Los niños reporteros que inspiran en Anzoátegui

Después de tener una carrera de más de siete años, el reportero gráfico, Samir Aponte, decidió iniciar en el 2015 un proyecto llamado Los Sin Techo. Acá recopilaba imágenes de personas que no tenían hogar. 

“Deseaba hacerlo no como una simple fotografía que se quedara en el papel periódico. Quería sensibilizar a la población con respecto a los más necesitados y mostrar que hay detrás de cada historia” contó. 

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Con el tiempo, y en el diarismo reporteril, pudo visitar a una comunidad vulnerable llamada Las Bateas de Maurica. Esta en una zona rural del estado Anzoátegui. La localidad carece de la mayoría de los servicios básicos, como lo son agua blanca, electricidad constante, servicios de cloacas, gas, entre otros. La mayoría de sus residentes son personas que están en pobreza extrema. 

¿Qué padecen los niños reporteros?

Los niños que viven en este espacio no son tomados en cuenta por ninguna organización. Tampoco por ningún ente del gobierno. Estos niños no asisten a la escuela y muchos de ellos deben trabajar con sus padres para poder comer.

Aponte, al ver esta situación y notar la curiosidad de los niños por las cámaras y material audiovisual cuando llegaba al sitio, decidió comenzar a ir con más frecuencia y enseñarles a los niños a trabajar con las cámaras, ganándose poco a poco su confianza y dejándoles una nueva motivación. 

Niños comparten con el fotógrafo. Foto: Samir Aponte

“Cuando comencé este proyecto nunca me imaginé la magnitud que tendría. Sin embargo, por la misma situación en la que se encuentran estos niños y sus padres, el trabajo fotográfico que comencé a mostrar de ellos en los medios digitales, fue abriéndoles las puertas con muchas personas, que deseaban ayudarlos”, relató. 

Samir desea que este proyecto en el futuro se convierta en una inspiración para muchas otras. También espera lograr sacar en unos años a un niño reportero de esa comunidad y demostrar que todo es posible cuando hay perseverancia y se trabaja fuerte por el logro de los objetivos. 

El proyecto en unos meses tendrá su primera exposición fotográfica, luego de finiquitar unos permisos para llevarse a cabo, y con esto espera mostrarle a la ciudadanía la realidad de estas personas desde otro ángulo con un toque de inocencia que le aporta el trabajar con niños. 

Niños reporteros
Los niños disfrutan el oficio de la fotografía. Foto: Samir Aponte

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