Medidas de salud para prevenir la COVID-19 en Mérida

El cumplimiento de las medidas de salud en Mérida durante los 86 días de cuarentena, se han reflejado de forma intermitente. Al principio su rigurosidad predominaba, la población temía al contagio. Con los días, esto comenzó a disminuir a tal punto que en las calles circulan personas sin tapa boca y las aglomeraciones se vuelven comunes.

Los momentos con mayor cumulo de ciudadanos es cuando no hay luz y los puntos comerciales no cuentan con señal suficiente para las transacciones. Se forman las colas y el distanciamiento social es irrespetado.

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Sin embargo, en negocios populares como el Garzón, Farmatodo y el mercado Soto Rosa, mantienen medidas de higiene y prevención como la desinfección de manos al entrar, límite de usuarios dentro del local, rocíos de agua y cloro en la entrada y salida.

Solo Farmatodo, hasta el momento, cuenta con termómetro y verifican la temperatura de cada cliente antes de entrar al comercio. Los buses desde hace dos semanas han aplicado la regla de no permitir pasajeros de pie.

Mérida se mantiene con 26 casos registrados según los datos del régimen de Nicolás Maduro. Desde el lunes ocho de junio con la modalidad siete por siete, las reglas de transito cambiaron. Se prohibió el paso entre municipios durante esta semana.

El horario de salida a diferencia de la semana pasada que era de cinco de la mañana a cinco de la tarde, cambio en un tiempo de cinco de la mañana a las dos de la tarde. Los negocios prioritarios que pueden mantener las puertas abiertas, son los mercados y farmacias.

Medidas de salud y seguridad en los ambulatorios rurales

Asimismo, en cuanto a los centros de salud que están atendiendo en estos momentos cualquier sintomatología o patología de los ciudadanos, como los ambulatorios rurales, han aplicado sus propias reglas. Los médicos solo atienden tres veces a la semana; lunes, miércoles y viernes.

Según la enfermera, del ambulatorio rural II Santa Catalina, Irma Torres los martes y jueves son días de inmunización. “Se está aplicando todas las vacunas que requieren los niños recién nacidos hasta los cinco años. Se está poniendo la antipoliomelitis, pentavalente, anti hepatitis, toxoide, antiamarilica, la trivalenteviral, la vivalente y la antifluenza”.  Sus insumos son llevados por la Corporación de Salud y la Gobernación del Estado.

Este ambulatorio, recibe los días de consulta a 40 pacientes durante el turno de la mañana. Los niños y las embarazadas son los primeros en ser atendidos, para evitar que mantengan un tiempo prolongado en el centro de salud.

El distanciamiento de un metro y medio entre personas antes de entrar a la sala de espera y el límite de entrada a la sala de espera es de cinco personas a un metro de distancia una de la otra. El uso del tapaboca y la desinfección de manos son medidas obligatorias desde la entrada al ambulatorio.

Hasta ahora en esta unidad, según la enfermera Torres, no han llegado pacientes con síntomas sospechosos de la COVID-19. Sin embargo, de suceder, el protocolo les indica que debe ser mandando al CDI más cercano.

Los equipos especiales de seguridad que debe usar el personal de salud, solo han sido enviados a los CDI y el IHULA por ser hospital centinela. Los ambulatorios, rurales no cuentan con esta protección, únicamente con guantes, tapabocas y gorros de tela.

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