agua se convirtió en una alternativa de superviviencia en Barcelona. Foto: Javier Guaipo NTA

Jóvenes como Reiner García, quien vive en la comunidad de Álvarez Bajares, aprovechan que hay personas que no pueden o no quieren cargar agua desde tomas clandestinas y ellos se ofrecen a hacerlo a cambio de un pago.

El chamo de 25 años contó a NTA que en el mencionado sector hay dos o tres más que hacen lo mismo, y como en cualquier gremio fijaron una tarifa promedio de un dólar por cada tambor de 200 litros.

¿De dónde sale la idea?

Reiner admitió que la idea no fue de él, ni de los otros muchachos, sino de un vecino de aproximadamente 50 años, quien durante la época de pandemia vivió solo de cargarle agua a varias familias.
Según dijo, al menos en Álvarez Bajares tienen casi 10 años siendo víctimas de la escasez de agua en Barcelona. Agregó que hasta hace unos meses prácticamente no le llegaba agua a ningún hogar, pero recientemente ha «mejorado» y llega dos veces por semana.
«Igual hay muchos que por no tener dónde almacenar o por tener una familia grande se les acaba el agua rápido. Muchos de ellos son los que nos piden cargar y ya saben cuál es el pago», comentó.

La escasez de agua en Barcelona para algunos no es tan mala

Escasez de agua en Barcelona
Que llegue el agua en Álvarez Bajares es positivo para algunos y negativo para otros. Foto: Javier Guaipo NTA

García dijo que, como en cualquier otro trabajo, hay días buenos y malos. Sin embargo, reconoce que para él la escasez de agua en Barcelona no es tan desagradable, pues en más de una oportunidad logró juntar para comer solo trabajando así.

Contó además que antes cargaba los envases, de 20 litros aproximadamente, en el hombro, pero luego pudo reparar una carretilla y llevar hasta tres o cuatro recipientes por viaje.

El chamo dijo que cargar agua no es su única forma de generar dinero, pues los fines de semana ayuda a unos familiares a vender sopas en las playas de Lechería.

Finalmente, hizo una reflexión que espera pueda llegar a más jóvenes.
«Antes de pensar en hacer lo malo, siempre es mejor buscar qué puede hacer uno para ganarse la comida. Yo no estudio ni tengo una responsabilidad de familia, pero debo comer y prefiero trabajar antes de terminar muerto en una esquina por agarrar lo que no es mío».
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