Fallas eléctricas en el estado Carabobo y el descontento de los citadinos

Diversos sectores de la entidad carabobeña han sido afectados por la ineficiencia del servicio eléctrico. En la mayoría de sus municipios se han presentado diversos apagones que arriesgan el estado de los electrodomésticos y causa estrés y desespero en los citadinos.

En el sector la Isabelica, ubicado en el municipio Valencia, vecinos de la zona expresan su descontento. Desde hace más de dos meses los cortes eléctricos son sin previo aviso, y ya forman parte de su rutina diaria.

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Consecuencias

Con la llegada del COVID-19, y consigo la cuarentena, muchos  trabajadores de diversas empresas se fueron a trabajar desde sus hogares. Pero la ineficiencia del servicio eléctrico, coloca en riesgo las responsabilidades y labores del trabajador.

“En la empresa hay planta eléctrica, pero aquí en mi casa no”, comentó Luz Marina López ciudadana quien vive en el sector la Isabelica.

Asimismo López confesó que son muchas las ocasiones en las que no ha podido asistir a reuniones de trabajo virtuales. No solo por fallas eléctricas, sino de internet.

“Ya sabemos que cuando la luz se va, al llegar, es seguro que el internet estará lentísimo», además comentó que la única solución frente a estas fallas es conectarse a un dispositivo “BAM Digitel», que le permite solventar en su trabajo mientras llega la electricidad.

Batallar con los zancudos

El último apagón registrado en este sector duró tres horas. Específicamente desde las 12:54 am hasta las 04:00 am de este viernes .

Para muchos, que el servicio eléctrico se suspenda a esas horas involucra tener un ambiente fresco que posiblemente “ayude» a conciliar el sueño, pero para otros es el inicio de una madrugada atroz donde lograr dormir profundamente será lo último en lograr.

Para Isabel Gutiérrez, madre de gemelos de dos años, es una situación preocupante. Cuenta que cerrar las ventanas permite que los zancudos no entren a la habitación, pero impide cualquier paso de aire que pueda permitir un ambiente fresco.

“Los niños se despiertan del calor porque mi techo es de zinc”, explicó. Finalmente comentó que, por lo general, su esposo y ella deciden quedarse despiertos para ventilar a los niños y así no interrumpir sus horas de sueño. Asegura que ya están hartos de la ineficiencia del servicio eléctrico.

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