Día 109: La graduación, un sueño aislado

Siempre he sido una chica soñadora que tiene grandes ilusiones con respecto a mi futuro. Por supuesto, como todo joven soñé con el gran momento de la graduación. Regularmente me reunía con mi mamá y mi hermana para hablar sobre este tema que nos llenó de emoción en cada conversación, incluso, Harianna aún siendo menor que yo mantenía sus palabras de ánimo. «Mamá tienes frente a ti a dos profesionales de Venezuela y no cualquiera, las mejores”.

Al iniciar todo mi proceso universitario, decidí cursar la carrera de Derecho en la Universidad Arturo Michelena, con todas las inseguridades del mundo pero siempre firme en lograr no solo mi sueño sino el familiar. Me esforcé muchísimo para superar cada año académico, fue bien difícil pero nunca lo considere imposible. Cada vez estaba más cercana la meta.

Ahora es noticia: Udistas siguen sin respuesta de las autoridades para la entrega de títulos

Llegó el quinto año, uno donde mis compañeros casi colegas y yo ya sentíamos los aires de satisfacción y podíamos percibir el olor de un título universitario que representaría para mí la victoria de vida. Sin embargo  había algo preocupante, en los medios de comunicación informaban sobre una pandemia de la Covid-19; para entonces no llegaba a Latinoamérica pero si estábamos muy pendientes.

Desde la culminación del cuarto año académico en diciembre del año 2019, ya se había organizado la agenda festiva. Justo el 28 de febrero se celebró nuestra gran fiesta de presentación de la promoción número 30, dejando atrás todo tipo de estrés. Comenzamos a celebrar como licenciados en Derecho en una de las discotecas más importantes en Valencia, allí no solo estuve con mis amigos de la UAM sino también con los del liceo.

Ilusiones rotas de la graduación

Sólo esa fue la única oportunidad que tuvimos para disfrutar la culminación de nuestra carrera, el tan famoso coronavirus había llegado a Venezuela, y debido a la cuarentena no se pudo realizar el resto de lo pautado.

El día que me enteré sobre la imposición de la cuarentena, justo acababa de realizar pasantías en el palacio de Justicia en el cargo de consultor jurídico en área de niños y adolescentes.

Esta se convirtió en una noticia muy inesperada, triste y decepcionante, sentí mucho descontento, ira y dolor al saber que ya no viviría y disfrutaría bien mi último año de Derecho. Esta carrera que implicó de mucho sacrificio y dedicación.

Creo que no puedo darle representación a lo que sentí en ese momento. No podía creer que lo que tanto soñé, aspiré y planifiqué se convirtieron en ilusiones rotas.

“Siéntete como lo que eres, una reina”

Por supuesto, ya se había confeccionado la camisa de promoción en un color vinotinto tan característico del Derecho que representa la elegancia, sobriedad y equilibrio, al igual que nuestro anillo con la piedra roja y con el sello de la balanza de la justicia y equidad.

También, ya había visto  los modelos de vestidos que usaría para el acto de graduación. Mi mamá enfatizó mucho en el azul celeste y mi hermana en el rosa viejo, al final nuestra decisión unánime fue por uno azul. Le mostramos a mi abuela esta opción y recuerdo que sus palabras fueron “siéntete como lo que eres, una reina”. Me da mucho coraje que nada de esto pudiese cumplirse por todo este acontecimiento mundial que justamente ocurre al momento de graduarme.

Y sé que hay muchos jóvenes que pasaron lo mismo que yo. Resulta verdaderamente frustrante y triste que por la COVID-19 vivamos siempre con un vacío en nuestros corazones de tan siquiera tener un acto de graduación, de no conocer qué se siente expresar el orgullo, la nostalgia y felicidad de culminar un sueño que no todos tienen el privilegio de lograrlo y que gracias a Dios yo había cruzado la meta.

Mis padres siempre dieron todo su esfuerzo por bridarme la mejor educación para poder cumplir de lleno con todas mis metas y principalmente la formación profesional, en mi caso como abogada de la República. Los sacrificios que hicimos durante la carrera fueron claves para seguir adelante y realmente ese es mi más atesorado recuerdo.

Pienso que antes de dictar decisiones radicales, siempre se debe considerar el bienestar del graduando. Deben tomar en cuenta, cuánto se esforzó y sacrificó durante su periodo académico.

Realizar los eventos inherentes a ese punto de la carrera siempre tomando las medidas necesaria para llevarlos a cabo de la forma más responsable. Pero jamás sellar sus sueños de tal manera en como lo hicieron conmigo y mis compañeros.

One response to “Día 109: La graduación, un sueño aislado

  1. Horrible. .yo estoy igual. .esperando mi titulo como Arquitecto. .debía viajar a Valencia en Abril y tampoco pude hacerlo..porque cayó la cuarentena en marzo..este septiembre del 2020 cumpli 1 año que defendi tesis y no nos dan respuesta alguna si será por secretaria o que..Chinos desgraciados y en Venezuela por todos lados hay 1 😤

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