Día 65: La historia de un delicioso emprendimiento

¡Qué tal! Mi nombre es Julio Gajardo, un carabobeño que está totalmente dispuesto a contarles mi experiencia en el emprendimiento. La idea es inspirarlos a desarrollar ideas en este tiempo de aislamiento y demostrar que estamos hechos para comernos el mundo, bueno, en mi caso todo el mundo se come mis tortas.

Mi historia comenzó cuando tenía apenas 10 años de edad, por supuesto estaba en el colegio, una época que como todos sabrán siempre habían fiestas; cuando la maestra preguntaba qué podíamos llevar, siempre me ofrecía con una rica torta. Un día, mi mamá bastante cansada de esa situación me dice en tono de desesperación “¿esa maestra no puede pedirte un refresco, platos u otra cosa?”. Fue tanto el desacuerdo que terminó yendo conmigo al instituto a preguntarles personalmente el por qué me asignaban tal cosa.

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Luego de conocer la respuesta de la maestra, su postura fue bastante contundente y es que después de ser ella la que siempre hacia los postres en reuniones familiares, me dijo “ah, es que ahora tu haces tortas, bueno te voy a enseñar para que seas tú mismo quien la haga”. Lo que no sabíamos es que luego de esa receta se iba a fortalecer este gran don.

Posterior a esto, fui yo el encargado de realizarlas en cada reunión familiar, pues me quedaban muy ricas. Pasado el tiempo, se acercaba la fecha de mi primera comunión, mi mamá siempre decoraba las tortas solo con crema pero para esta ocasión tenía la convicción de hacer algo distinto por lo que hizo una decoración de fondant con crema, resultó muy bonita.

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Recuerdo muy bien que los invitados quedaron encantados con el aspecto y sabor que tenía. Fue allí cuando empezó a tener mayor regularidad la creación de tortas porque empezaron los pedido de amigas de la casa para sus hijos. Sin embargo, no lo considerábamos aún como un trabajo sino como pasatiempo.

Años más tarde, mi hermanita cumple su primer año y yo quería hacerle una torta bella de Minnie Mouse. Así hice, se la decoré con fondant y de dos pisos. En esta ocasión fue mi primer trabajo publicado a través de Facebook y desde entonces causó un gran interés en mis amigos de quién había sido el creador y al saber que fui yo empezaron a aumentar los pedidos, ahí finalmente comencé a trabajar con ello. Llevo ya 10 años en el oficio, pero con el emprendimiento Julio Cesar Gajardo Arte & Sabor tengo dos.

Trabajar en Venezuela ha sido lo mejor que me ha podido suceder, no por tratar con paisanos sino porque el valor que se le da a las fiestas, reuniones y matrimonios está por encima de otros países y aunque me han hecho ofertas bastante atractivas siempre mantengo mi posición de apostar por mi tierra que me vio nacer no solo como persona, también como artista.

Evidentemente la situación ha dificultado muchas cosas y más aún en este tiempo de aislamiento social donde el negocio se ha mantenido cerrado. Pero, como todo venezolano, le he mostrado mi mejor sonrisa y entusiasmo a este proceso. Decidí crear la torta cuarentena. Este es un producto que ha tenido gran demanda por mis clientes que me han felicitado por la creatividad y de eso se trata; salir adelante sin barrera que nos detenga.

Para terminar, mi mensaje a todos aquellos emprendedores que están iniciando o están en proceso de planificación es que lo más importante de todo son las ganas, la disposición y sobretodo la paciencia, todo comienzo es difícil y más aún en Venezuela, entonces debes esforzarte el doble, pero el resultado es el mayor premio que podrás obtener.

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