Fundación de la USB: Perspectiva universitaria desde la experiencia de una estudiante

En los primeros meses del año 1967 surgió la idea en las instancias gubernamentales de crear una nueva universidad, con el fin de contribuir a solucionar el problema universitario existente para la época. Es así como el 15 de mayo de 1967 se creó la Comisión, que realizaría el estudio y el informe sobre la creación de un Centro de Educación Superior en aquellas ramas de la enseñanza que convinieran  al desarrollo económico y social del país. 

A partir de ello, el 18 de julio de 1967, Raúl Leoni, Presidente de la República de ese momento, firmó el decreto Nº 878, mediante el cual se creó la Universidad como Instituto Experimental de Educación Superior. Su nombre fue: Universidad de Caracas. Destinada a instituir los estudios y las investigaciones de carácter científico, tecnológico y humanístico  que requería para ese momento el país.

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Un año más tarde, el 9 de julio de 1969, bajo el decreto Nº 94, la casa de estudios cambió su nombre por Universidad Experimental Simón Bolívar. Esto en respuesta al deseo de numerosos integrantes de la comunidad universitaria, la Academia Nacional de la Historia, la Sociedad Bolivariana de Venezuela y otras instituciones, sobre que la Universidad se vinculara al nombre del Libertador.

Luego de 53 años de trayectoria académica en el país, tanto autoridades como estudiantes de la Simón Bolívar -como mejor se le conoce- reconocen el rol que ha cumplido esta casa de estudios en la formación profesional de calidad de muchos venezolanos. A la vez de lamentar que un sistema político, influya de forma negativa para seguir ofreciendo un servicio de calidad en todos sus ámbitos.

¿Cuál es la perspectiva de una estudiante de la USB?

María Pacheco, estudiante de la USB, comentó en entrevista con Todos Ahora cuál es el sentimiento estudiantil en esta fecha que conmemora la fundación de la universidad a la que pertenece.

Aseguró que a lo largo de sus años de estudio, en la institución se han formado y se forman profesionales de calidad. Esto gracias a los altos estándares de los pensum académicos de cada carrera. Así como de sus profesores que «más allá de prepararlos para una materia, los forman para la vida».

Calificó como «una experiencia genial ser un usbista» pese al escenario adverso al que actualmente se enfrentan las universidades del país. Al mismo tiempo resaltó que en esta fecha el sentimiento universitario se traduce en furia, intolerancia pero a la vez en mucha esperanza» de que las universidades del país retomen su normalidad en aspectos como autonomía, capacidad presupuestaria, transporte, infraestructuras, etc.

Usbista sinónimo de sacrificio

Asimismo, Pacheco señaló que ser usbista es sinónimo de sacrificio por el futuro por el que sueñan. Esto, no solo por el alto nivel de exigencia con respecto al rendimiento de los estudiantes, sino también, por el reto que representa el acceso a la institución para quienes dependen del transporte público para llegar a ella.

En este sentido, consideró que en general, actualmente la USB como la mayoría de las universidades del país, enfrentan un escenario difícil. Sin embargo, resaltó que pese a esto, tanto sus estudiantes, como profesores y autoridades, tienen razones para celebrar esta fecha que los conmemora.

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