Cuando se llega a los 58 años… ¿qué tan difícil es ser homosexual?

La homosexualidad es un tema que revoluciona al mundo, se pudiera decir que genera controversia ya sea en el aspecto político, social o religioso. En pleno siglo XXI aún existen países que asesinan a sus habitantes por el simple hecho de declararse gay. Alrededor de 70 naciones aproximadamente, consideran estas preferencias sexuales como ilegal.

En Venezuela la constitución establece dos derechos. El primero se encuentra en el artículo 20, en donde se expresa que «toda persona tiene derecho al libre desenvolvimiento de su personalidad, sin más limitaciones que las que derivan del derecho de las demás y del orden público y social». Por su parte, el artículo 21 establece que «todas las personas son iguales ante la ley. No se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el credo, la condición social».

Ahora es noticia: #ReportajesTAH: Historias de jóvenes artistas que no se detienen por la crisis

El equipo de Todos Ahora le otorgó un espacio al movimiento LGBT+ en el marco del mes pride, llamado así en conmemoración a los disturbios ocurridos en Estados Unidos en el año 1969 donde nació la liberación homosexual.

Gregory Silveira, estilista de 58 años, compartió en una entrevista cómo es su vida siendo homosexual. Tomando en cuenta un largo camino, Gregory señaló que a los dos años de edad ya utilizaba prendas de mujer.

«A esa edad ya me colocaba la toalla en la cabeza, bailaba como Yolanda Moreno y me ponía los tacones de mi mamá. Me gustaba utilizar su maquillaje, y con esas acciones, yo sentía la atracción por el mismo sexo».

Como el caso de Gregory, el proceso de aceptación en la familia fue un proceso. Sin embargo, contó con el apoyo y el amor de sus allegados. «No fue fácil, pero tampoco muy difícil. Sí supieron llevar muy bien todo, porque mi abuela que era brasilera siempre me aceptó porque sospechaba en que venía. Yo siempre la peinaba, le hacía sus trenzas en el cabello y ella fue descubriendo mi conducta. Mi tendencia era más hacia el lado de mi abuela y mi mamá que a mi papá y hermanos varones».

Gregory expresó que nunca recibió rechazo ni discriminación por parte de sus familiares. «Me aceptaron tal cual como soy, y doy gracias a Dios por eso porque no todos corren con la misma suerte». «Donde sí empencé a sentir ese tipo de rechazo fue en la primaria. Mi hermano me decía que debía entrarme a golpes con cualquiera que me dijera algo despectivo».

¿Cómo ha cambiado la homosexualidad en Venezuela?

De acuerdo con la experiencia de Gregory consideró que esta situación ha cambiado mucho. «Yo podría decir que yo fui una persona que ayudé dentro de la parroquia a que muchos gays salieran del closet, porque antes era muy cuestionado este tema. Las personas te golpeaban y agredían, aunque nunca fue mi caso, yo luché contra todo eso. En el liceo me entraba a golpes casi que todos los viernes para poder sobrevivir».

«Había una parte que me beneficiaba y es que me gustaba mucho estudiar, y podría decirse que fui una persona muy inteligente. Eso lo pueden decir las personas que estudiaron conmigo. Siempre me defendía en la parte intelectual. Me comportaba de manera correcta en mis clases y mis notas eran sobresalientes».

Como todas las personas homosexuales, es difícil enfrentarse a una sociedad que cuestiona este tema, pero no solo es este el problema, también en el aspecto sentimental suelen ser muy «sensibles y entregados».

Gregory Silveira

«Es demasiado intenso tener a alguien a quien amar»

«Una experiencia que me marcó mucho dentro del gremio es tener que amar tanto y al final tener que sentir que vas quedando como un tiempo perdido. Luego de dar tanto a esa persona, fue difícil sentirme engañado, frustrado, porque yo creo que el amor dentro de los gays es una parte preliminar dentro de nuestra vida. Es demasiado intenso tener a alguien a quien amar».

«Con respecto a la aceptación en la sociedad, yo diría que la dificultad es para la generación de relevo, a ellos sí les toca una gran dificultad. Esta nueva generación no sabe a lo que se enfrenta, porque muchos muchachos gays actualmente no saben a ciencia cierta que es una sífilis, una gonorrea, no saben como detectar cualquier tipo de enfermedades venereas, e incluso no saben como detectar un sida».

«En mi generación eso estaba contemplado dentro del estudio, en la secundaria enfatizaban en estos temas. La investigación y los análisis eran muy profundos porque debíamos investigar como se producía cada enfermedad de transmisión sexual. Actualmente el pensum estudiantil no esta brindando eso».

«Hace muchos años, a un gran amigo lo contagiaron con una gonorrea anal, se lo detectaron en el recto. Gracias a Dios existía asistencia social y lo mantuvieron en tratamiento. En el área universitaria, me enfrenté con el sida porque muchos amigos cercanos vivieron esa terrible experiencia y no existían los retrovirales y fallecieron. Eran amigos muy cercanos y muy bellas personas. Eso me frustra mucho porque no habían medicamentos y todavía no se ha conseguido la cura y mueren muchas personas».

¿Todas tus parejas han sido homosexuales?

«No. Todas mis parejas eran bisexuales, porque yo estuve en un gremio gay muy conservador. Eran personas muy pudientes y no podías estar con otro homosexual. El reto era buscar hombres heterosexuales y tenías que atraparlo. En mi caso no fue nada difícil porque era algo muy oculto y las personas no podían exteriorizar mucho sus preferencias sexuales y lo prohibido era lo más buscado».

«Para ese momento habían muchos hombres bisexuales que se prestaban para la situación y era algo fácil de controlar aunque difícil de buscar, pero era una búsqueda divertida con adrenalina porque una vez que lo conseguías era todo muy callado y privado y así debía permanecer».

«Yo considero que los hombres que están con otros no siendo homosexuales es un reto. Es como buscar otra forma de diversión sexual y de experimentar aquello que es prohibido. Hay cosas dentro de la sexualidad que una mujer no puede hacer. Hay mujeres que no les gusta el sexo anal, no le gusta el sexo oral, y el hombre es muy extenso, le gusta descubrir y experimentar. Es algo que esta ahí, quieren descubrir y muchas veces lo buscan en el gremio gay».

«Sin embargo, después de tanto experimentar yo creo que a estas alturas no me veo con una familia. Me veo viviendo con una pareja, con un amigo, y con mi perro».

¿La sociedad venezolana estaría de acuerdo con el matrimonio igualitario?

Gregory opinó que «este tema es muy discutido porque yo soy miembro de la amnistía internacional. Yo fui una de las primeras personas impulsadoras de la primera marcha del orgullo gay. La hicimos en mi parroquia Caricuao, y la integraron amigos, compañeros y aliados. Fuimos pioneros de esa gran marcha gay que llevó a cabo una manifestación total. Se pensaba aprobar el matrimonio gay, pero no llegó a más, aunque eso se llevó a la asamblea, pero yo nunca fui partidario de eso. Yo siento que cuando a uno le gusta una persona y tienes como y donde estar, puedes hacerlo». «No estoy de acuerdo con el matrimonio del todo, porque mira como están los heterosexuales sufriendo por engaños y la misma promiscuidad y nada más promiscuo que un homosexual».

Ser homosexual, ¿es una moda o es el momento adecuado para salir del closet? «Yo creo que eso va tanto en la forma de crianza como el mismo internet, ya que ha colaborado mucho a que se prolifere una plataforma de homosexualidad. Basta con ir a una marcha gay o entrar a una universidad y se observa como las aulas están llenas de gays. Creo que del 100% un 80% son homosexuales. Las personas que más estudian somos los gays. Nosotros somos muy inteligentes y ya sea por reto o por manifestarle a nuestra familias que somos lo que somos porque queremos serlo, siempre llegamos hasta el final de la meta para demostrar que podemos lograrlo».

«Al hombre heterosexual no le interesa tanto descubrirse de ser un profesional, el hombre con cualquier carrera tiene. Con ser mecánino, ser pintor o arreglar una cañería le basta y le sobra a nosotros no. Los homosexuales tenemos ese reto de ser alguien, de ser los primeros y ser los número uno en todo lo que emprendemos, tenemos ese reto. Creo que dentro de esos mismos retos, las exigencias sociales nos lleva a eso, a querer ser los mejores en todo. En cuanto si hay una plataforma más elevada de homosexuales ya que es la derivante, yo te podría decir que eso esta dentro de la internet, dentro de la misma familia, dentro de la búsqueda curiosa que existe en cada quien. Basta con asistir a una marcha gay y ver como este movimiento se ha levantado. Es algo increíble».

El apoyo familiar en la homosexualidad

«El apoyo familiar es lo más importante, eso es la base fundamental para cualquier muchacho que se declara homosexual. Si alguna familia tiene un gay o lesbiana en su círculo, el consejo es que lo acepten y apoyen mucho. La comunicación es clave para que se sienta amado».

«Con el amor se logra que crezca de ese individuo alguien profesional, un ser grande y próspero lleno de amor. Lo que él reciba lo tendrá en la vida. Yo le digo a los jóvenes que se declaren ahora porque para mañana es tarde, ¿cuándo lo vas a hacer?, ¿cuando tengas una familia con hijos y debas engañarlos para luego decirles que eres homosexual?».

«Mi mayor experiencia de vida es que hay que amar mucho, así te lleves las mil y un frustraciones , sigue amando. El amor es lo que nos tiene atados a la vida y la única manera que puedas aceptarte y vivir es amando. Ama sin medidas, no dejes que nada ni nadie te frustre».

Gregory, ¿eres feliz?

«Para mí la felicidad es una ecuación, porque la felicidad es la ausencia momentánea del sufrimiento. Ser feliz cuando no se sufre, pero cuando amas eres feliz. Es decir, amor más felicidad es igual a sufrimiento, tendrías que despejar la fórmula. Yo considero que sí soy feliz porque hago lo que quiero, lo que me gusta sin dar explicaciones y amo a quien quiero», culminó.

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Volver