«Cerro de piedra», una montaña llena de tesoros para sectores vulnerables de Anzoátegui

«La basura de algunos, es el tesoro de otros». Esta es una frase conocida desde hace mucho, pero que no pierde vigencia. Y que además se hace realidad en el vertedero de basura, conocido como Cerro de Piedra, ubicado en la ciudad de Barcelona, al norte del estado Anzoátegui.

Vertedero Cierro de Piedra. Foto: María Bolívar. Todos Ahora

En este lugar no existe discriminación, por eso, cada mañana, personas de todas las edades, acuden a la busqueda de material reciclable, para su posterior venta.

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Plástico, aluminio, bronce y hasta cartón, son algunos de los tesoros que buscan, de los que su venta no les alcanza ni para el sustento diario.

¿Por qué acuden a este lugar?

Algunos han trabajado desde temprana edad en Cerro de Piedra y ya es costumbre, otros llegan buscando una alternativa para costear los gastos personales. Y estan aquellos a quienes ya los años les ha pasado factura, pero vivir de una pensión no es opción.

Dixon González, de 35 años, asiste diariamente para » despegar la aguja» ya que la crisis ha acrecentado en su hogar. Él aseguró no querer «tirarle» a nadie, pero espera que Nicolás Maduro y los entes gubernamentales vean la realidad. «La crisis ha aumentado, ya el dinero no alcalza ni para comprar un kilo de arroz. Lo que ganamos aquí no es suficiente, pero no tenemos otra opción» agregó el joven.

Sin opción también quedaron aquellos que pasaron su vida trabajando y al momento de retirarse, una pensión no es suficiente para paliar el costo actual de la vida. Con una gorra desgastada y bajo una choza de cartón, se encontraba el señor José Guarique, refugiándose del inclemente sol, al momento de entrevistarlo. A sus 72 años trabaja en el «bote», cómo él lo llama, recolectando pimpinas de plastico.

Guarique expresó su deseo por dejar los espacios del vertedero, pero la insufiencia de recursos económicos no se lo permite. Pese al temor de contraer una enfermedad, debe seguir buscando entre basura lo que le permite llevar el sustento a si hogar. «Claro que temo contraer una enfermedad, pero mientras no consiga otro trabajo, no puedo dejar de venir. Si consiguiera aunque sea para cuidar por ahí algun lado, yo me voy de aquí» respondió Guarique, al preguntarle si no temía enfermarse.

Vertedero Cierro de Piedra en Anzoátegui. Foto: Cortesía

Jévenes recolectores

Sin oportunidades de trabajo y sin recursos para costear una carrera universitaria, los jóvenes de Barcelona exploran en este cerro, que más que de piedra, es de riquezas para ellos. Algunos son menores que llegan con sus padres a ayudarlos. Otros, mayores de edad que han abandonado los estudios para dedicarse a trabajar.

Así ocurre con María, una joven de 22 años, que nos comentó que «la situación esta bastante difícil para estudiar». A su corta edad tiene tres hijos por quienes sale a trabajar diariamente. Ella espera que la situación cambie, para así poder darle un mejor futuro a sus hijos y su familia. Deseria estudiar ingeniería y que sus niños no pasen por lo que ella vive actualmente.

En la breve conversación, confesó que no quiere que sus hijos pasen por la situación que ella atraviesa. También comentó que lo que gana con esta labor no le alcanza para sobrevivir, pues apenas recibe un estimado de 2 millones de bolívares.

También envió un mensaje a las autoridades gubernamentales: «Ayúdennos, vean la realidad que estamos pasando. Tienen que ver que hay muchos jóvenes que dejan de estudiar para ponerse a trabajar», dijo.

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