Trabajadoras sexuales: ¿Es posible defender sus DD HH sin promover la prostitución?

Hablar de trabajadores/as sexuales es un oficio que socialmente se relaciona con un acto de inmoralidad, facilismo, deprave o un sinfín más de descalificativos. Este hecho hace que quienes se dedican a ello, sean vulnerables «a discriminación, palizas, violaciones, hostigamiento o incluso, a la negativa del acceso de servicios básicos de salud y vivienda. Con lo cual, quedan al margen de la ley», según una investigación de Amnistía Internacional.

Derechos de trabajadoras sexuales. Foto: Referencial

Este movimiento global pro derechos humanos, se sumó a la lucha de cientos de activistas internacionales que buscan generar un cambio cultural en las políticas que promuevan y defiendan los derechos de los trabajadores sexuales, como parte de sus derechos humanos.

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Movimiento Mérida Feminista

A partir de ello, Amnistía aclaró en un comunicado que «su política no es sobre proteger a los proxenetas». Por el contrario, señala que lo que desean es que «se replanteen las leyes para centrarlas en los actos de explotación, abuso y trata, más que en delitos muy generales por los que sólo se penaliza y se pone en situación de riesgo a los trabajadores y trabajadoras sexuales.

¿Cuál es la opinión Mérida Feminista?

Sobre este tema Todos Ahora contactó a Karol Moreno, activista del movimiento Mérida Feminista, quien señaló que, a pesar de que en esta ONG hay opiniones encontradas sobre este tema, la mayoría de sus integrantes apoya la abolición del trabajo sexual. Esto por considerar que las mujeres que recurren a ello, se ven obligadas por sus condiciones de vida.

«Los casos en los que las mujeres se dedican a esto porque realmente les gusta, son contados. El patrón o la norma es que las mujeres que recurren a este trabajo es por precariedad económica y allí no hay libertad de escoger. Por ejemplo, si una persona está haciendo algo, pero la otra opción es no darle de comer a sus hijos, entonces no es una elección», opinó.

¿Cómo puede ser la abolición del oficio?

En este sentido, resaltó que no consideran que hayan mujeres que decidan participar en este tipo de práctica como una elección de vida voluntaria.

A su juicio, de crear una ley alrededor de la prostitución, esta debería orientarse a penalizar a los consumidores y proxenetas. «A aquellos que abusan de las mujeres que necesitan un medio de vida y que recurren como última opción a utilizar su cuerpo».

Adicionalmente, resaltó que el abolicionismo «apunta a penalizar a la proxeneta y también al consumidor». Esto por considerar que  «no habría prostitución si no hubiesen hombres dispuestos a pagar por tener sexo».

¿Pedir derechos para los y las trabajadores sexuales es promover el oficio?

Basados en que el trabajo sexual es una realidad mundial, Moreno consideró que «se pueden pedir condiciones mínimas de seguridad para quienes están en este tipo de practicas, sin que esto se convierta en un derecho laboral.

«Se puede pedir por ejemplo, el acceso a un plan de salud, a realizarse exámenes periódicamente, a métodos anticonceptivos, etc. Es un derecho que hay que defenderlo, visibilizarlo, sin convertirlo en un derecho laboral porque sería legitimar la prostitución como un medio de vida y ello atenta contra la dignidad de las mujeres», expresó.

Finalmente, Moreno enfatizó que no se puede legitimar un trabajo cuyo riesgos sean ser violada o contraer alguna enfermedad de transmisión sexual.

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