Las remesas venezolanas: Una oportunidad para el crecimiento en el retorno a la democracia

Por Lic. Roberto Rivas

Regreso o Remesa

Regresar a Venezuela nunca había estado en la mente de millones de venezolanos al mismo tiempo, por ello pienso que la repatriación nunca había sido tan alarmante. Del cese de la usurpación a las elecciones libres pasará un tiempo, pero de las elecciones libres al alza económica hay otro tiempo más largo. Ir del punto en el que se encuentra hoy la economía venezolana hacia uno más tardío y en el que hay muestras de signos vitales macroeconómicos, es una tarea retadora, no una imposible.

Foto: Diario de las Américas

Los venezolanos sabemos que nuestra economía tardará algunos años en recuperarse, sabemos que no cambiará todo de la noche a la mañana. Conviene preguntarnos entonces, ¿de qué manera optimizamos el tiempo que transcurrirá de un punto a otro?, ¿de qué manera organizamos nuestra actividad política y relaciones económicas?, ¿contribuimos más a nuestra economía regresándonos o quedándonos en el extranjero? Por entresijos como esos me he lanzado a la imaginación política y a la investigación; para escribir estas palabras no me movió otra causa más que aportar una idea a las teorías de transición política venezolana.

Actividad de la Asamblea Nacional

Considero que las Leyes de Migración de Retorno (diputado Williams Dávila, 2018) y la de Repatriación del Talento (Carlos Lozano, 2019) no son por sí solas saludables para la economía venezolana. La estructura de la economía venezolana se ha debilitado tanto que el desempleo no es la única variable preocupante, la otra cara de la moneda es el incentivo salarial.

Foto: Noticiero Venevisión

¿Qué empleos pueden asegurarse a los venezolanos si retornan a gran escala?, ¿qué incentivo salarial puede parecer más atractivo que dedicarse a revender por ejemplo? En primer lugar, yo calificaría de preocupante ese discurso que llama a los migrantes venezolanos a regresarse. Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (#ENCOVI) de la Universidad Católica Andrés Bello, la desocupación abierta alcanzó 10% al cierre del 2018 y la estructura salarial tiene por doquier un valor decepcionante; pienso que no es pertinente regresar a Venezuela bajo esas condiciones.

En segundo lugar, recordemos que el nuestro ya no es un mundo de humanos sino de migrantes, tenemos que reconocer su función económica en cuanto a la transición política venezolana. Veamos entonces lo que ha pasado en otros países respecto a la economía de la migración y el costo de volver a casa.

Experiencia Interancional

Perú: En 2013 (Ollanta Humala) fue promulgada la Ley de Reinserción Económica y Social del Migrante Retornado Con esa Ley se esperaba que más del 50% de los repatriados proviniera de España tras la crisis de recesión económica del Euro en el 2008.

El Parlamento Andino tuvo un rol destacado en la elaboración de dicha Ley en la que cesantías impositivas, asistencia gubernamental y desahucios fueron algunas de las características abordadas para proteger al ciudadano retornado. Esta Ley significó un alivio para los peruanos que fueron afectados por políticas migratorias en sus lugares de llegada. Los venezolanos hemos contado con ventajas tales como la aceptación de pasaportes vencidos en algunos Estados.

México: Después de India, China y Filipinas, la economía mexicana es la cuarta que más recibe remesas, últimamente significan una entrada de capital superior a la generada por exportaciones petroleras. 11 millones de mexicanos viven en Estados Unidos y el envío de remesas se ha incrementado por tres años consecutivos desde el endurecimiento de la política migratoria de Trump. La Ley para Regular las Remesas de Dinero tiene varios años de vigencia y la Constitución Política mexicana reconoce decididamente su vital importancia en la economía.

Guatemala: el gobierno se encuentra adelantando la Ley para la Inversión de Remesas, quiere imitar las prácticas que realiza México. El Ministerio de Economía busca invertir las remesas en desarrollo de infraestructura y productividad. La estrategia consiste en que el Estado iguale la cantidad de remesas que inyectan los migrantes desde el extranjero. Las remesas crecieron en enero del 2019 un 8.4% en comparación a las remesas del mes de enero del 2018.

El Salvador: Las remesas provienen de 113 Estados dentro de los cuales Estados Unidos, Canadá e Italia son los principales lugares de origen. Las remesas en enero aumentaron 5.7% en comparación a las remesas del mes de enero del 2017. El 24.9% de las remesas se abona a cuentas bancarias (2.5% más que en el 2017) por lo que se ha incrementado la bancarización de las remesas.

¿Repoblar la Venezuela post-chavista?

No pienso que la actuación de los diputados Dávila y Lozano esté mal, considero más bien que deben complementarse esos instrumentos legales con una Ley de Remesas. La etiqueta #VolverACasa atañe una concepción estratégica de la Venezuela post-chavista con la que no comulgo. No veo aceptable que se ilusione a los venezolanos con regresar a sus hogares y reencontrarse con sus familias cuando la estructura de la economía no promete seguridad en el plano inmediato.

El mercado laboral venezolano está afectado por la hiperinflación, empleos informales y remuneraciones pírricas. Pienso que el momento económico venezolano no está preparado para que se incremente el número de demandantes de empleo; no se puede permitir que el regreso de venezolanos se convierta en una subida de la desocupación por falta de puestos de trabajo o salarios competitivos. Muchos venezolanos ya se han establecido en el exterior y gozan de buenos empleos gracias a su alto nivel educativo y rendimiento profesional.

Una Ley de Remesas es el complemento necesario para los instrumentos legales que se han trazado. Una Ley de Remesas que toque el sistema cambiario, que incorpore a las Casas de Cambio, que permita transferencias bancarias en dólares. Una Ley de Remesas podría incluso agilizar la recuperación económica de Venezuela; mientras crezca la oferta de divisas en el mercado venezolano el precio de las divisas bajará, sueldos y salarios pagados en divisas serán cada vez más atractivos que aquellos pagados en bolívares.

Estas diligencias legislativas fueron dispuestas para cuidar al ciudadano que desea y necesita regresar con urgencia, pero descuidan que el creciente número de venezolanos en el extranjero podría ser un poderoso agente económico para la reconstrucción nacional.

Los migrantes venezolanos en todo el mundo pueden contribuir mucho más desde sus respectivos lugares de llegada y asentamiento, pueden ayudar a sus familias y finalmente invertir en la generación de empleos que reactiven el aparato económico productivo nacional. Con la Ley de Remesas y aunada toda la ayuda financiera internacional se recortará el tiempo para la restauración democrática y económica de Venezuela.

Daniedua23

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