Dos largos años tienen sin agua en el sector Los Olivos de Anzoátegui

El servicio de agua potable en Anzoátegui es crítico, muchos sectores  padecen por la falta de suministro, y entre ellos está Los Olivos del municipio Peñalver. Los pobladores de esta comunidad aseguraron que tienen aproximadamente dos años sin ver salir agua por sus tuberías.

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Debido a la escasez del líquido, cuentan los pobladores que, cinco de cada diez ciudadanos deben comprar cisternas de 10.000 y 20.000 litros para apenas solventar la ausencia del servicio; lo que se traduce en al menos 300 familias afectadas por estas predominantes fallas en el suministro.

En ese sentido, la ciudadanía ha tenido que adaptarse sin esperanza de cambio, por la falta de acción de las autoridades competentes. Ellos afirman que en los últimos diez años la demanda poblacional superó la capacidad de todo el sistema de potabilización y distribución del agua.

Racionamiento y reciclaje, ante la falta de agua potable en Anzoátegui

Magdalena Díaz es madre soltera, y asumió la responsabilidad desde que su pareja decidió separarse de ella y la dejó con dos chamos. La peñalveriana ve con frustración el hecho que sus hijos tengan la obligación de pararse en la madrugada para abastecerse de agua. Los menores no solo la acompañan al vertedero donde llenan sus recipientes, también cargan botellones.

Y esta historia se repite en aquellos que deciden caminar largos trayectos para poder tener el recurso hídrico y hacer maromas para reutilizarlo. Los lugareños aseguraron que además de racionar el agua, reciclan la del fregadero para echárselo al inodoro.

Sentimientos compartidos

María Moreno ya no aguanta pasar todas las mañanas movilizándose más de 10 kilómetros para ir a buscar agua y regresar a su casa «Todos los días me levanto a las 4 AM para ir hacia el chorrito a llenar mis garrafas y así poder lavar, cocinar y bañarme», comentó la ama de casa.

La problemática se torna austera para esta mujer porque tiene tres hijos en su hogar y todos son menores de edad; «Muchas veces he tenido que dejar solos a mis muchachos. Los dejo encerrados con temor a que se vaya a meter alguien, mientras yo estoy cargando agua».

La desesperante espera de ver salir el agua por tuberías es una perturbación que se repite en muchos vecinos «Eso sucedía en tiempos anteriores, pero de un día para otro dejó de suceder. Aquí no hay gobierno que haga nada por nosotros. Solo vienen a prometérmelo y no cumplen», pareciera no importarles la falta de agua potable en Anzoátegui

Inspección realizada al suministro

Vecinos de la localidad han protestado en reiteradas ocasiones por la carencia del recurso hídrico, sin embargo, la precariedad en el servicio continúa.
Así lo dio a conocer Antonio Guzmán, padre de familia y habitante de la calle La Paz, quien aseguró que la movilización continuará hasta obtener soluciones concretas de parte de Hidrocaribe.
«Hemos sido constantes en Los Olivos para plasmar nuestra desesperación ante la escasez del agua. Tenemos niños y personas de la tercera edad que se nos han desmayado por deshidratación. El ser humano no puede vivir sin tomar agua. Hasta cuándo nos van a tener sufriendo de esta manera», dijo Guzmán.

Según un reporte brindado por parte de funcionarios de la Alcaldía de la localidad, quienes decidieron dejar sus nombres bajo el anonimato, Hidrocaribe no da repuestas de las denuncias que reciben a diario en sus adyacencias.

Indicaron que en días previos se dirigieron hasta la planta potabilizadora que está ubicada en Santa Clara e inspeccionaron que todo marcha a la perfección, por lo que desconocen la razón por la que no llega el agua potable en Anzoátegui por tuberías, a los sectores de la zona Oeste.

La poca agua que llega no es apta para el consumo humano

Los pobladores a quienes esporádicamente les llega agua por tubería declararon que en ocasiones, el agua llega de color marrón. Algunos la describen como «barro», con niveles de turbidez que generan enfermedades como vómito, diarrea y sarpullido.

Comentó Doris Guillén, quien perdió la cuenta de cuántas veces tuvo que dejar de bañarse, por la carencia de agua «Me salió una alergia en todo el cuerpo. Era una picazón horrible. Mi hija duró 15 días hospitalizada con vómito y diarrea. Hemos pasado por momentos difíciles. Tuve que pedirle mucho a Dios para que limpiara nuestros organismos. Solo así fue cómo pude salir airosa de esto».

Los peñalverianos señalaron que el agua sale así debido a la falta de mantenimiento en las tuberías y las plantas que surten a toda la zona, lo que afecta el suministro.

Foto referencial

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