Día 35: continúo esperando volver a la normalidad

Cada día que pasa en confinamiento veo como las personas expresan en redes sociales la urgencia de volver a lo normal. Entonces, de inmediato recuerdo que tan solo unas semanas antes de entrar el estado de alarma en Venezuela, el concepto de normalidad no cabía en el país.  

Puedo decir que he tomado la cuarentena con tranquilidad, pues más bien me agobia tan solo pensar el hecho de volver a la “normalidad”. Y es que a quien le va a gustar retomar el estilo de vida que por meses ya adquirimos los venezolanos. i nuestro día a día se redujo a: trabajar, recoger escasas gotas de agua cuando llega, esperar que la luz no se vaya, buscar gasolina, hacer cola para adquirir gas domestico, dar tiempo al internet para tener buena conexión y pare de contar. Eso por nombrar lo básico. En realidad, viéndolo bien en cuarentena el tiempo alcanza justo para resolver todas esas cosas.

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Educación «normal»

Ahora, si hablamos de la educación ¡Gracias a dios! ya salí de eso. No me quiero ni imaginar el caos de las escuelas y universidades cuando todo esto pase. De por sí ha sido un desbarajuste en los últimos lapsos. Más bien siento que el tiempo completo en casa ayuda a que los alumnos siendo consientes se dediquen y preparen mejor. Pues el sistema que tenemos afuera no promete mucho. Y que de verdad sí que valoro el esfuerzo que todo educador hace por llegar puntual todos los días a las aulas.  

Además, por lógica, cualquiera extraña salir nuevamente, entretenerse, encontrarse con los amigos y familiares, pero sí de ocio hablamos, tampoco suena muy emocionante eso. Recuerdo con exactitud lo que implica divertirse en esta patria, pues ya no todos los planes involucran a la familia completa. Las opciones son reducidas y el coste de las cosas muchas veces no se corresponde con lo que uno recibe.

Un simple ejemplo es: ir al cine, eso es estar sujeto a ver una película sin aire acondicionado o correr el riesgo que la misma sea interrumpida por un apagón.Quizás parezco radical con mi modo de pensar, sé que por naturaleza y obligación las sociedades deben reactivarse y cada uno volver a su estilo de vida. Pero fíjense,  también esta situación llama a la reflexión ¿Y de verdad queremos retomar la normalidad en Venezuela? Yo creo que, para ello, hay que volver 20 años atrás o se tendría que modificar la definición de «normal».

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