martes, mayo 21

Lo que se esconde detrás de un «Ataque»

El sábado 04 de agosto Nicolás Maduro, y parte de su grupo de gobierno fueron evacuados del palco desde donde dirigían el acto de conmemoración de aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana desde la Av Bolívar de Caracas, tras un presunto «ataque» que involucraría la utilización de explosivos y drones.

Las imágenes de civiles dedicados a la protección del mandatario cubriéndolo para resguardar su integridad, inclusive dejando a un lado a su pareja Cilia Flores, se han esparcido por las redes sociales y constituyen una novedad en el panorama político venezolano.

Este acontecimiento ha generado múltiples versiones, que van desde un posible plan de asesinato ejecutado por “gobiernos extranjeros enemigos de la patria” hasta que fue un montaje para victimizar al impopular líder, pero  ¿Por qué, en Venezuela, se duda tanto de las versiones oficiales y es tan difícil tener seguridad ante un suceso que involucra al que debería ser el primer servidor público de la nación?

En el país sudamericano la libertad de expresión se encuentra amenazada, según un ranking que evalúa su alcance, como el de Reporteros Sin Fronteras, situándolo para el año 2018 en la posición 143 entre 180 países;  lo cual se traduce en dificultades de toda clase para acceder a la información, imposibilitando un Derecho Humano elemental para el ejercicio ciudadano pleno.

Son numerosas las organizaciones de la sociedad civil involucradas en la defensa de la autonomía de pensamiento, y las mismas colaboraron para que una de ellas, Espacio Público, elaborara un informe analizando el año 2017 en el cual contabilizaron “708 casos en los que se vulneró el derecho a la libre expresión”.

Todo este contexto, sumado a una sociedad caracterizada los últimos años por la polarización política, y más recientemente, cuando la balanza en la opinión pública se terminó de inclinar en contra de Nicolás Maduro, producto de la persecución abierta a voces disidentes y sus políticas de gobierno que han desatado una emergencia humanitaria de carácter compleja,  han sido razones suficientes para que se disminuya la confianza en el aparato comunicacional oficial.

Para intentar dar luces sobre el polémico acontecimiento, “Todos Ahora” te trae las claves que se conocen hasta el momento sobre el supuesto ataque a Nicolás Maduro:


Claves según la versión oficial:

En medio de una transmisión oficial (Cadena Nacional como le conocen en Venezuela) durante palabras de Nicolás Maduro, él, su pareja Cilia Flores y parte del alto mando militar tienen una reacción de sorpresa y susto ante una supuesta explosión que no alcanza a escucharse en el video mostrado en vivo. Su equipo de seguridad lo cubre cumpliendo con sus protocolos y lo evacuan de la escena. Durante estos sucesos, el acto militar es detenido y en una escena poco profesional, los soldados empiezan a correr sin algún orden evidente, demostrando temor ante el supuesto hecho de violencia. La cadena es terminada de forma abrupta y repentina, dejando hasta aquí la información recogida a través de medios convencionales.

La primera versión del Ejecutivo es ofrecida por Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, quien menciona que drones (artefactos voladores no tripulados) circulaban entre la audiencia cerca de la tarima presidencial con cargas de explosivos, aproximadamente a las 6 de la tarde, intentando alcanzar al mandatario.

Como parte de la versión aceptada por el gobierno, producto que fue atendida y documentada por cuerpos de seguridad y del cuerpo de bomberos, hubo otra explosión registrada en la Avenida Bolívar, en un edificio residencial y que no ocasionó mayores daños, esta explosión y este “dron”, a diferencia de la que se “produjo” sobre el desfile, quedó documentada:

El domingo 05 de agosto, en un pronunciamiento por parte del ministro de relaciones interiores, justicia y paz, Nestor Luis Reverol, se conoció la detención de 6 presuntos involucrados en el “plan”:

Las dudas a resolver:

Las preguntas que hay que hacerse según la versión oficial, son: ¿Dónde están los restos del drone que fue desorientado por la “Guardia de Honor” en medio del acto y que estuvo más cerca del palco presidencial? ¿Por qué no hay evidencia ni testimonios de la explosión que presuntamente dejó 7 soldados heridos, de los cuales solo 1 quedó registrado en fotografía? Se podría interpretar la estampida de soldados en medio del desfile como evidencia de la explosión, sin embargo no quedó registro en audio o video de la misma, ni tampoco ha sido explicado el motivo de esta falta de disciplina.

Agresiones a periodistas, otra cara de la censura:

Otro hecho condenable ocurrido en el mismo contexto y que contribuye a la siembra de dudas en la versión de las posibles víctimas del atentado, fue la detención de hasta 11 comunicadores sociales durante el día en las cercanías de la Avenida Bolívar. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela hizo un recuento de las agresiones a sus agremiados en sus redes sociales presentando este balance:

https://twitter.com/sntpvenezuela/status/1026142443190870017

Conclusión luego de un hecho grave, que pretende ser vendido como una agresión a Maduro:

La falta de información transparente, la transmisión de verdades a medias y la constante persecución a trabajadores de la prensa en Venezuela ha llevado a que en el país, hasta la cobertura de un presunto atentado al “presidente” cuente con múltiples versiones y se cuestione su posible utilización a favor de alguna parcialidad política. Es deber de la sociedad civil seguir en la exigencia de mayores libertades y el trabajo en conjunto para rescatar su derecho a recibir y brindar el mayor número de información veraz.

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