Día 59: Un apagón canceló los viajes de mi mami al Polo Norte

A mis 5 años conocí la nieve gracias a un viaje  que realizó mi mamá al Polo Norte. Parece increíble pero si, fue a buscarme nieve al hogar de Santa.

Fue una noche de Julio, muy lejos de la época de la navidad, cocinabamos tequeños en casa de mi abuela mona, en El Tigre. Mi madre abrió la nevera (de escarcha), metió su mano y parte de su cuerpo, tardó unos cinco minutos y salió con un envase lleno de nieve.

Ahora es noticia: Emprendedores se reinventan en la oscuridad

Qué momento tan mágico, mis ojos no podían creer lo que veían. Nieve en pleno oriente de Venezuela. Hicimos un muñeco de nieve, con ojos de botones y brazos de palitos.

Cancelados los viajes al Polo Norte

Esta semana mi mamá me ha dado una mala noticia, ya no podrá seguir viajando al Polo Norte. Su explicación fue que un bajón eléctrico daño la nevera de mi abuela. Los viajes se han cancelado y no precisamente por la pandemia.

Por un momento pensé que este aparato funcionaba con magia, porque era el único del hogar que la podía hacer viajar.

¿Qué más se daño? ¿Fue sólo en casa de la abuela? Pregunté un poco confundida.

Realmente, yo sabía que en todos lados hay problemas eléctricos. En Puerto la Cruz y Barcelona también los hay. Mi mamá lo comenta todo el tiempo. Las personas pasan noches enteras en oscuridad.

¡Que miedo me da!

Nos quieren cancelar hasta la imaginación



Antes jugábamos a que la lluvia podía llegar en todo momento. Rociar hacia el cielo toda el agua que salía de la manguera, era la lluvia perfecta.

Ahora, hay lugares que llevan un año sin agua. Jugar carnaval se hizo imposible. Y lavarse las manos para prevenir enfermedades, está dejando de ser una opción.  

Qué difícil ser niño en estos tiempos, pero más difícil deber ser, ser adulto.

Mi mami dice debemos agradecer lo que tenemos, que muchos niños pasan hambre. Donde vivimos hay personas que trabajan pero no tienen hogar, otros que tienen hogar pero no alimentos.
 
Mi nombre es Lucía, tengo 7 años, y sé que el propósito de mi vida es ayudar a los demás. Y desde mi casa, en las noches de oscuridad, pido a Dios que todos los niños puedan tener alimentos, viajes al Polo Norte y lluvias de bendiciones.




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